Estado neoincaico
| Estado neoincaico Reino de Vilcabamba | |||||||||||||||||||||||||||||||
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| Estado independiente | |||||||||||||||||||||||||||||||
| 1537-1572 | |||||||||||||||||||||||||||||||
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Territorios que conformaron el Reino de Vilcabamba | |||||||||||||||||||||||||||||||
| Coordenadas | 12°54′10″S 73°12′21″O / -12.902777777778, -73.205833333333 | ||||||||||||||||||||||||||||||
| Capital | Vilcabamba La Grande | ||||||||||||||||||||||||||||||
| Entidad | Estado independiente | ||||||||||||||||||||||||||||||
| Idioma oficial | Quechua | ||||||||||||||||||||||||||||||
| • Otros idiomas | Español (por extranjeros) | ||||||||||||||||||||||||||||||
| Religión | Religión incaica | ||||||||||||||||||||||||||||||
| Período histórico | Colonización española de América y Conquista del Imperio inca | ||||||||||||||||||||||||||||||
| • 1537 | Creación del estado con Manco Inca | ||||||||||||||||||||||||||||||
| • 1566 | Tratado de Acobamba | ||||||||||||||||||||||||||||||
| • 1572 | Conquista española | ||||||||||||||||||||||||||||||
| Forma de gobierno | Monarquía absoluta | ||||||||||||||||||||||||||||||
| Inca • 1537-1544 • 1544-1561 • 1561-1570 • 1570-1572 |
Manco Inca Sayri Túpac Titu Cusi Yupanqui Túpac Amaru I | ||||||||||||||||||||||||||||||
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El Estado neoincaico, conocido también como Imperio de Vilcabamba o Reino de Vilcabamba, fue la última entidad política independiente liderada por la nobleza inca tras la Conquista del Imperio incaico en el siglo XVI. Surgió como un foco de resistencia indígena frente al dominio español, y era un estado dominado por las tradiciones religiosas y militares del antiguo Tahuantinsuyo.[1]
Fue fundado en 1537 por Manco Inca, hijo del emperador Huayna Cápac, quien inicialmente había colaborado con los conquistadores españoles, pero que, tras sufrir abusos y perder poder real, lideró una gran rebelión contra ellos. Tras el fracaso del Sitio del Cuzco, Manco Inca se retiró a la provincia de Vitcos donde fundaría el asiento de Vilcabamba,[2] donde estableció un gobierno independiente.
Las características geográficas hicieron del Reino de Vilcabamba una especie de "isla" aislada del resto de la región: limitada al este por el río Urubamba, al sureste por las altas cumbres de la cordillera de Vilcabamba, al sur y al oeste por el río Apurímac, y al norte por los ríos Cosireni y Alto Urubamba.[3]
Durante sus 35 años de existencia Vilcabamba fue gobernado por cuatro Sapa Incas: Manco Inca, Sayri Túpac, Titu Cusi Yupanqui y finalmente Túpac Amaru I. Las relaciones con los españoles fluctuaron entre la confrontación abierta, la negociación diplomática y periodos de tregua. En algunos momentos se intentaron acuerdos para llegar a una solución diplomática, aunque estos fueron frágiles.
El estado llegó a su fin en 1572, cuando una expedición española liderada logró tomar su capital. Túpac Amaru I, fue capturado, llevado a Cusco y ejecutado públicamente. Este hecho marcó el final definitivo de la resistencia política organizada de los incas y consolidó el dominio colonial español en los Andes.
Historia
[editar]Remanentes imperiales en Vilcabamba
[editar]La región de Vilcabamba había sido parte del Imperio incaico desde el reinado de Pachacútec (1438-1471).[4] Durante la caída del Tahuantinsuyo, Túpac Hualpa fue un gobernante títere coronado por el conquistador español Francisco Pizarro. Después de su muerte, Manco Inca se unió a Pizarro y Diego de Almagro en Jaquijahuana. Cuando la fuerza de Pizarro llegó a Cuzco, hizo que los curacas reconocieran a Manco como su Inca. Luego, Manco Inca se unió a Almagro y Hernando de Soto en la búsqueda de Quizquiz.[5]
Cuando Pizarro salió de Cuzco con Almagro y Manco Inca, por Jauja en busca de Quizquiz, Francisco dejó a sus hermanos menores Gonzalo Pizarro y Juan Pizarro como regidores, y una guarnición de noventa hombres en la ciudad. Los hermanos Pizarro maltrataron tanto a Manco Inca que finalmente intentó escapar en 1535. Fracasó y fue capturado y encarcelado. Hernando Pizarro lo dejó en libertad para recuperar una estatua dorada de su padre Huayna Cápac. Solo acompañado por dos españoles, se escapó fácilmente por segunda vez. Manco luego reunió un ejército de 100.000 guerreros incas y sitió Cuzco a principios de 1536, aprovechando la ausencia de Diego de Almagro. Después de diez meses (ver Sitio del Cuzco), Manco se retiró a la cercana fortaleza de Ollantaytambo en 1537. Aquí Manco repelió los ataques de los españoles en la batalla de Ollantaytambo.
