Martín de Zalba
| Martín de Zalba | ||
|---|---|---|
![]() | ||
| Información personal | ||
| Nacimiento |
c. 1337 Pamplona (España) | |
| Fallecimiento |
27 de octubre de 1403jul. Salon-de-Provence (Francia) | |
| Religión | Iglesia católica | |
| Educación | ||
| Educado en | ||
| Información profesional | ||
| Ocupación | Sacerdote católico | |
| Cargos ocupados |
| |
Martín de Zalba (Pamplona, c. 1337[1] - Salon-de-Provence, 18 de octubre de 1403) fue un obispo de Pamplona, y el primero, según se tiene noticias, en ser revestido con la púrpura de cardenal,[2] con el título de san Lorenzo en Lucina y canciller del reino de Navarra (1376-1397).[3] Fue uno de los contribuyentes a la reconstrucción de la catedral de Pamplona[3] costeando la Capilla de San Martín,[4][5] también llamada Capilla de las Reliquias, situada en el lado del Evangelio, junto al brazo norte del crucero, levantada entre 1394-1398.[6][7]


Biografía
[editar]
Nacido en Pamplona, su familia disfrutaría de una posición acomodada.[1] Consagrado a una vida eclesiástica, su primera formación canónica la recibió en la Escuela Catedral de Pamplona.
Estudió derecho en las universidades de Toulouse, Bolonia y Aviñón; en esta última, con 28 años, se doctoró en cánones. Fue nombrado vicario general en el obispado de Dax bajo cuya diócesis se situaba la mayor parte de la Navarra de Ultrapuertos. Hacia 1375 se traslada desde Dax a Agen y asume la cátedra de Derecho en la misma Universidad de Aviñón donde había estudiado. Conocedor de su valía, el papa Gregorio XI lo llama y nombra refrendario en la Curia Pontificia.[1]
Fue nombrado deán de Tudela en 1373, tras la muerte de Juan Cruzat, y el 7 de julio de 1377 quedó vacante la sede de Pamplona, tras fallecer el exiliado Bernardo de Folcaut. Sin embargo no se elegió obispo por Gregorio XI hasta el 16 de diciembre de 1377.[9] Con todo, hasta el 9 de octubre de 1379 no llegaría a ocupar la sede, tras una larga y esperada llegada.[10]
Ejerció, hasta su nombramiento cardenalicio, como canciller real de Navarra, al menos desde 1376, siendo sustituido por Francés de Villaespesa en 1397.[11]
Poco antes de morir, Gregorio XI había trasladado la sede papal desde Aviñón a Roma. A su muerte, los cardenales eligieron papa, en marzo de 1378, a un italiano, Bartolomeo de Prignano, que tomó el nombre de Urbano VI, elección que Zalba, desde su puesto en la Curia había apoyado. Pero al poco de su elección, el papa quiso reformar ciertos usos de la Iglesia, y como contaba Gregorio Fernández Pérez:
...hizo Urbano VI una exhortación en que reprendió públicamente á los obispos que estaban presentes tratándolos de perjuros porque habían desamparado sus Iglesias para residir en su Corte. Todos callaron á esta reprensión, excepto el obispo de Pamplona que, alzando la voz, respondió al Pontífice: "yo no soy perjuro; yo no asisto en la Corte por mi interés particular sino por la utilidad pública; pronto estoy á retirarme y marcharme á mi Iglesia". Con cuya respuesta quiso dar en rostro tácitamente al Papa por la imprudencia de su reprensión.
Pero no paró en esto; muchos de los cardenales descontentos con ella se salieron de Roma para Fundi y con ellos el obispo de Pamplona, quien picado contra el Papa Urbano, fue el que con más tesón empezó á declararse contra su elección y excitó vivamente a los cardenales á que eligiesen otro Papa, como en efecto lo hicieron.[12]
Así pues, los cardenales se reunieron y nombraron sumo pontífice, el 20 de septiembre a Roberto de Ginebra con el nombre de Clemente VII que volvió a poner su sede en Aviñón. Dando paso de esta manera al Cisma de Occidente.
Tras la elección papal, Zalba regresó a su sede de Pamplona, en parte para intentar convencer al rey de Navarra, Carlos II de que aceptase el nuevo papa de Aviñón y en parte para recuperar ciertas rentas del obispado que en sus ausencias le habían sido quitadas. El rey de Navarra, como los de Aragón y Castilla, prefirió no involucrarse en el asunto papal y dejó su postura a la espera de ver cómo se resolvía, hasta su muerte, el primero de enero de 1387.
