La morocha (tango)

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«La morocha»
Sencillo de Los Gobbi
Publicación 1906
Formato disco de pasta 10 pulgadas
Grabación 23 de julio de 1906
Género(s) Tango
Discográfica Victor (EEUU) matriz B 3.555-1
Autor(es) Ángel Villoldo y Enrique Saborido
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"La morocha" (1905), de Ángel Villoldo y Enrique Saborido, el primer gran éxito del tango canción.

La morocha es un célebre tango compuesto en 1905 por el músico argentino Ángel Villoldo y el músico uruguayo Enrique Saborido, y grabado en 1906 por Los Gobbi. Se trata uno de los primeros tangos en ser grabado y la primera partitura en ser exportada a Europa.

Historia[editar]

Compuesto en 1905, con música de Enrique Saborido y letra de Ángel Villoldo, fue estrenado por la propia musa que lo había inspirado, la bailarina uruguaya Lola Candales y grabado originalmente por Flora Gobbi.[1]

El propio Saborido cuenta, en una entrevista de 1928 realizada por la revista Caras y Caretas cómo se compuso la canción:

-Saborido: En ese tiempo existía aún el Bar Reconquista del popular Ronchetti. Yo solía ir allí con frecuencia y también hacía lo propio una linda bailarina uruguaya llamada Lola Candales...
-Periodista: ¿Ella fue la musa?
-Saborido: Le diré. Una noche la reunión estaba sumamente animada, figurando en ella los muchachos Victorica, Argerich, el diputado Félix Rivas y otros. Como notaran que yo estaba muy entusiasmado con Lola, que era una morocha exquisita, me tocaron el amor propio asegurando que yo no podía escribir un tango que ella pudiera cantar con éxito. Siguió la jarana y, ya de madrugada, nos retiramos todos. Me acosté y estaba por dormirme cuando me acordé del desafío.
-Periodista: ¿Y allí mismo escribió su tango?
-Saborido: Inmediatamente. Eran las cinco, y yo me senté al piano. A las seis y media había compuesto la pieza. Una hora después estaba en casa de mi amigo Ángel Villoldo pidiéndole que escribiera la letra. A las diez de la mañana, letra y música estaban de acuerdo y, al mediodía ambos visitábamos a Lola.
-Periodista: ¿Para ejecutarle el nuevo tango?
-Saborido: Así fue. Lo aprendió de memoria, lo ensayó y esa noche, en presencia de toda aquella barra memorable, ella misma lo cantó por primera vez.
-Periodista: ¡Todo un triunfo!
-Saborido: Absoluto. Fue repetido ocho veces, entre los aplausos de la concurrencia, y el diputado Rivas envió a Lola 200 pesos como premio por su éxito.[2]

Las partituras de "La morocha" fueron las primeras en llegar a Europa.[1]​ Los marinos argentinos y los hijos de familias ricas llevan a París el tango que habían aprendido en su frecuentación de los lupanares. Comienza una nueva era para el género, con el aporte de músicos mejor preparados y la incorporación de letras evocativas del paisaje del suburbio, de la infancia y de amores contrariados.

La canción[editar]

La canción cuenta con una estructura clásica de canción con dos estrofas y estribillo seguida de otras dos estrofas y la reiteración del estribillo. Las estrofas a su vez tienen dos partes musicales encadenadas, que conforman con el estribillo tres partes musicales diferenciadas, una característica de las tangos de la Guardia Vieja. Oscar del Priore la describe como un "tango azarzuelado", es decir con aire de zarzuela, una característica que tuvieron muchos tangos de la última década del siglo XIX.[2]

El título y la letra hacen referencia a la condición de "morocha" de la mujer argentina, un calificativo que va más allá del color del pelo, para referirse a la pertenencia étnica, criolla y gaucha, de la mujer argentina de pueblo, a comienzos del siglo XX.[3]

Esas "morochas", fueron las "negras", las "pardas", las "morenas" y las "chinas", como se las llamaba, que tuvieron un papel protagónico en la aparición del tango, como bailarinas y como compañeras del aluvión de inmigrantes que hubo entre 1870 y 1930, mayoritariamente varones.[4][5][6]

Villoldo escribe la letra, definiendo el rol de la mujer de un modo muy conservador, sosteniendo que debe considerar a su hombre como "dueño" y ocuparse de servirlo y realizar las tareas del hogar. Pero asimismo, la canción pone también el acento en el erotismo de "la morocha argentina", describiéndola como («de mirar ardiente, la que en su alma siente, el fuego de amor»).

