Sílaba átona
Se denominan átonas a aquellas sílabas sobre las que no recae el acento prosódico de la palabra, es decir, a aquellas distintas a la tónica. La distribución de sílabas tónicas y átonas de una palabra sirve a la ortografía para clasificar las palabras como agudas, llanas, esdrújulas o sobreesdrújulas. Igualmente, la tonicidad es determinante para marcar el ritmo de una poesía. También hay palabras consideradas enteramente átonas, como determinados pronombres que se pronuncian como un todo junto al verbo. La sílaba átona de una palabra es aquella que posee un grado de intensidad y sonoridad menor que la sílaba tónica. Todas las palabras poseen dos tipos de sílabas: las sílabas átonas y las sílabas tónicas. La diferencia entre ellas estriba en la intensidad utilizada al pronunciarlas. Las sílabas tónicas precisan de una mayor intensidad. Es decir, son aquellas que llevan algún tipo de acento. Las sílabas átonas, en cambio, no requieren de una carga de la voz para ser pronunciadas.
Ejemplos de sílabas átonas: can-tar ca-rác-ter au-tén-ti-co ca-ba-lle-ro úl-ti-mo par-tir can-de-la-bro or-de-na-dor re-tó-ri-ca ven-ta-na per-mí-ta-se-me o-cé-a-no al-ti-tud pas-tel mó-vil fá-cil
En los ejemplos dados, las sílabas en negrita son átonas por no ser necesaria una carga de la voz para que las mismas sean pronunciadas. Las sílabas que no estan en negrita son las tónicas.