Le sucedió su hijo, Carlos III apodado el Noble. Por diversos motivos la coronación del rey se retrasó durante tres años. Entre tanto, los obispos, encabezados por Zalba, le exigían como condición que se decidiese por uno de los papas, no queriendo hacerlo a pesar de que le fue enviado, como legado de Clemente, don Pedro de Luna. Por fin, Zalba consiguió la declaración del rey a favor de Clemente VII en 1390, tan sólo una semana antes de celebrarse su coronación (13 de febrero de 1390).
Agradecido, el papa Clemente VII nombró cardenal de S. Lorenzo in Lucina a Zalba el 21 de julio de 1390 con retención de la administración de la Iglesia de Pamplona en lo espiritual y temporal. Luego de su capelo, Mártín de Zalba salió para Aviñón donde residió el resto de sus días.
Cuando fue coronado papa Pedro de Luna (1394), que tomó el nombre de Benedicto XIII, Zalba fue uno de sus cardenales más fieles, hasta el punto de ser casi el único que no lo abandonó y organizó la huida del papa desde Aviñón a Peñíscola.
Fallecimiento y enterramiento
[editar]En 1403, el día 18 de octubre, Martin de Zalba moría en Salon, población de la provincia de Narbona en Provenza. Fue enterrado en la Cartuja de Bonpas en Caumont-sur-Durance (Vaucluse), en la capilla de San Lorenzo (Saint-Laurent) junto a su sobrino Miguel de Zalba, fallecido en 1406. Esta capilla fue una obra financiada también por él y puesta bajo la advocación de su título cardenalicio.[13] Según testimoniaba Nostradamus, era una capilla «suntuosa y de una arquitectura magnífica. Estaba colocada al lado del altar y se veían en ella esculpidas las figuras de nuestro Señor Jesucristo, de los apóstoles y del cardenal. (...) Las armas del difunto estaban representadas en varios lugares de la capilla, con las insignias de las dignidades del difunto, a saber, el sombrero y colgantes de púrpura; de plata y dos lobos de sable puestos en pal, lampasados, armados y membrados de gules. Bordura anglesada de gules.»[14][15]
| Predecesor: Bernardo de Folcaut[b] |
Obispo de Pamplona 16 de diciembre de 1377 - 21 de julio de 1390 |
Sucesor: Martín de Zalba (Administrador) |
| Predecesor: Martín de Zalba |
Administrador de la diócesis de Pamplona 21 de julio de 1390 - 18 de octubre de 1403 |
Sucesor: Miguel de Zalba (Administrador) |
| Predecesor: Pierre de Sortenac |
Cardenal de San Lorenzo in Lucina 1390 - 1403 |
Sucesor: Luca Manzoli |
Legado documental
[editar]En los Archivos del Vaticano se conserva la colección documental generada por el cardenal con un total de 24 gruesos volúmenes que, a su muerte, Benedicto XIII incorporó a su biblioteca personal. El secretario papal, Francesco Rovira, fue el encargado de la clasificación de esta ingente documentación. Este secretario elaboró un índice que fue publicado por Michael Seidlmayer en 1940 en su obra Die 'Libri de Schismate' und die spanischen Zeugenverhöre.[16]
Esta documentación, según el análisis de la profesora Hélène Millet publicado en 1986, representa de interés respecto a su contribución a la historia de las profecías que tuvo especial incidencia histórica durante la etapa del Cisma de Occidente en la que proliferaron este tipo de textos y relatos. En este sentido la aportación documental de Zalba «está lejos de ser desdeñable» ya que «por un lado, enriquece nuestro conocimiento de los textos y, por otro, nos permite apreciar la calidad de la relación entre un alto funcionario de la Iglesia y el movimiento profético del que fue testigo.»[17]
Sorprendentemente la recopilación de textos realizada por Zalba en modo alguno constituyen «una antología de profecías favorables a los pontífices de Aviñón» que, en opinión de Millet, pudo obedecer más a un interés del eclesiástico por «conocer las armas empleadas por el adversario». Se distingue un interés de Zalba por dos tipos de obras básicamente: «las contrarias a las clementinas y las que anunciaban el cisma.» Para Millet estas preferencias de Zalba responden más a «un pensador positivo» y en absoluto a un místico. Concluye esta investigadora afirmando: «La profecía, palabra inspirada ciertamente, pero también género literario y arma de combate ideológico, no podía dejarlos indiferentes.»[18]

Mecenazgo artístico: la Capilla de San Martín (Catedral de Pamplona)
