Ana María Luisa de Orleans

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La Gran Mademoiselle
Petit-fils de Francia, Princesa de Dombes, Delfina de Auvergne, Duquesa de Montpensier, de Saint-Fergeau y de Châtellerault y Condesa d'Eu.
AnneMarieLouiseMontpensier02.jpg
, Duquesa de Montpensier - Retrato de Gilbert de Sève.
Información personal
Nombre secular Ana María Luisa de Orleans
Nacimiento 29 de mayo de 1627
Fallecimiento 3 de abril de 1693
Entierro Basílica de Saint-Denis
Familia
Casa real Casa de Borbón-Orleans
Padre Gastón de Orleans
Madre duquesa de Montpensier
Retrato de Ana María Luisa de Orleans.

Ana María Luisa de Orleans (29 de mayo de 1627 - 3 de abril de 1693) fue la nieta del rey Enrique IV. Hija de Gastón de Orleans y de duquesa de Montpensier, era prima hermana de Luis XIV. Era hija pequeña de Francia, duquesa de Montpensier, de Saint-Fergeau y de Châtellerault, Delfina de Auvergne.

Biografía[editar]

La historia la conoce como la Gran Mademoiselle, título que utilizó siempre (porque su apellido es, asimismo, un título) Mademoiselle por parte de su padre, Gastón de Francia (1608-1660), llamado Monsieur en tanto que hermano menor del rey Luis XIII. Gastón fue llamado el Gran Monsieur por oposición al hermano de Luis XIV, el Pequeño Monsieur, por extensión ella fue la Gran Mademoiselle, no por referirse a su talla. Heredó su título de duquesa de Montpensier de su madre, María de Borbón, duquesa de Montpensier, riquísima y única heredera de una rama menor de los Borbones. Su firma era Ana María Luisa de Orleans.

Soltera hasta el fin de sus días[editar]

Al nacer, en 1627, era ya la más rica heredera del reino de Francia. En sus memorias critica la opinión según la cual: "los grandes bienes que le dejó su madre al morir podían consolarla por su pérdida". Envidioso de la riqueza de su hija, Gastón de Orleans no le tenía demasiado cariño, lo mismo que la infinidad de pretendientes que tenía, atraídos por ser el mejor partido de Europa. Pese a su físico nada agraciado, se barajaron numerosos proyectos de matrimonio con diversos soberanos, pero fueron rechazados porque la duquesa quería un marido que estuviera a su altura. El propio rey, aunque once años menor que ella, parecía adecuado, pero el Cardenal Mazarino se opuso a ese matrimonio obstinadamente. Ana María, en venganza, se unió a su padre en el clan de la Fronda que se enfrentó al poder real. Esta unión arruinó su reputación.

Supuesto matrimonio[editar]

El episodio más célebre de su vida fue su aventura, a partir de 1670, cuando contaba 43 años, con Lauzun, un gentilhombre, atractivo y veleidoso, seis años menor que ella. Lauzun pasó diez años encerrado en la ciudadela de Pignerol. Para hacerle salir, la Gran Mademoiselle tuvo que prometer que legaría sus bienes al hijo natural de Luis XIV, el duque de Maine. Se casó secretamente con Lauzun –aunque todavía hoy esto se pone en duda- pero no fue feliz. Lauzun la abandonó enseguida –a menos que no fuera ella misma quien le abandonara-, para seguir con su carrera de cortesano ambicioso y seductor consumado.

La Fronda[editar]

Después de los sucesos de la Fronda, Ana María fue exiliada a sus tierras de Saint-Fergeau; de 1652 a 1657, se dedicó a escribir sus Memorias en las que vertió sus recuerdos como en una desgarradora confesión. Habla de sí misma, explica sus estados de ánimo sin ningún pudor y con cierto talento, no exento de egocentrismo. Sus memorias son un testimonio importante y clarificador sobre la vida de una mujer en el siglo XVII, prisionera de su educación y de su rango en la Corte del Rey Sol.

Fue enterrada en la basílica de Saint-Denis. Su tumba, como la de todos los reyes, príncipes y dignatarios que reposan en este lugar, fue profanada por los revolucionarios en 1793.