Robert Filmer

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Robert Filmer.

Robert Filmer (1588 - mayo de 1653) fue un escritor inglés, entre cuyas obras está "Patriarca o el poder natural de los reyes", que se publicó en 1680, veintisiete años después de su muerte, en defensa de la doctrina del derecho divino o "poder natural de los reyes". J. Locke lo llamó " el gran campeón del poder absoluto". Se publicó en vísperas de la revolución de 1688, que puso punto final al absolutismo de los Estuardo. Locke consagró su primer Tratado sobre el gobierno a su impugnación.

Hay dos ediciones españolas. Una de 1920 en la Colección universal de Calpe y traducida por Pablo de Azcárate; otra de 2010 publicada por Alianza Editorial y traducida por Ángel Rivero Rodríguez

Nace el mismo año en que nace Hobbes- en el condado inglés de Kent. Perteneciente a la aristocracia, es jefe de una de las viejas familias mobiliarias del condado de Kent. Su vida tiene siempre un carácter local y familiar, no llegando a frecuentar nunca ambientes cortesanos. Sus diversos escritos tienen siempre un carácter muy restringido y local. Al escribir, no pretende ser publicado, sino que su propósito va encaminado a ser conocido tan sólo dentro del ambiente nobiliario del condado, entre sus amigos, discípulos y contradictores. Esta falta de pretensiones ulteriores da a sus

                                                56  Serra Rojas Andrés, op. cit. 

escritos un carácter, por así decido, ingenuo, familiar, asistemático y como de aficionado. EI pensamiento de Filmer alcanza a tener difusión general cuando se publica su obra "EI Patriarca", en 1680, casi treinta años, después de su muerte. La idea patriarcal filmeriana es objeto entonces de mofa por parte de los grandes historiadores y parlamentarios, pero forma parte importante de la polémica doctrinal planteada en torno a la cerrada disputa corona-parlamento, al final del siglo XVII. La potestad de los reyes se derivaba de un discurso patriarcal, los reyes eran descendientes directos de Adán, el primer hombre sobre la tierra, según el creacionismo. La predisposición monárquica de Filmer está basada en la idea de que Dios gobierna el Universo al modo monárquico, y que esta forma de gobierno es la mejor para la humanidad. Concretamente afirma Filmer: "¿Acaso no encontramos que en toda familia el gobierno de uno sólo es lo más natural? Dios siempre ha gobernado su propio pueblo bajo una sola monarquía". Las tesis de Filmer son defensoras de la corona, frente a las revolucionarias ideas liberales proparlamentarias. Frente a esta posición se sitúa John Locke, que representa el punto opuesto: al Parlamento, -quien es- a su juicio, el que debe estar controlando la Corona. La monarquía está defendida con el argumento antropológico del origen del hombre, que así viene a coincidir con el filosófico y teológico, constituyéndose en su base. EI punto de partida es una cita de San Crisóstomo cuando afirma "Dios hizo a toda la humanidad de un sólo hombre para que éste enseñara al mundo a ser gobernado por un rey, y no por una multitud". Los simpatizantes de la monarquía intentaron reivindicar la autoridad que regia a favor del pueblo argumentando que la elección viene de Dios, pero es el pueblo el que constituye a los gobernantes. El argumento era un afán de tomar distancia del derecho divino de los reyes.5