Romaiquía

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Romaiquía (nombre españolizado de al-Rumaikiyya) fue una poetisa hispanoarábiga, esposa del rey Motamid de Sevilla (españolización de Al-Mu'tamid). Según las deducciones de Eduardo Saavedra habría nacido entre 1045 y 1047, ya que la fecha de su nacimiento se desconoce, la de su muerte también aunque Saavedra la estima en 1091 a 1095.

Biografía[editar]

Era de humilde condición y servía a un moro de Sevilla llamado Jachach, que la empleaba en conducir bestias de carga. Un día el futuro rey la encontró en la calle y tan prendado quedó de su talento y hermosura, que la rescató en el acto y la hizo su esposa, con gran disgusto del rey Almotadid (Al-Mutadid), su padre, que, sin embargo, no tardó en dejarse conquistar por Romaiquía, sobre todo después de haberle dado un nieto.

Romaiquía, a pesar de su humilde cuna, supo representar a las mil maravillas su papel de reina, aun en una corte tan fastuosa como la de Sevilla, pero también es justo decir que amó tiernamente a su esposo, en correspondencia del amor que le tenía Motamid. Cuando éste sucedió a su padre en el poder no hubo capricho de su esposa que no cumpliera, hasta el punto de que los súbditos hubieron de manifestar su descontento. Esta pasión mutua se tradujo en inspirados y sentidos versos que se dirigían los dos esposos, pero de los de Romaiquía no queda más que una poesía.

Según parece, la gentil reina no se entregaba solamente a satisfacer sus caprichos y componer versos. Una inscripción que se conserva en el Museo de Sevilla acredita que a ella se debe la construcción de la torre de la mezquita que había en el lugar que ocupa hoy la Iglesia de San Juan de la Palma y tal vez fuera obra suya toda la mezquita. Es de suponer que en su largo reinado llevara a cabo otras obras.

Destronado Motamid por Yusuf, fue conducido con su esposa e hijos a una fortaleza de Agmat, donde se supone que murió Romaiquía, cuya desgraciada suerte fue llorada por sus contemporáneos. De los diversos hijos que se mencionan de este matrimonio se saben los nombres de Abbad, Arradi y Almamaún, muertos en la guerra; Arraxid, designado sucesor al trono después de la muerte de Abbad; Almotab, Arrebí, Abuhaxem y Boteina, suponiéndose también que era hija suya Zaida, que casó con Alfonso VI de Castilla. Boteina, según los historiadores, se pareció a su madre en la belleza y en la inspiración poética.

Literatura[editar]

La relación Al-Mutamid y Rumaikiyya fue la fuente de numerosas historias, como la que aparece en el Libro de los ejemplos del Conde Lucanor y de Patronio, cuento XXX, De lo que aconteció al rey Abenabed de Sevilla con su mujer, Ramaiquía, obra de Don Juan Manuel.[1]

Referencias[editar]