[editar]La iglesia-catedral románica de Pamplona conoció como último acto solemne probablemente, el 13 de febrero de 1390, la coronación de Carlos III como rey de Navarra. Pocos meses después, el 1 de julio de ese mismo año, gracias al testimonio del cronista contemporáneo Garci López de Roncesvalles, el edificio experimenta un hundimiento parcial que afectó principalmente a la parte oriental del cuerpo de naves permaneciendo la cabecera y el extremo occidental (fachada incluida) en pie.[19]
A comienzos del siglo XVII, el obispo de Pamplona, Fray Prudencio de Sandoval, relataba el acontecimiento así en su obra "Catálogo de los obispos que ha tenido la Santa Iglesia de Pamplona" (y que recogía Mariano Arigita en 1910):
En el primero día de lulio (de 1390) al amanecer, se vndió el Coro, mayor parte del Templo desta Iglesia Cathedral, que el obispo don Pedro auía edificado, y viendo el Rey vna ruyna tan grande, y que ni el Obispo, ni Cabildo tenían fuerças para repararla, con ánimo Real y Catholico, tomó o su cuento la obra, que con tanto grandeza vemos en este templo. Mandó juntar los mejores oficiales que se hallaron, y traçar la iglesia tan sumptuosa, que en aquel tiempo ninguna en España se le igualaba, y señaló para los gastos de la obra, la quadragésima parte de sus rentas, en las partes más ciertas y seguras, y con tanta eficacia hizo el rey se edificase, que en poco tiempo se acabó, qual le vemos, y el obispo (D. Martín de Zalba) ayudó con vna bueno parte, como parece por sus armas puestos en la capilla de San Martín, y en las dos columnas, que están frontero del Coro, hazia el altar mayor.Prudencio de Sandoval, Catálogo de los Obispos que ha tenido la Santa Iglesia de Pamplona, fol. 106[20]
Habrían de pasar casi cuatro años, hasta el 27 de mayo de 1394, para la colocación de la primera piedra tal como informa un registro de comptos donde se menciona a Lancelot de Navarra, hijo natural de Carlos III, colocando algo de dinero debajo de la mencionada primera piedra como era costumbre. Esta ceremonia se realizaba cuando ya existía un trazado del nuevo plan y se habían comenzado la cimentación. Por ello, los planos y nuevos trazados del proyecto de reconstrucción se venían elaborando desde 1391 puesto que en 1392 ya existen referencias documentales de mazoneros trabajando en el templo.[19][21]
Siendo Martín de Zalba obispo en estas fechas, fue uno de los primeros impulsores en el patrocinio del conjunto de nuevas capillas edificadas en el lado del evangelio: la capilla de San Martín, la primera de este costado tras el crucero, como lo atestigua la presencia de su escudo en distintos lugares. También la presencia de otros emblemas heráldicos permite afinar las fechas de inicio y final entre 1394 y 1398. El arqueólogo y experto en heráldica, Mikel Ramos Aguirre,[22] apunta que la presencia del escudo de Miguel de Echarri, licenciado en decretos y vicario general entre 1390-1398 y administrador de la iglesia de Pamplona,[23] permite determinar ese límite final.[6]
Notas
[editar]- ↑ Por angrelada se entiende en heráldica una pieza cuyos bordes están formados por muescas redondeadas.
- ↑ Tras la muerte de Folcaut en julio de 1377, el gobierno de la diócesis recayó en el prior Miguel Iñiguez de Tabar, que por ausencia delegó en los canónigos Jimeno de Zarequieta y García de Burlada.
Referencias
[editar]- ↑ a b c Zunzunegui et al., 1941, p. 94
- ↑ Goñi Gaztambide, 1994, p. 39.
- ↑ a b Goñi Gaztambide, 1994, p. 40.
- ↑ Fernández-Ladreda, Clara; Lorda Iñarra, Joaquín (1994). «La catedral gótica. Arquitectura». La catedral de Pamplona, Vol. 1, 1994, ISBN 84-87120-22-9, págs. 164-273 (Caja de Ahorros de Navarra): 247. ISBN 978-84-87120-21-3. Consultado el 8 de marzo de 2024.
- ↑ Ramos Aguirre, Mikel (1994). «Decoración emblemática». La catedral de Pamplona, Vol. 1, 1994, ISBN 84-87120-22-9, págs. 374-391 (Caja de Ahorros de Navarra): 379-380. ISBN 978-84-87120-21-3. Consultado el 8 de marzo de 2024.
- ↑ a b Ramos Aguirre et al., 2006, p. 386
- ↑ «6 Capilla de san Martín». Catedral de Pamplona. Consultado el 4 de octubre de 2025.
- ↑ Ramos Aguirre et al., 2006, p. 379
- ↑ Zunzunegui et al., 1941, p. 95
- ↑ García de la Borbolla García de Paredes, 2024, p. 51.
