Ixchel

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Diosa maya de la luna con conejo. Cerámica pintada, época clásica

En la mitología maya Ixchel (pronunciado [iʃ'tʃel]) era diosa del amor, de la gestación, del agua, de los trabajos textiles, de la luna y la medicina.[1]​ Es esposa del dios solar y en los códices se identifica con la diosa I. En algunas ocasiones se le representaba acompañada de un conejo. Una de sus advocaciones era considerada maléfica, y se le representó en los códices, como una mujer vieja, vaciando los odres de la cólera sobre el mundo. En textos jeroglíficos su nombre es Chak Chel (arco iris grande), en el Chilam Balam su nombre es Ix Chel -mujer arco iris-.[2]

Mitología maya[editar]

Diosa vieja semejante a Ixchel representada en el códice Madrid.

Cuentan los mitos mayas que la luna nació primero que el sol, la luna lleva el nombre de Ixchel esta era una mujer muy bella de piel clara y ojos de zafiro, un cabello negro como la noche, los hombres se enamoraban de la diosa ya que esta era la luna era la única luz que conocían, un día Mana un guerrero que protegía a la población pero al igual que el resto del mundo quedo cautivado por la belleza de Ixchel, así que Mana dedico su vida a llamar la atención de Ixvhel, pero ella solo lo ignoraba al punto que se harto de la existencia de Mana, así que Ixchel contó a los hombres que ella desaparecería asta que mataran a Mana, pasaron 27 noches hasta que mataron a Mana y la luna regreso, pero los hombres notaron la maldad de Ixchel, entonces los hombres buscaron a Oxala el dios que castiga y Oxala golpearía a Ixchel y la castigaría haciendo que su apariencia fuera de una mujer vieja y esta llevaría un cántaro con agua que derramaría en la tierra hasta que llenara los mares de la tierra, Ixchel sufría y al ser vieja la luz de su piel no existía así que la noche y obscuridad rodio la tierra pero en un momento la luz regreso era Mana que brillaba como el oro este vio llorara a Ixchel y le pregunto por que era su llanto, esta le contó lo que le hizo a el y lo que a su vez los hombres le hicieron a ella y como Oxala le hizo, ya no era bella ya no brillaba, Mala la detuvo y el le dijo eres hermosa Ixchel mi amor a ti no solo es por tu belleza es por tu fuerza, tu inteligencia, y todo eso que te hace brillar, así que a partir de ese día Ixchel pasaba 27 días con Mana quien ahora era Itzamná el dios del sol, ella regresaba a la tierra solo 3 noches así nacieron las noches los días y los meses.

Se le representaba a Ixchel como una anciana vaciando un cántaro lleno de agua sobre la tierra o también como a una anciana tejiendo en un telar de cintura. En su cabeza, una serpiente, y en la falda huesos formando cruces. Se le festejaba en el mes zip bajo su advocación de diosa de la medicina. Tenía cuatro manifestaciones, en cuatro colores diferentes (roja, blanca, negra y amarilla) asociadas con los cuatro rumbos del universo. Su glifo era el correspondiente al día caban.[3]

Uno de los templos más importantes se localiza en la isla Cuzamil (Cozumel) de la provincia de Ecab. Del puerto de Pole (hoy Xcaret) partían las canoas de peregrinos hacia el templo en Cuzamil para solicitar el oráculo de esta diosa; en esta peregrinación acudían también las mujeres jóvenes para pedir en sus embarazos procrear hijos que sus esposos querían.[4]

De Ixchel se dice que tomaba bajo su protección a los peregrinos que visitaran su isla sagrada, Cozumel. Isla Mujeres también estaba dedicada a su culto.

Ixchel, la luna y la tierra[editar]

Ixchel fue venerada como la diosa de la luna, por el carácter femenino de esta. Representó la fertilidad estrechamente ligada con la tierra, ya que son los ciclos de la luna los que rigen los tiempos de siembra y cosecha. También se le asocia con la lluvia y con el dios Chaac por este mismo concepto.

Notas y referencias[editar]

  • Nota 1: Itzamná dios, según Eric S. Thompson, en su libro Historia y Religión de los Mayas, está vinculado con el rostro del sol y con la lluvia, por tanto con la agricultura. Tradicionalmente a Itzamná se le considera hijo de Hunab Ku, dios único, y entre las atribuciones que se le dan está el ser deidad de la medicina y de la agricultura, además de ser "El señor de los cielos, de la noche y del día"

Bibliografía[editar]

  • Brady, James E. (2006). «Los oscuros secretos de los mayas: la exploración arqueológica de las cuevas». En Nikolai Grube et al. Mayas una civilización milenaria. China: Könemann. pp. 297-307. ISBN 978-3-8331-1959-0. 
  • González Torres, Yolotl (1999). Diccionario de mitología y religión de Mesoamérica. México: Larousse. ISBN 970-607-802-9. 
  • Grube, Nikolai; Graña-Behrens, Daniel (2006). «Glosario». En Nikolai Grube et al. Mayas una civilización milenaria. China: Könemann. pp. 428-449. ISBN 978-3-8331-1959-0. 

Enlaces externos[editar]