Manco coordinó su asedio de Cusco con uno en Lima, dirigido por uno de sus capitanes, Quizu Yupanqui. Los incas lograron derrotar cuatro expediciones de socorro enviadas por Francisco Pizarro desde Lima. Esto resultó en la muerte de casi 500 soldados españoles. Algunos españoles fueron capturados y enviados a Ollantaytambo. Sin embargo, con la posición de los españoles consolidada por los refuerzos de Almagro, Manco Inca decidió que Ollantaytambo estaba demasiado cerca de Cuzco para ser sostenible, por lo que se retiró más al oeste.[6] Abandonando Ollantaytambo (y abandonando efectivamente las tierras altas del imperio), Manco Inca se retiró a Vitcos y finalmente a las remotas selvas de Vilcabamba.[7]
Relaciones con España
[editar]En Vilcabamba el estado conocido como el Estado Neoincaico fue establecido por Manco, y Vilcabamba se convirtió en la capital del estado hasta la muerte de Túpac Amaru I en 1572. Desde allí, continuó sus ataques contra los huancas, unos de los aliados más importantes de los españoles, teniendo cierto éxito después de feroces batallas, y a las tierras altas de la actual Bolivia, donde después de muchas batallas su ejército fue derrotado. Después de la guerra de guerrillas en las regiones montañosas de Vilcabamba, Manco fue asesinado en 1544 por partidarios de Almagro, quien previamente habían asesinado a Pizarro y que se escondían bajo la protección de Manco. A su vez, todos fueron asesinados por los soldados de Manco.
A Manco lo sucedió su hijo Sayri Túpac. Tenía cinco años en ese momento. Se convirtió en Inca en Vilcabamba, reinando durante diez años con la ayuda de regentes. Este fue un tiempo de paz con los españoles. El gobernador Pedro de la Gasca se ofreció a proporcionarle a Sayri Túpac tierras y casas en Cuzco si salía del aislado Vilcabamba. Sayri Túpac aceptó, pero durante los preparativos su pariente Paullu Inca murió repentinamente. Esto fue tomado como un mal augurio (o una señal de la traición española), y Sayri Túpac permaneció en Vilcabamba. En 1557 Sayri Túpac accedió a dejar Vilcabamba y viajó para encontrarse con el virrey Andrés Hurtado de Mendoza en Lima. Sayri Túpac renunció a su derecho de ser sucesor del Imperio inca y aceptó el bautismo, como Diego. A cambio recibió un perdón total, el título de Príncipe de Yucay y grandes propiedades con ricas rentas. Se hizo residente en Yucay, a un día de viaje al noreste de Cuzco. Significativamente, dejó atrás la franja roja real, símbolo de su autoridad.
En 1561, Sayri Túpac murió repentinamente, y su medio hermano Titu Cusi Yupanqui tomó el control de Vilcabamba y la resistencia inca a los españoles. Durante su gobierno en Vilcabamba, el gobernador provisional Lope García de Castro quiso negociar con él. Las negociaciones trataban de que Cusi dejara Vilcabamba y aceptara una pensión de la Corona. Después de que las negociaciones se intensificaron, alrededor de 1568, Titi Cusi fue bautizado en la Iglesia católica, como Diego de Castro.
