Premio Rafael Manzano Martos de Arquitectura Clásica y Restauración de Monumentos

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El Premio Rafael Manzano de Nueva Arquitectura Tradicional es un premio organizado por INTBAU, gracias al generoso apoyo del Richard H. Driehaus Charitable Lead Trust con la colaboración de Fundação Serra Henriques, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, e Hispania Nostra. Es otorgado anualmente a arquitectos que hayan realizado en España trabajos de restauraciones de monumentos u otras intervenciones arquitectónicas de nueva planta que hayan destacado por su contribución a la preservación, la promoción y la difusión los valores de la arquitectura clásica y tradicional, y por su integración armónica en conjuntos urbanos preexistentes al hacer uso de sus particulares tradiciones constructivas, arquitectónicas o urbanísticas locales [1].

El Premio está dotado con 50.000 euros y una medalla conmemorativa, convirtiéndose así en el mayor premio de arquitectura otorgado en España.

Historia[editar]

Por su aportación a la defensa y promoción de los mencionados valores, Rafael Manzano Martos fue galardonado en el año 2010 con el Octavo Premio Richard H. Driehaus de Arquitectura Clásica, concedido desde el año 2003 en los Estados Unidos por el mecenas norteamericano Richard H. Driehaus a través de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Notre Dame.

Coincidiendo con la entrega de este premio, considerado como uno de los reconocimientos más importantes del mundo a una trayectoria profesional vinculada a la Arquitectura Tradicional, a Rafael Manzano, Richard H. Driehaus anunció la creación en España de un nuevo galardón destinado a la defensa del patrimonio urbanístico y de las tradiciones arquitectónicas españolas: el Premio Rafael Manzano de Nueva Arquitectura Tradicional. Este premio se concedió por vez primera en el año 2012.

Desde entonces, Richard H. Driehaus ha ido instituyendo en España diversas iniciativas, todas ellas dirigidas a la promoción de los materiales y oficios tradicionales de construcción, el diseño arquitectónico clásico y vernáculo y la protección y transmisión del legado cultural que ha configurado la particular identidad de cada una de las diversas regiones españolas y portuguesas. Entre ellas, destacan la Red Nacional de Maestros de la Construcción Tradicional, desarrollada en colaboración con el Instituto de Patrimonio Cultural de España desde el año 2017, los Premios Richard H. Driehaus de las Artes de la Construcción y el Concurso de Arquitectura Richard H. Driehaus, convocados cada año desde 2016 conjuntamente con el Ministerio de Fomento, el Ministerio de Cultura y Deporte y el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, y múltiples escuelas de verano, cursos, seminarios y conferencias.

Premiados[editar]

Año Premiado
2012 Leopoldo Gil Cornet
2013 Ignacio Medina y Fernández de Córdoba y Luis Fernando Gómez-Stern
2014 Javier Cenicacelaya e Íñigo Saloña
2015 Donald Gray
2016 Enrique Nuere Matauco
2017 José Baganha
2018 Juan de Dios de la Hoz

El galardonado en la primera edición del Premio Rafael Manzano, celebrada en 2012, fue el arquitecto español Leopoldo Gil Cornet, dedicado a la preservación y restauración del patrimonio arquitectónico desde el Servicio de Patrimonio Histórico de la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana del Gobierno de Navarra y la Especialización en Restauración y Rehabilitación de la Arquitectura de la Universidad de Navarra. A lo largo de su dilatada carrera ha intervenido en numerosos e importantes monumentos arquitectónicos navarros, pero fueron la belleza, calidad y rigor de sus obras en la Real Colegiata de Santa María de Roncesvalles, donde en el amplio periodo comprendido entre los años 1982 y 2012 ha ido restaurando y rehabilitando los diversos edificios que componen el conjunto, las que le valieron la obtención del galardón.

En el año 2013, el II Premio Rafael Manzano fue otorgado a Ignacio Medina y Fernández de Córdoba, Duque de Segorbe, y al arquitecto Luis Fernando Gómez-Stern por sus obras de restauración en el amplio conjunto de arquitectura doméstica hoy conocido como Casas de la Judería de Sevilla. Por iniciativa particular de Ignacio de Medina fueron adquiriéndose y rehabilitándose progresivamente cuantas casas fue posible salvar de un barrio previamente muy degradado y abandonado a su suerte por las administraciones competentes. Casas nobles y populares se restauraron con idéntico rigor, estudiándose y recuperándose sus formas y acabados tradicionales. Con ello, se revitalizó y se devolvió la primitiva belleza a un característico barrio del centro histórico sevillano, fundamental para comprender la verdadera identidad de esta ciudad.

El Premio Rafael Manzano 2014 recayó en los arquitectos bilbaínos Javier Cenicacelaya e Íñigo Saloña en reconocimiento a sus trabajos tanto de obra nueva como de rehabilitación, siempre respetuosos con el paisaje local y las tradiciones arquitectónicas de los lugares en los que se asientan, y a su defensa durante décadas de las arquitecturas clásicas y vernáculas a través de múltiples conferencias, exposiciones y publicaciones.

En el año 2015 el ganador fue Donald Gray, quien ha trabajado durante décadas en mantener vivas las tradiciones arquitectónicas y constructivas de diversas regiones andaluzas, destacando sus trabajos en la Costa del Sol, conjuntos urbanos completos que se erigen hoy en día como modelos de un desarrollo urbano más racional, bello y sostenible que el que se ha extendido por nuestras costas. Ha estado también al frente de diversas escuelas de oficios artesanales, destacando entre ellas la experiencia de Lebrija en los años 80, donde se formaron numerosos carpinteros, albañiles, herreros, jardineros, ceramistas... y, en los últimos años, sus múltiples obras tanto de restauración como de nueva planta en La Alpujarra granadina.

En 2016, el quinto Premio Rafael Manzano de Nueva Arquitectura Tradicional fue concedido a Enrique Nuere Matauco, quien no sólo ha destacado por su magnífica labor restaurando artesonados tradicionales y diseñando otros nuevos, sino que ha sido posible, gracias a él, recuperar los conocimientos de un oficio cuyos pormenores, codificados antes de ser olvidados, nadie había podido aún desentrañar, así como revitalizarlo tanto desde la docencia y la investigación como desde la propia práctica profesional. Hoy son numerosos los estudiosos y artesanos que se ocupan de esta técnica tradicional siguiendo el camino por él redescubierto y activamente difundido.

En 2017 se otorgó a José Baganha y en 2018 a Juan de Dios de la Hoz.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]