Juana Seymour

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Jane Seymour
Reina Consorte de Inglaterra
Hans Holbein d. J. 032b.jpg
Reina Consorte de Inglaterra
Predecesor Ana Bolena
Sucesor Ana de Cleves
Información personal
Otros títulos Dama de compañía de Catalina de Aragón y Ana Bolena
Reinado 30 de mayo de 1536-24 de octubre de 1537
Nacimiento c. 1508
Fallecimiento 24 de octubre de 1537
Entierro Castillo de Windsor
Familia
Padre John Seymour
Madre Margery Wentworth
Consorte Enrique VIII de Inglaterra
Descendencia Eduardo VI de Inglaterra

Firma Firma de Jane Seymour

Coat of Arms of Jane Seymour.svg
Escudo de Jane Seymour

[editar datos en Wikidata]

Jane Seymour (c. 1508 - 24 de octubre de 1537) fue reina de Inglaterra entre 1536 y 1537 como la tercera esposa del rey Enrique VIII de Inglaterra. Sucedió a Ana Bolena como consorte tras la ejecución de esta última en mayo de 1536.

Madre del futuro rey Eduardo VI, Seymour falleció de complicaciones postnatales doce días después del nacimiento de su único hijo, y fue la única de las esposas de Enrique en recibir un funeral apropiado a su cargo y rango, y su única consorte en ser enterrada a su lado en la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor.

Primeros años[editar]

Juana Seymour nació probablemente en Wulfhall, Wiltshire,[1]​ aunque también se ha sugerido como lugar de origen West Bower Manor;[2]​ cuarta de los nueve hijos de John Seymour de Wiltshire y de Margery Wentworth. Su fecha de nacimiento no fue registrada, se estima que ocurrió alrededor de 1504 y 1508 . Por su abuelo materno, era descendiente de Leonel de Amberes, hijo del rey Eduardo III,[3]​ lo que hacía de ella y Enrique VIII primos en quinto grado. A su vez, su bisabuela Elizabeth Cheney también lo era de las reinas Ana Bolena y Catalina Howard, la segunda y quinta esposas de Enrique respectivamente.[4]

Entró en la corte real como dama de compañía de la reina Catalina de Aragón en 1532 (algunos testimonios creen que fue en 1527) y luego pasó a servir a la reina Ana Bolena, tras el divorcio de Enrique VIII con la primera de ellas. En febrero de 1536, mientras Ana aún era la reina consorte, se tiene un primer testimonio del interés del rey por Juana.[5]

No poseía una fuerte educación, como las anteriores esposas de Enrique, Catalina de Aragón y Ana, y a diferencia de los hermanos del rey y de su predecesora, no simpatizaba con las ideas religiosas protestantes. No era muy buena en leer y escribir, pero si en costura y administración del hogar, labores que se consideraban en la época mucho más necesarias para las mujeres.[6]​ Parte de su trabajo como costurera sobrevivió hasta 1652, año en que sus obras fueron regaladas a la familia Seymour. Después de su muerte, Enrique se observó nostálgico y entusiasta por esta labor.[7]

Juana fue muy elogiada por su naturaleza gentil y pacífica, al ser referida como la dama más amable que he conocido" por John Russell y nombrada como "el Pacífico" por el Embajador imperial Eustace Chapuys por sus esfuerzos por crear un ambiente pacífico en la corte inglesa.[8]​ Según Chapuys, Juana era de estatura mediana, muy pálida y comentó que ella no era de mucha belleza. Sin embargo, Russell declaró que Juana era "la más bella de todas las esposas del Rey".[9]Polidoro Virgilio afirmó que ella era "una mujer del máximo encanto tanto en carácter como en apariencia".[10]​ Fue considerada una mujer mansa, dulce, sencilla y casta.

Reina consorte de Inglaterra[editar]

Pintura que muestra a Enrique y a su esposa Juana acompañados de Enrique VII e Isabel de York, padres del rey.

El gran problema de la reina Ana era la imposibilidad aparente de poder otorgar un heredero varón a Enrique, mismo problema que ya había tenido la antigua reina Catalina. El 19 de mayo de 1536, acusada de un adulterio que actualmente se presume falso, Ana fue ejecutada por traición. Al día siguiente, Enrique se comprometió con Juana.

La boda se realizó en el Palacio de Whitehall en Londres el 30 de mayo de 1536, celebrada por el obispo de Winchester Stephen Gardiner.[11]​ Como regalo de bodas, el rey le otorgó la concesión de 104 señoríos en cuatro condados, así como un gran número de bosques y zonas de caza, suficientes para mantenerla durante su matrimonio.[11]​ El 4 de junio fue proclamada como reina. La bien publicitada simpatía de Juana por la difunta reina Catalina y su hija María, demostró su compasión y la convirtió en una figura popular entre el pueblo y la mayoría de los cortesanos.[12]​ Nunca fue coronada debido a la peste que, por entonces, asolaba Londres, donde su coronación iba a tener lugar. Puede que Enrique se haya mostrado reacio a que se coronara a Juana antes de que ella cumpliera con su deber como consorte real de darle un hijo y heredero varón.[13]

