Ciencias duras

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La ciencia dura es un término que se usa a menudo para describir ciertos campos de las ciencias naturales, generalmente la física, la química y determinados campos de la biología. Las ciencias duras parten de la experimentación, de datos cuantificables y del método científico y, además, se enfoca en la exactitud y la objetividad. Las ciencias duras con frecuencia son colocadas en oposición a las ciencias suaves y las ciencias sociales a las cuales, en contraste, se les achaca ser menos rigurosas.

La distinción entre "dura" y "suave" es solo una de muchas posibles distinciones entre las ciencias que han aparecido en los últimos 200 años. En cierta forma, el término 'duro' corresponde a la ciencia nomotética descrita por Wilhelm Windelband y las "Naturwissenschaften" (ciencias naturales) descritas por Wilhelm Dilthey.

Esta distinción está particularmente cargada por el hecho de que la dicotomía valora las ciencias "duras" y desvalora a las "suaves". Por consiguiente, las conclusiones de las ciencias "duras" son tenidas como características objetivas de una realidad observada o determinada a través de un experimento concreto (y a veces experimentos de pensamiento) por experimentadores que poseen un entrenamiento riguroso en la metodología específica, practicada tal y como ha sido formulada por teóricos. Las ciencias "suaves", en contraste, son acusadas por carecer del enfoque de las ciencias "duras" y, por consiguiente, están menos o no totalmente desarrolladas como "verdaderas" ciencias.

Un ejemplo clásico es el del psicoanálisis, tal y como lo practicó Sigmund Freud, pues este era considerado una ciencia "suave" porque no producía resultados cuantificables y la observación de los datos era dejada en buena medida a la interpretación individual del investigador. Debido a esta carencia de datos estrictamente empíricos, las teorías de la psicología no eran consideradas como comprobables en el mismo sentido en que lo eran las teorías físicas. La llegada del Conductismo en los años 1920 fue en parte un intento de superar este estigma y hacer de la psicología una ciencia tan "dura" como cualquiera otra, a través de la eliminación de todos los términos no cuantificables y conceptos que partían del presupuesto de que la vida interna no se podía medir "objetivamente".

La distinción entre "dura" y "suave" es controvertida. Aunque está asociada con nociones tales como el realismo, la distinción está basada en el sentido común y no tanto en el enfoque profundo que ofrece la Filosofía de la ciencia. Mucho del trabajo elaborado por algunos historiadores de la ciencia, como Thomas Kuhn, se ha enfocado en encontrar las formas en las que las "ciencias duras" han funcionado de manera menos "dura" de lo que se pensaba originalmente, haciendo énfasis en que las decisiones sobre la veracidad de una teoría dada debía mucho más a influencias "subjetivas" de lo que podía revelar la etiqueta de "dura". Este fue el origen del cuestionamiento de si realmente hay diferencias entre las ciencias "duras" y "suaves".

En algunos ambientes se incluye a la matemática entre las ciencias duras; porque esta ciencia utiliza formas de validación tan rigurosas como las de la física, la biología o la química, y aun más. En el ámbito educativo, sin embargo, "dura" significa difícil de estudiar, y no rigurosa o desarrollada.

Los partidarios del "programa fuerte" de la sociología del conocimiento científico han ido más lejos y han eliminado por completo la barrera entre las ciencias "duras" y las "suaves". No hace falta decir que esta aproximación a las ciencias ha sido tomada con muchos reparos por los científicos "duros".

A pesar de estas objeciones, la distinción de "dura" y "suave" sigue siendo muy popular entre científicos, técnicos y académicos porque captura una distinción percibida popularmente entre las diferentes formas de la práctica "científica" en los laboratorios y en los centros de investigación profesional o universitaria.

Una clara diferencia que ha dado pie a la distinción es hasta qué grado las conclusiones en diferentes campos de conocimiento pueden llegar a ser controvertidas dentro de esos campos (p. ej.: algunos elementos de la física causan controversia entre los físicos pero son muchos más los factores políticos que causan controversia entre los politólogos). Esta diferencia apoya la teoría de que existe mucho más rigor en las ciencias duras.

Una diferencia final es que los científicos duros dan la espalda a la influencia de sus subjetividades en su trabajo, pero los científicos "suaves" no, es decir, estos últimos se asumen como sujetos (poseedores de una subjetividad), pero los "duros", al no asumirse como sujetos, sino como objetos (es decir, poseedores o buscadores de una objetividad), terminan convertidos en instrumentos de ciencia.

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