Carlos II de Baden

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Escudo de armas del Gran Ducado de Baden

Carlos II de Baden (en alemán: Karl Ludwig Friedrich von Baden;[1] Karlsruhe, 8 de junio de 1786 - Rastatt, 8 de diciembre de 1818) fue Gran Duque de Baden desde 1811 hasta su muerte.

Familia de origen [editar]

Perteneciente a la rama de los Zähringen, fue hijo del Gran Duque Heredero Carlos Luis de Baden y de la landgravina Amalia de Hesse-Darmstadt, siendo sus abuelos Carlos Federico I de Baden y Luis IX de Hesse-Darmstadt.

Tuvo numerosos hermanos, entre los que se destacan:

El Margraviato de Baden fue elevado a Gran Ducado por Napoleón Bonaparte en 1806 cuando gobernada su abuelo Carlos Federico. A la edad de 25 años, el 10 de junio de 1811 Carlos se convirtió en Gran Duque, sucediendo a su abuelo, ya que su padre (heredero primogénito) murió antes durante un viaje realizado a Suecia.

El Congreso de Viena de 1815 le confirmó al Gran Ducado de Baden todas sus posesiones conquistadas durante el gobierno de Napoleón, y en 1818 Carlos le concede a su pueblo una Constitución liberal.

El Gran Duque Carlos II de Baden hacia 1811.

Matrimonio [editar]

Se casó el 8 de abril de 1806[1] en París con Estefanía de Beauharnais (1789-1860), hija adoptiva de Napoleón Bonaparte. Este matrimonio fue requerido por el Emperador de Francia para consolidar su alianza con el Príncipe Elector de Baden, Carlos Federico.

Carlos y Estefanía tuvieron cinco hijos:[1]

Entre sus descendientes se encuentran los Reyes de Rumania, los Reyes de Bélgica, los Grandes Duques de Luxemburgo y los Príncipes de Mónaco.

Carlos murió el 8 de diciembre de 1818 y no teniendo descendientes masculinos que lo sucedieran, el Gran Ducado recayó en manos de su tío Luis I de Baden.



Predecesor:
Carlos Federico I de Baden
Gran Duque de Baden
18111818
Sucesor:
Luis I de Baden

Notas [editar]

  1. a b c Darryl Lundy (10 de mayo de 2003). «Genealogía del principe Carlos de Baden». thePeerage.com. Consultado el 29-09-2009.
  2. Se cuenta que el famoso Kaspar Hauser, adolescente aparecido en Nuremberg en 1828, cuya historia inspiró a numerosos escritores y periodistas de la época, era en realidad este hijo perdido, y que fuera criado en prisión y en ignorancia de sus orígenes. Recientes estudios de genética hechos en los restos de Kaspar parecen confirmar la teoría de su relación con la Casa de Baden.