Miguel Artigas

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Miguel Artigas
Información personal
Nacimiento 29 de septiembre de 1887 Ver y modificar los datos en Wikidata
Blesa (España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 10 de marzo de 1947 Ver y modificar los datos en Wikidata (59 años)
Madrid (España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educado en
Información profesional
Ocupación Bibliotecario Ver y modificar los datos en Wikidata
Cargos ocupados
  • Director general de Archivos y Bibliotecas Ver y modificar los datos en Wikidata
Miembro de

Miguel Artigas (Blesa, Teruel, 29 de septiembre de 1887 - Madrid, 10 de marzo de 1947) fue un bibliotecario español, director de la Biblioteca Menéndez Pelayo de Santander en 1915 y de la Biblioteca Nacional, en 1930, además de miembro de la Real Academia Española tras la guerra civil española.

Biografía[editar]

Casa natal en Blesa

Artigas nació en el municipio turolense de Blesa. Hijo de Pedro Artigas Pérez, que por aquella época era secretario de ese ayuntamiento, fue bautizado como Miguel Jerónimo Artigas Ferrando en la iglesia parroquial de la Santa Cruz.[1]​ En 1895 la familia se trasladó a Cella y cuatro años después, su padre fue trasladado a Villarquemado. En septiembre de ese mismo año (1899) se matriculó como alumno libre en el Seminario de Teruel, que abandonó en 1903.[cita requerida] Al celebrarse el tercer centenario del Quijote (1905), ganó su primer premio, convocado por el Instituto Turolense, con el trabajo titulado Veinte faltas sintácticas del Quijote, en el que enmendaba a Miguel de Cervantes. Superado el bachillerato, en 1906 realizó los estudios complementarios de magisterio, licenciándose luego en Filosofía y Letras por la Universidad de Salamanca, también cursó Derecho. El título de licenciado le fue expedido el 26 de abril de 1911. Como alumno no oficial en la Universidad de Madrid, consiguió un nuevo doctorado con una tesis sobre Lorenzo Palmireno, leída el el 25 de octubre de 1910.[cita requerida]

El 28 de julio de 1911 ingresó por oposición en el Cuerpo facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos y fue destinado primero a la biblioteca de la Universidad de Sevilla (1911), luego a las de la Universidad de Barcelona (1912) y la Universidad de Madrid (1913). Estos destinos los compaginó con la ampliación de sus estudios como becado de la JAE en Alemania, donde se encontraba al estallar la I Guerra Mundial.[2][3]

A su vuelta a España, fue propuesto para la dirección de la Biblioteca Menéndez Pelayo de Santander, por lo que se hizo cargo de ella el 14 de mayo de 1915. También colaboró en la puesta en marcha de la Sociedad Menéndez Pelayo, del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo (1919) y de los Cursos para Extranjeros a partir de 1925 siguiendo el modelo previo de la Institución Libre de Enseñanza, luego gestionado por la Junta de Ampliación de Estudios, iniciativas que fraguaron la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.[a]

En 1927 recibió el Premio Nacional de Literatura por un estudio sobre Góngora.[4]

En 1930 fue nombrado director de la Biblioteca Nacional, un año antes del advenimiento de la República (un año antes, Emiliano Barral le había esculpido un busto que se guarda en esa institución). Cinco años después, durante el Bienio negro, tomó posesión del sillón 'f' de la Real Academia Española, el 13 de enero de 1935, con un tesis "Sobre la preocupación de la pureza de la lengua en la historia literaria española". Le respondió, en nombre de la corporación, Vicente García de Diego.[5]

En la guerra civil española se pasó al bando sublevado; y concluida la contienda fue nombrado primer titular de la Dirección General de Archivos y Bibliotecas. Poco después, publicó junto a otros autores el libro Una poderosa fuerza secreta, la Institución Libre de Enseñanza,[b][3]​ en el que podían leerse alegatos como este:[6]

El Magisterio fué tristemente preferido. Los profesores de la Escuela Superior del Magisterio se convirtieron en catedráticos de Universidad, mediante la creación de la Facultad de Pedagogía, de la que se excluyó a algún benemérito católico, pedagogo ilustre, mártir luego del terror rojo. Establecióse la coeducación en las Normales y se limitó el ingreso en ellas de modo que sólo obtuvieran el título de maestros quienes ocuparan después plazas oficiales, y como se exigía ese título para regentar cualquier escuela, el fin de las escuelas privadas y religiosas quedaba a la vista... Se lanzaron por España las "Misiones Pedagógicas", verdadero apostolado del diablo, corruptor de pueblos, enardecedor de revolucionarios de surco y estera. Repartieronse "bibliotecas populares", cuyos libros, comprados en masa por sectarios antiespañoles del Ministerio de Instrucción Pública, eran en gran parte manuales de anarquismo, obras neomaltusianas o novelas revolucionarias, con las cuales se "ilustró" a pobres campesinos que sólo sabían leer o a jóvenes obreros con ambiciones políticas...[7]

Obras publicadas[editar]

  • Don Luis de Góngora y Argote (Madrid, Tip. de la Revista de Archivos, 1925).
  • Menéndez y Pelayo (1927).
  • La vida y la obra de Menéndez y Pelayo (1939).
  • Epistolario de Valera y Menéndez Pelayo. 1877-1905 (Con Pedro Sainz Rodríguez. Madrid, Espasa Calpe, 1946).

Notas[editar]

  1. Un minucioso y documentado análisis del doble juego que mantuvo Artigas con los institucionistas y otros estamentos liberales y progresistas de la España prefranquista, puede leerse en Libros como trincheras: la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza y la política bibliotecaria durante la Guerra Civil española (1936-1939). Donde queda de manifiesto su ultramontanismo, y los premios que le deparó.
  2. Bajo la dirección de Fernando Martín-Sánchez Juliá, Una poderosa fuerza secreta. La Institución Libre de Enseñanza, fue publicado en 1940 y firmado también por Artigas, Antonio de Gregorio Rocasolano y Ángel González Palencia. En él se presentaba a la Institución Libre de Enseñanza como un grupo que «empezó siendo una escuela filosófica, continuó por una secta y ha concluido en una organización eficacísima de protecciones mutuas. Pero escuela, secta u organización, ella ha dirigido la tarea descristianizadora de España desde hace justamente un siglo».

Referencias[editar]

  1. Voz en la GEA Consultado en mayo de 2014
  2. Blanco Domingo, Luis Mariano (2018). Libros como trincheras: la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza y la política bibliotecaria durante la Guerra Civil española (1936-1939) (en español). Prensas de la Universidad de Zaragoza. pp. 73 a 101. ISBN 8417633030. Consultado el 19 de marzo de 2019. 
  3. a b Sánchez Ron, José Manuel (2010). «La JAE un siglo después (JAE 2010 documentos)». jae2010.csic.es. p. 37. Archivado desde el original el 9 de junio de 2018. Consultado el 19 de marzo de 2019. 
  4. Ficha en la BNE
  5. «Miguel Artigas». RAE (ficha académicos). Consultado el 19 de marzo de 2019. 
  6. Decreto de 17/05/1940 por el que se incluye la ILE entre las entidades reseñadas el artículo 1º del Decreto numero 168 de la Junta de Defensa Nacional Boletín Oficial del Estado, 28/05/1940 (Reproducción). Bca. Universidade de Santiago de Compostela
  7. Miguel Artigas et ali. San Sebastián: Editorial Española, 1940. Bca. Universidade de Santiago de Compostela