Iglesia ortodoxa montenegrina

La Iglesia ortodoxa montenegrina es una iglesia cristiana ortodoxa activa en Montenegro y en la diáspora montenegrina (mayormente en Serbia), la cual no mantiene lazos canónicos con la mayoría de las iglesias ortodoxas, debido a que esta iglesia no es reconocida canónicamente por el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla.[1]
Fue restaurada en 1993 por el monje Antonije - Abramović - , un monje montenegrino perteneciente al Montasterio de Decani (Kosovo) de la Iglesia ortodoxa de Serbia, quien fue proclamado como Metropolita de Montenegro y Primado de la Iglesia ortodoxa montenegrina. Esta última afirma ser sucesora de la Iglesia montenegrina autocéfala que existió hasta la anexión del Reino de Montenegro al Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos el 26 de noviembre de 1918, tras el final de la Primera Guerra Mundial. Luego de las Guerras yugoslavas, y cuando ya se comenzaba a perfilar más claramente el proceso independentista de Montenegro, fue reconocida como Iglesia Ortodoxa Nacional por parte de la República de Montenegro en 1999.
De acuerdo con una encuesta hecha en 2009 por CEDEM (Centre for Democracy and Human Rights), un 29,36 % de los cristianos ortodoxos de Montenegro adherían a la Iglesia ortodoxa montenegrina, mientras que el 70,64 % restante declaraban pertenecer a la Iglesia ortodoxa de Serbia canónica; si bien estos números parecieran indicar una clara preferencia de los montenegrinos por la Iglesia Serbia, es menester tener en cuenta que la Iglesia Montenegrina sólo pudo recuperar unos 30 templos de los 600 que fueron de su propiedad hasta el año 1918, y que hoy - pese a la independencia del país - continúan en manos del Patriarcado Serbio.
Durante el transcurso de enero de 2019, con el reconocimiento de la Iglesia ortodoxa de Ucrania -como la legítima Iglesia de Ucrania - por parte del Patriarcado de Constantinopla y con la revisión del carácter autocéfalo de la Iglesia de Macedonia del Norte por parte del Patriarcado Búlgaro, la Iglesia Ortodoxa Montenegrina se muestra más optimista en poder recuperar su antiguo carácter de Iglesia Autocéfala.
Historia
[editar]La Iglesia ortodoxa en Montenegro tiene su origen histórico en la antigua Diócesis de Zeta, también conocida como Metrópolis de Montenegro, establecida en 1219 por San Sava, primer arzobispo de la Iglesia ortodoxa serbia. Esta diócesis fue la de mayor extensión territorial de dicha Iglesia en el área del actual Montenegro. Tras la proclamación del Patriarcado serbio de Peć en 1346, el obispado de Zeta fue una de las eparquías elevadas al rango honorífico de metrópolis por decisión del concilio estatal-eclesiástico celebrado en Skopie, presidido por el emperador serbio Esteban Dušan.[2]
En 1496, la Eparquía de Cetiña, al igual que otras eparquías de la Iglesia ortodoxa serbia, continuó funcionando bajo el dominio otomano. Entre 1557 y 1766, la eparquía estuvo bajo la jurisdicción constante del Patriarcado serbio de Peć.[3]
A partir de 1516, tras la muerte de Iván Crnojević, el obispo de Montenegro asumió funciones de gobierno civil sobre las tribus montenegrinas. Su autoridad tuvo un carácter «supratribal», lo que le otorgó un papel central no solo en el ámbito religioso, sino también en la organización política de las comunidades locales que mantenían resistencia frente al dominio del Imperio otomano. El obispo de Montenegro era elegido entre miembros de distintas tribus y, tras su fallecimiento, se designaba a un sucesor procedente de otra tribu, lo que dio lugar a un sistema de carácter rotativo. Este modelo se mantuvo hasta 1697, cuando se estableció una sucesión episcopal hereditaria con la formación de la dinastía Petrović, iniciada por el metropolitano Danilo I. Dicha continuidad dinástica fue posible mediante la sucesión de tíos a sobrinos, dado que los obispos, en su condición monástica, no tenían descendencia directa.
