Cáliz y Patena de Santiago de Peñalba

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Introducción[editar]

También conocidos como: Cáliz y patena del abad Pelayo y popularmente como el Cáliz y la patena de san Genadio.

Expolio[editar]

El cáliz y la patena eran guardados, con sumo cuidado, en la custodia del altar de San Genadio de la iglesia de Santiago de Peñalba. No sabemos en que momento de la historia fueron llevados a Astorga, pero si sabemos que en el s. XIX un responsable de la diócesis de Astorga (no se sabe bien si un canónigo o el obispo de Astorga), las regaló al Cardenal Moreno, arzobispo de Valladolid y a su muerte, sus herederos lo vendieron a un anticuario quién las revendió, en 1886, al Museo del Louvre, en subasta pública (desconocemos el precio pagado).

Junto con el cáliz y la patena, hay constancia de la desaparición de un tercer objeto, un copón de plata (no sabemos si coetáneo del cáliz y la patena o no) que fue fundido para hacer dos cálices que se supone fueron para la iglesia de Santiago de Peñalba. Siempre nos quedara la duda de que tipo de pieza era ese copón.

Situación actual[editar]

El Cáliz y la Patena se encuentran en el Museo de Louvre (París) En el año 1999 el Museo del Louvre cedió, en préstamo, por un año, las dos piezas al Museo de El Bierzo (Ponferrada)

Historia[editar]

Procedencia[editar]

Proceden, ambas piezas y al igual que la Cruz de Peñalba, del desaparecido monasterio de Santiago de Peñalba, fundado entre los años 909 y 920. Del monasterio solo ha llegado a nuestros días su iglesia, la conocida joya de la arquitectura mozárabe (se duda si es coetánea del monasterio o un poco posterior, sobre el 937).

Cáliz[editar]

Realizado a mediados del s. XII por encargo del abad Pelayo (abad Pelayo Fernández), en un periodo en el que el desaparecido monasterio gozó de gran esplendor.

Patena[editar]

Realizada, a la vez que el cáliz, también por encargo del abad Pelayo.

Descripción[editar]

Cáliz[editar]

Mide 15 cm de altura y 10 de diámetro. En medio del brazo se sitúa un motivo ornamental redondeado con formas vegetales y, destacando sobre él, las figuras del Tetramorfos en representación de los símbolos de los cuatro evangelistas.En su base, con forma cónica está grabada la siguiente frase:

PELAGIVS ABBAS ME FECIT AD HONOREM SANCTI IACOBI APLI

'Me hizo el abad Pelayo en honor de Santiago Apóstol

Es una joya de la orfebrería románica, tanto por su diseño como por su acabado.

Patena[editar]

Mide 13,3 cm de diámetro, forma circular y casi plana. En el interior están grabados ocho pétalos semicirculares (entre ellos, están grabadas, líneas entrelazadas formando rombos) que enmarcan una especie de cuerda o soga en forma de círculo y dentro de este está grabado, muy finamente, el Cordero y la Cruz. En su borde está grabada la siguiente inscripción:

CARNEM QVM GVSTAS NON ADTERIT VLLA VETUSTAS PERPETVVS CIBVS ET REGAT HOC REVS. AMEN

Esta inscripción y sus traducciones han sido motivo de arduos (e interesantes) debates entre expertos. Seria muy difícil intentar, en este espacio, transcribirlos y más explicarlos (dada la complejidad de los razonamientos que argumentan los expertos) por tanto transcribiremos la traducción que se acepta por correcta (después de restaurar el texto a lo, que se cree, que se pretendía decir) que es:

A la carne que comes no le afecta el paso del tiempo; es alimento perpetuo; el que lo niegue no está exento de culpa. Amén (Como se puede ver la traducción no es literal).

Según R. Favreau (ilustre epigrafista francés) esta inscripción se inscribe en la reacción teológica que provocó la doctrina de Berengario de Tours para quien la presencia de Cristo en la eucaristía era simbólica y no real (Herejía de Berengario).

Como vemos estas dos piezas tienen un valor que traspasan lo artístico y por supuesto lo material.

Enlaces externos[editar]

  • Las tesis de Berengario están recogidas en la obra De sacra coena adversus Lanfrancum.