Yo soy la morocha,
la más agraciada,
la más renombrada
de esta población.
Soy la que al paisano
muy de madrugada
muy de madrugada
brinda un cimarrón.

Yo, con dulce acento,
junto a mi ranchito,
canto un estilito
con tierna pasión,
mientras que mi dueño
sale al trotecito
sale al trotecito
en su redomón.

Soy la morocha argentina,
la que no siente pesares
y alegre pasa la vida
con sus cantares.
Soy la gentil compañera
del noble gaucho porteño,
la que conserva el cariño
para su dueño.

Yo soy la morocha
de mirar ardiente,
la que en su alma siente
el fuego de amor.
Soy la que al criollito
más noble y valiente
más noble y valiente
ama con ardor.

En mi amado rancho,
bajo la enramada,
en noche plateada,
con dulce emoción,
le canto al pampero,
a mi patria amada
a mi patria amada
y a mi fiel amor.

Soy la morocha argentina,
la que no siente pesares
y alegre pasa la vida
con sus cantares.
Soy la gentil compañera
del noble gaucho porteño,
la que conserva el cariño
para su dueño.

La morocha (Ángel Villoldo, 1861-1919)

Versiones[editar]

La primera versión grabada de "La Morocha", uno de los primeros tangos en ser grabados, la realizó Flora Rodríguez de Gobbi en 1906, en la discográfica Victor. La grabación se realizó en Estados Unidos. Flora Gobbi integraba con su esposo, el director de orquesta Alfredo Eusebio Gobbi, un conjunto conocido como Los Gobbi, que fue uno de los más exitosos en las primeras décadas del tango.

Luego se realizaron otras versiones, algunas de ellas de mucho éxito como las de Lola Membrives (1909), Ada Falcón con Francisco Canaro, Mercedes Simone, Libertad Lamarque, Virginia Luque y Lolita Torres. También son muy reconocidas las versiones instrumentales de Juan D' Arienzo y Carlos Di Sarli.

En 1910 Villoldo grabó también una versión paródica de "La Morocha", titulada "Los mamertos", en el que canta en primera persona como borracho.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Del Priore, Oscar y Amuchástegui, Irene. «La Morocha, un tango de exportación». Todo Tango. Consultado el 16 de octubre de 2013. 
  2. a b Oscar Del Priore e Irene Amuchástegui. «La morocha, un tango de exportación». Todo Tango. Consultado el 18 de octubre de 2013. 
  3. «'La escuela es el peor nido de los prejuicios y el racismo en Argentina', entrevista a Víctor Ramos». Neuquén: La Mañana. 1 de febrero de 2007. Archivado desde el original el 27 de noviembre de 2015. Consultado el 19 de octubre de 2013. «Yo diría que lo más cotidiano y lo que vemos más frecuentemente nosotros, tiene que ver con un racismo hacia el criollo. Es decir, hacia el también denominado «cabecita negra» o «morocho». Muchas veces suele decirse que en Argentina no hay racismo porque no hay negros... pero acá se discrimina mucho a la persona que tiene la piel oscura e incluso al aborigen que tiene un color de piel más moreno... esto sucede en forma pareja en todas las provincias de nuestro país.» 
  4. Magoo, Eduardo (5 de febrero de 2013). «El tango de las academias en el Río de la Plata». Se escribe Magoo. Consultado el 15 de octubre de 2013. 
  5. Alposta, Luis (5 de febrero de 2013). «Reseña de mujeres bailarinas (Primera parte)». Todo Tango. Consultado el 15 de octubre de 2013. 
  6. Alposta, Luis (5 de febrero de 2013). «Reseña de mujeres bailarinas (Segunda parte)». Todo Tango. Consultado el 15 de octubre de 2013. 

Fuentes[editar]