La situación eclesiástica y política en la que se desenvolvió la Iglesia ortodoxa en Montenegro durante ese período ha sido analizada por diversos autores. Entre ellos se encuentra san Juan Maximóvich, arzobispo de la Iglesia ortodoxa rusa fuera de Rusia, quien abordó el contexto general de las Iglesias ortodoxas bajo dominio otomano. Al referirse a la expansión jurisdiccional del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla a finales del siglo XVIII, señaló lo siguiente:
[…] el Patriarcado Ecuménico llegaría a la cúspide de su expansión territorial hacia finales del siglo XVIII, ya que en aquel tiempo incluía toda Asia Menor y la totalidad de la península balcánica, junto con sus islas contiguas —con excepción de Montenegro—, tras la disolución de las demás Iglesias independientes de los Balcanes, que pasaron a integrarse en el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla. El Patriarca Ecuménico había recibido del sultán otomano, incluso antes de la toma de Constantinopla, el título de «Millet Bash», es decir, cabeza del pueblo, y fue considerado como tal de la totalidad de la población ortodoxa del Imperio turco.del artículo The Decline of the Patriarchate of Constantinople[4] escrito en 1938 por San Juan Maximóvich, en ocasión del Segundo Sobor de toda la diáspora de la Iglesia ortodoxa rusa fuera de Rusia -ROCOR-
Durante el período conocido como «vladikato» (gobierno ejercido por los obispos o vladikas), una de las principales particularidades de la Iglesia ortodoxa en Montenegro fue que el metropolitano concentró la máxima autoridad civil del territorio. Este modelo de organización político-eclesiástica, en el que el liderazgo religioso asumía funciones de gobierno secular, no tuvo equivalentes directos en otros Estados de tradición ortodoxa europea. La Iglesia ortodoxa de Montenegro ejerció este sistema de gobierno durante más de tres siglos. En ese contexto, se documenta la coexistencia de comunidades cristianas de distintos ritos. Como expresión de esta convivencia, se construyeron pequeñas capillas destinadas al uso compartido de fieles ortodoxos y católicos, algunas de las cuales se conservan hasta la actualidad. Estos templos contaban con dos altares, uno para cada confesión, y fueron erigidos en un contexto de presión externa derivada del dominio otomano en la región.
Otra característica del período fue la participación directa de obispos y de algunos monjes en actividades militares, una práctica poco frecuente en comparación con la tradición eclesiástica bizantina predominante en territorios vecinos. Entre los casos más citados se encuentra el de Pedro de Cetiña, quien, según las fuentes históricas, ejerció el mando directo de fuerzas armadas montenegrinas en diversos enfrentamientos.
Los clérigos seculares (sacerdotes casados) no utilizaron anterí (sotana) ni llevaron barba de manera habitual hasta bien entrado el siglo XIX. Esta práctica se vinculó al contexto demográfico y militar de Montenegro, ya que, debido a la reducida población, los sacerdotes participaban con frecuencia en acciones de defensa armada frente a las incursiones otomanas. Como consecuencia, los sacerdotes solían vestir como seglares, portar armas y llevar el bigote tradicional montenegrino, con el fin de evitar ser identificados como miembros del clero en caso de captura. Esta medida buscaba reducir el riesgo de represalias por parte de las autoridades otomanas hacia los clérigos reconocidos como tales.
Los argumentos históricos en los que se fundamenta la erección legal y constitucional de la Iglesia ortodoxa en Montenegro han sido abordados por diversos juristas e historiadores. Entre ellos se encuentra Valtazar Bogišić, quien en su obra Pravni običaji u Crnoj Gori (Academia Montenegrina de Ciencias y Artes, 1984, p. 238) sostuvo que la Iglesia ortodoxa montenegrina constituía una eparquía independiente y autocéfala, sin vínculos legales con otras Iglesias autocéfalas, más allá de la comunión espiritual. Una posición similar fue expresada por el historiador y canonista ortodoxo Nikodim Milaš, quien en su libro Pravoslavno crkveno pravo (Zadar, 1890, pp. 137 y 237) hizo referencia al catálogo conocido como Sintagma, un listado de las Iglesias ortodoxas reconocidas en su época. En la edición del Sintagma publicada en Atenas en 1855, con la aprobación del Patriarcado de Constantinopla, la «Metrópolis autocéfala de Montenegro« (Autokefalna Mitropolija Crnogorska) figura mencionada en noveno lugar.