Como reina, se decía que Juana era estricta y formal, e hizo todo lo que estuvo a su alcance para diferenciarse de su predecesora. Sus amistades eran sólo femeninas. La vibrante corte de la reina Ana, con sus espléndidos entretenimientos, alegría y extravangancias, fue reemplazada por una estricta aplicación del decoro, casi de forma opresiva. Prohibió la moda francesa, introducida en la corte por Ana: suprimió las mangas exageradamente largas y la cofia francesa entre sus damas, volviendo al tradicional tocado Gable. Políticamente, Juana parece haber sido conservadora.[14]​ Su única participación informada en asuntos nacionales, en 1536, fue cuando pidió perdón a los participantes en la Peregrinación de Gracia, lo que fue rechazado por Enrique, quien le recordó el destino que tuvo su predecesora cuando "se metió en sus asuntos".[15]

Juana formaría una relación cercana con su hijastra María, e intentó hacer todo lo posible por pedir su retorno a la corte y a la sucesión real, por detrás de los hijos que ella pudiera tener con Enrique. Juana mencionó el tema de la restauración de María antes y después de convertirse en reina. A pesar de ello, Juana no pudo restaurar a María en la línea de sucesión, pero sí logró reconciliarla con Enrique.[13]​ Eustace Chapuys escribió al rey Carlos I de España de la compasión y los esfuerzos de Juana en nombre del regreso de María. Una carta de María a Juana muestra la gratitud y agradecimiento que la joven tuvo con la reina. Si bien fue Juana fue quien presionó por la restauración, tanto María como Isabel (hija de Ana Bolena) no serían reintegradas a la sucesión hasta que la sexta esposa de Enrique, la reina Catalina Parr, lo convenció de hacerlo.[16]

El príncipe Eduardo en su infancia.
Pintura al óleo de Hans Holbein el Joven, h. 1538. The National Gallery.

En enero de 1537, Juana quedó embarazada. Durante su embarazo, desarrolló un antojo por comer huevos de perdiz, que Enrique encargó directamente a Calais y Flandes. Durante el verano, no tomó compromisos públicos y llevó una vida relativamente tranquila, asistida por los médicos reales y las mejores parteras del reino.[17]​ Entró en confinamiento en septiembre de 1537 y dio a luz al codiciado heredero varón, el futuro rey Eduardo VI, a las dos de la mañana del 12 de octubre de 1537 en Hampton Court.[18]​ Eduardo fue bautizado el 15 de octubre de 1537, sin la presencia de su madre, como era la costumbre. El era el único hijo legítimo de Enrique VIII que sobreviviría a la infancia. Las dos hijas del Rey, María e Isabel, estuvieron presentes y llevaron el coche del bebé durante la ceremonia.[19]

Muerte y funeral[editar]

El trabajo de parto de Juana fue muy difícil, durando dos noches y tres días, probablemente porque el bebé no estaba bien posicionado.[20]​ Después del bautizo, se hizo evidente que la reina se encontraba gravemente enferma. Murió el 24 de octubre de 1537 en Hampton Court. A las pocas semanas de su muerte, hubo testimonios contradictorios sobre la causa de su fallecimiento, incluyendo a Jennifer Loach, biógrafa de Eduardo, que lo justificó debido a la infección de una placenta retenida. Sin embargo, según Alison Weir, es posible que Juana sucumbió a una fuerte fiebre puerperal luego de contraer una infección bacterial durante el parto.[14]

Juana Seymour fue sepultada el 12 de noviembre de 1537 en la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor, luego de un funeral en que su hijastra María actúo como la principal doliente. Una procesión de 29 de ellos siguió a María, uno por cada año de la vida de la reina.[21]​ Juana se convirtió en la única de las esposas de Enrique en recibir un funeral acorde a su posición y rango.[14]

Legado[editar]

Los dos ambiciosos hermanos de Juana, Thomas y Edward, abusaron de su memoria para aumentar sus propias fortunas. Tras la muerte de Enrique, Thomas contrajo matrimonio con su viuda, Catalina Parr. Durante el periodo de regencia de Eduardo VI, Edward Seymour fue su protector y el gobernante real de Inglaterra. Ambos hermanos fueron ejecutados.

Cine[editar]

Año Película Director Actriz
1933 La vida privada de Enrique VIII Alexander Korda Wendy Barrie
1972 Las seis esposas de Enrique VIII (TV) Waris Hussein Jane Asher
1969 Ana de los mil días Charles Jarrott Lesley Paterson
2007 Los Tudor (TV) Michael Hirts Annabelle Wallis/ Anita Briem
2008 Las Hermanas Bolena Justin Chadwick Corine Galloway

Relación con la familia de Catalina Howard y Ana Bolena[editar]

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Elizabeth Cheney
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Elizabeth Tilney
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Anne Say
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Edmund Howard
 
 
 
 
 
Elizabeth Howard
 
 
 
 
 
 
Margaret Wentworth
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Catherine Howard
 
 
 
Mary Boleyn
 
Anne Boleyn
 
Henry VIII
 
Jane Seymour
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Isabel I
 
Edward VI

Ancestros[editar]