Anexión al Virreinato del Perú
[editar]Dos semanas después de la declaración de guerra, un pequeño grupo de soldados españoles había capturado un puente clave en la frontera del Estado Neoincaico, desde el cual Toledo reunió a su ejército. El 1 de junio comenzó el primer enfrentamiento de la guerra en el valle de Vilcabamba. Túpac Amaru I atacó inicialmente con la moral alta, a pesar de estar mal equipado. En repetidas ocasiones, el Inca intentó levantar el asedio de los españoles y sus aliados nativos, pero se vieron obligados a retirarse. El 23 de junio el fuerte de Huayna Pucará se rindió al fuego de artillería española. El ejército neoinca ahora en retirada optó por abandonar su última ciudad y dirigirse a la jungla para reagruparse. El 24 de junio los españoles entraron en Vilcabamba para encontrarla desierta y el Sapa Inca desaparecido. La ciudad había sido completamente destruida y el Estado Neo-Inca dejó de existir oficialmente. Túpac Amaru I fue posteriormente capturado y ejecutado por los españoles.[8]
Religión
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Los seguidores de Manco Inca lograron traer desde el Cusco uno de los objetos más importantes del culto solar: el disco de oro que representaba al Punchao. Sin embargo, otras imágenes sagradas se perdieron durante las fundiciones. Más tarde, Titu Cusi Yupanqui se encargó de resguardar la iconografía del Punchao en el sitio más remoto del territorio.[9]
De la misma manera que en la religión incaica los elementos naturales eran sacralizados, en Vilcabamba diversos espacios se transformaron en santuarios. Entre ellos destacó el oráculo de Chuquipalta, ubicado cerca de Vitcos y Puquiura, que se convirtió en un importante centro ceremonial.[10]
Con la ratificación del Tratado de Acobamba, comenzaron a llegar progresivamente misioneros españoles con el objetivo de difundir el cristianismo. Los primeros en ingresar al territorio de Vilcabamba fueron Antonio de Vera y Francisco de las Veredas, a quienes Titu Cusi encargó la instrucción y el bautismo de su hijo, Quispe Titu.[10]
Durante el gobierno de Titu Cusi se vivió un periodo de relativa coexistencia religiosa. Aunque ostentaba el rango de sumo sacerdote del culto solar, el Inca mostró interés por la religión cristiana. Permitió la construcción de una iglesia en medio del poblado de Careo y, en general, accedió a las solicitudes de Rodríguez de Figueroa para fomentar la conversión de los indígenas. Incluso ordenó la fabricación de una gran cruz y dispuso que la población asistiera a las prédicas.[11]
A pesar de que el propio Sapa Inca recibió el bautismo, no se produjo una conversión masiva. Las creencias tradicionales comenzaron a entrar en conflicto con las enseñanzas cristianas. Un momento especialmente crítico ocurrió cuando Fray Marcos amonestó al Inca por su práctica de la poligamia, lo que provocó un fuerte descontento.[12]
Pese a estos conflictos, Titu Cusi mantuvo la tolerancia hacia el cristianismo durante gran parte de su gobierno. La situación cambiaría tras su muerte: la facción reaccionaria, liderada por Túpac Amaru I, convencida de que los misioneros cristianos estaban directamente implicados en el fallecimiento del Sapa Inca, se encargó de destruir las iglesias construidas, aplastar los ornamentos de metal y reutilizar las vestiduras para confeccionar bolsas de coca,[13] prohibiendo esencialmente el cristianismo durante su corto reinado.
Occidentalización del reino
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Manco Inca había tomado posesión de armas modernas españolas, incluidos arcabuces, artillería y ballestas, en 1537, cuando derrotó a los hispanos en Pulcosuni. Para 1538, ya se registraba que poseía la habilidad suficiente para combatir a caballo, como demostraría en Oncoy, e incluso, para la defensa de Vilcabamba frente a Gonzalo Pizarro llegó a disponer de un pequeño contingente de arcabuceros.[14]
Esta adopción de armamento europeo sufrió un retroceso cuando el Sapa Inca fue asesinado por Diego Méndez, desencadenando un brote reaccionario antioccidental que alejó a los incas de aprender tácticas europeas, considerando a la geografía y las armas locales suficientes para repeler cualquier ataque.[15] La apertura impulsada por Titu Cusi parece que ocasionó un pequeño periodo de modernización en el que muchos incas desarrollaron una notable habilidad en el empleo de arcabuces y la equitación.[16]
Pese a ello, durante la campaña de Vilcabamba los incas aún confiaban en las tácticas empleadas por Manco Inca[17] como el combate cuerpo a cuerpo o las emboscadas, denotando que el grado de adaptación de tácticas europeas fue más bien marginal.