- ↑ Fortún Pérez de Ciriza, Luis Javier (11 de noviembre de 2024). «Navarros que dejaron huella: Francés de Villaespesa, canciller de Carlos III». diariodenavarra.es. Consultado el 2 de octubre de 2025.
- ↑ Fernández Pérez et al., 1821, p. 102
- ↑ Gayet, Abbé (1886). «Monographie de trois monastères fortifiés du XIVe siècle construits au sud-est d'Avignon : Montfavet par le cardinal Bertrand de Montfavet, Ste Praxède d'Espagne par le cardinal Pierre Gomez de Barrosso, chartreuse de Bonpas par le cardinal Simon de Langham». Mémoires de l'Académie de Vaucluse (en francés) V: 1-92. Consultado el 4 de octubre de 2025.
- ↑ Nostradamus, C. (1614). Histoire et chronique de la Procence (en francés). Lyon. p. 352.
- ↑ Goñi Gaztambide, 1962, p. 576.
- ↑ Millet, 1986, p. 266.
- ↑ Millet, 1986, p. 292.
- ↑ Millet, 1986, p. 293.
- ↑ a b Martínez de Aguirre, 1987, p. 263.
- ↑ Arigita Lasa, Mariano (1910). Real Academia de la Historia, ed. La Asunción de la Santísima Virgen y su culto en Navarra :excursión histórica. Madrid: Establecimiento Tipográfico de Fortanet. p. 34. Consultado el 5 de octubre de 2025.
- ↑ Fernández-Ladreda Aguadé y Lorda Iñarra, 1994, p. 246.
- ↑ «Mikel Ramos Aguirre». Dialnet. Consultado el 5 de octubre de 2025.
- ↑ Goñi Gaztambide, 1962, p. 373.
Bibliografía
[editar]- Eubel, Konrad (1913). Hierarchia catholica medii aevi 1. Monasterii Sumptibus et typis librariae Regensbergianae. p. 387. Archivado desde el original el 2009. Consultado el 18 de octubre de 2025.
- Fernández-Ladreda Aguadé, Clara; Lorda Iñarra, Joaquín (1994). «La catedral gótica. Arquitectura». La catedral de Pamplona (Caja de Ahorros de Navarra) 1: 164-273. ISBN 978-84-87120-21-3. Consultado el 4 de octubre de 2025.
- Fernández Pérez, Gregorio (1821). Historia de la iglesia y obispos de Pamplona, real y eclesiástica del reino de Navarra: Sucesión de los Reyes y Obispos; sus instituciones, arreglos y providencias eclesiásticas; usos, costumbres y disciplina de aquella Iglesia, y sus variaciones en diferentes siglos II. Madrid. pp. 100-114. Consultado el 8 de marzo de 2024.
- García de la Borbolla García de Paredes, Ángeles (2024). «Análisis de la situación del cabildo de la catedral de Pamplona bajo el obispado de Martín de Zalba (1377-1403)». Príncipe de Viana 85 (289): 497-525. ISSN 0032-8472. Consultado el 4 de octubre de 2025.
- Goñi Gaztambide, José (1962). «Los obispos de Pamplona del siglo XIV». Príncipe de Viana 23 (88-89): 309-400. ISSN 0032-8472. Consultado el 8 de marzo de 2024.
- Goñi Gaztambide, José. Historia de los Obispos de Pamplona II. EUNSA. pp. 266-382. ISBN 978-84-313-0580-2.
- Goñi Gaztambide, José (1994). «Episcopado y cabildo». La catedral de Pamplona, Vol. 1, 1994, ISBN 84-87120-22-9, págs. 33-69 (Caja de Ahorros de Navarra): 33-69. ISBN 978-84-87120-21-3. Consultado el 8 de marzo de 2024.
- Martínez de Aguirre, Javier (1987). Arte y monarquía en Navarra 1328-1425. Pamplona: Institución Príncipe de Viana. ISBN 84-235-0794-7. Consultado el 23 de septiembre de 2025.
- Millet, Hélène (1986). «Le cardinal Martin de Zalba (†1403) face aux prophéties du Grand Schisme d'Occident». Mélanges de l'école française de Rome (en francés) 98 (1): 265-293. doi:10.3406/mefr.1986.2858. Consultado el 4 de octubre de 2025.
- Ramos Aguirre, Mikel (1994). «Decoración emblemática». La catedral de Pamplona (Caja de Ahorros de Navarra) 1: 374-391. ISBN 978-84-87120-21-3. Consultado el 4 de octubre de 2025.
- Zunzunegui, José (1941). «El cardenal de Pamplona Martín de Zalba». Príncipe de Viana 2 (2): 86-94. ISSN 0032-8472. Consultado el 8 de marzo de 2024.
