Patois jamaiquino

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El patois, patuá o patwa (término de origen francés, ver patois) es un idioma hablado en el área del Caribe (principalmente Jamaica) y otras partes del mundo (principalmente Estados Unidos y el Reino Unido), debido a la inmigración de la segunda mitad del siglo XX.

Es una lengua criolla, conocida por ello también con el nombre de criollo jamaicano. Por extensión, se denomina patois a muchas otras lenguas criollas.

Como la gran mayoría de los criollos, surgió del pidgin que se creó entre el idioma inglés principalmente y las lenguas africanas. Tiene también influencia del francés y del español. Como muchos otros pidgin y criollos, debe su existencia a la esclavitud, pues muchas personas africanas trabajaron como esclavos en plantaciones de tierras caribeñas.

Tras la abolición de la esclavitud en el imperio británico en 1833, las grandes poblaciones de esclavos de sus colonias en el Caribe migraron a otros lugares del Caribe, incluyendo a Centroamérica como mano de obra en plantaciones de banano o en la construcción de ferrocarriles.

Por ejemplo, el mekatelyu hablado en la provincia de Limón, en el Caribe costarricense, donde la población hasta 1949 estaba principalmente constituida por descendientes de inmigrantes jamaiquinos en condición de trabajadores temporales, no esclavos, traídos para trabajar en las plantaciones de banano y la construcción del ferrocarril que conecta San José con Puerto Limón y otros puntos estratégicos de este país al Sur de Centroamérica. Actualmente los afro-costarricenses se encuentran distribuidos en las 7 provincias del país. Muchas expresiones de la jerga o argot costarricense tienen influencia directa del patois jamaiquino.

En Panamá, pobladores de Jamaica, Barbados, Trinidad y Tobago, Bahamas, fueron contratados por el Gobierno de los Estados Unidos de América, como trabajadores en la construcción del Canal de Panamá y que al terminar las labores, se quedaron en las ciudades terminales de Panamá y Colón. Muchos de sus descendientes, todavía hablan patois y mantienen las costumbres de sus antepasados en idioma, cultura y forma de vida.