Los incas tenían un ejército calculado en 1 000 soldados, aunque algunas fuentes aumentarían el número a 2 000. Estas tropas fueron lideradas por una generación de capitanes criados en el Reino, lo que significa que el poder estaba concentrado en una casta de comandantes militares.[18]
De la misma manera, los Sapa Incas forjaron una alianza con varias tribus de las selvas. Se conoce que por lo menos 500 indígenas conchucos participaron en la defensa de Huayna Pucara,[19] y en su mejor momento parece que Titu Cusi llegó a reunir a 700 antis y 2 000 indígenas adicionales de otros grupos.[20]
Esta alianza fue más pragmática que ideológica, pues los indígenas de la selva amazónica tenían mala fama entre españoles e incas, y el Inca no tenía poder real sobre ellos,[21] aunque si muy buenas relaciones.
Lista de gobernantes del Reino de Vilcabamba
[editar]Para un listado de gobernantes, véase Anexo:Incas de Vilcabamba
Véase también
[editar]Referencias
[editar]- ↑ Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). p. 317. Consultado el 18 de marzo de 2026.
- ↑ Murúa, Martín de. Historia general del Perú. Origen y descendencia de los Incas. p. 141. Consultado el 6 de marzo de 2026.
- ↑ Deyermenjian, Gregory (1985). Vilcabamba Revisited. p. 3. Consultado el 18 de marzo de 2026.
- ↑ Lee, Vincent R. (2018). "Vilcabamba: Last Stronghold of the Inca". In Sonia Alconini; R. Alan Covey (eds.). The Oxford Handbook of the Incas. Oxford University. pp. 741–758. ISBN 9780190219352.
- ↑ Pizzaro, P., 1571, Relation of the Discovery and Conquest of the Kingdoms of Peru, Vol. 1–2, New York: Cortes Society, RareBooksClub.com, ISBN 9781235937859
- ↑ Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas. Mariner Books. ISBN 9780156028264.
- ↑ Garcilaso De La Vega El Inca, 2006, Royal Commentaries of the Incas and General History of Peru, Indianapolis: Hackett Publishing Company, Inc., ISBN 9780872208438
- ↑ Bauer, Brian S.; Santa Cruz, Javier Fonseca; Silva, Miriam Aráoz (2015). Vilcabamba and the Archaeology of Inca Resistance. The Cotsen Institute of Archaeology. ISBN 978-1938770036.
- ↑ Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). p. 317. Consultado el 19 de marzo de 2026.
- 1 2 Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). p. 318. Consultado el 19 de marzo de 2026.
- ↑ Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). p. 319. Consultado el 19 de marzo de 2026.
- ↑ Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). p. 321. Consultado el 19 de marzo de 2026.
- ↑ Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). p. 421. Consultado el 19 de marzo de 2026.
- ↑ José Vega, Juan (1963). La guerra de los viracochas. p. 110. Consultado el 19 de marzo de 2026.
- ↑ Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). p. 254. Consultado el 19 de marzo de 2026.
- ↑ Lynch, J. (2001). Latin America Between Colony and Nation: Selected Essays. Palgrave Macmillan. ISBN 978-0333786789.
- ↑ Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). p. 439. Consultado el 19 de marzo de 2026.
- ↑ Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). pp. 323-324. Consultado el 19 de marzo de 2026.
- ↑ Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). p. 432. Consultado el 19 de marzo de 2026.
- ↑ Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). p. 326. Consultado el 19 de marzo de 2026.
- ↑ Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). p. 327. Consultado el 16 de marzo de 2026.
Bibliografía
[editar]- Bauer, Brian S.; Halac-Higashimori, Madeleine; Cantarutti, Gabriel E. (2016). Voices from Vilcabamba. Accounts Chronicling the Fall of the Inca Empire. University Press of Colorado. ISBN 978-1607324256.
- Kubler, George (1947). "The Neo-Inca State (1537–1572)". The Hispanic American Historical Review. Duke University. 27: 189–203.
- Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). p. 317. Consultado el 18 de marzo de 2026.
- Murúa, Martín de. Historia general del Perú: Origen y descendencia de los Incas. p. 141. Consultado el 18 de marzo de 2026.