Varios historiadores, entre ellos el profesor Cupic, han propuesto una división de la historia de la Iglesia ortodoxa autocéfala de Montenegro en dos períodos distintos. El primer período se extiende hasta el reconocimiento de su independencia por parte del Santo Sínodo de la Iglesia ortodoxa rusa, mientras que el segundo abarca la época de plena independencia posterior a dicho reconocimiento.[5] La mayoría de los estudiosos que han abordado este tema coinciden en que, tras la abolición del Patriarcado de Peć en 1766, Sava Sava (Petrović Njegoš) se proclamó metropolitano independiente. A partir de ese momento, la Iglesia ortodoxa de Montenegro continuó sus actividades de manera autónoma, respaldada por la Iglesia ortodoxa rusa, que reconoció su autocefalía durante el gobierno de Petar I (Petrović Njegoš). Esta relación de dependencia explica por qué los metropolitas montenegrinos recibían su consagración episcopal en San Petersburgo, y no en Serbia, como era común en otras Iglesias ortodoxas.
El último metropolitano perteneciente a la dinastía Petrović fue Petar II, quien ejerció el gobierno entre 1830 y 1851. Tras su fallecimiento, se produjo el fin del sistema de gobierno teocrático vigente en Montenegro. Su sucesor fue su sobrino Danilo I, quien rechazó la consagración episcopal y asumió el poder como príncipe secular (knjaz). A partir de su gobierno se estableció la separación formal entre la Iglesia y el Estado.
Con el proceso de formación del Reino de Yugoslavia, se impulsó la unificación de las distintas jurisdicciones ortodoxas existentes dentro de las fronteras del nuevo Estado. La decisión inicial de incorporar las diócesis de Montenegro a este proceso de unificación eclesiástica fue adoptada el 29 de diciembre de 1918 por el Santo Sínodo, integrado por los tres principales jerarcas ortodoxos de Montenegro: Mitrofan Ban, metropolitano de Cetiña; Kirilo Mitrović, obispo de Nikšić; y Gavrilo Dožić, obispo de Peć. En esa fecha, el Santo Sínodo se reunió en Cetiña y aprobó por unanimidad la siguiente resolución: «La Santa Iglesia Ortodoxa Serbia independiente en Montenegro se unirá a la Iglesia Ortodoxa autocéfala en el Reino de Serbia».[6]
En paralelo, el Reino de Montenegro dejó de existir como Estado soberano y pasó a integrarse en el Reino de Yugoslavia. En este contexto político y administrativo se produjo la desaparición institucional de la Iglesia ortodoxa montenegrina como entidad separada. El último metropolitano de este período fue Mitrofan Ban.
Creación de la Iglesia ortodoxa Montenegrina
[editar]Las primeras ideas sobre la creación de una iglesia ortodoxa de etnia montenegrina se originaron fuera de Montenegro a mediados del siglo XX, en un momento en que fascistas montenegrinos y colaboracionistas liderados por Sekula Drljević, intentaron crear un Estado Independiente de Montenegro y se reunieron bajo los auspicios del régimen Ustasha en el Estado Independiente de Croacia, que llevó una política extrema antiserbia y antisemita.[7]
En la actualidad la iglesia ortodoxa montenegrina se utiliza en contraposición de la iglesia ortodoxa serbia.
Actualidad
[editar]En 1993, se realiza el primer movimiento prorrestauración de la Iglesia Ortodoxa de Montenegro luego de 73 años de desaparición. Esto se da en el marco de la dramática disolución de Yugoslavia. Su primer Metropolita fue Vladika Antonije (Antonio) quien asumiría sus funciones pastorales en la Iglesia Ortodoxa Montenegrina entre los años 1993 y 1996, Metropolita Antonije fue un monje montenegrino tonsurado en 1933 en el Monasterio de Decani (Kosovo) y el cual ejercería por muchos años su trabajo pastoral dentro de la Iglesia ortodoxa de Serbia, y luego, cuando debió emprender su camino al exilio en el año 1961, terminaría sirviendo en la Orthodox Church of America (O.C.A.) -en Canadá-, país desde donde regresó a Montenegro para asumir la restauración de la Iglesia.
En 1997, luego de su muerte, fue sucedido por otro clérigo montenegrino, el cual ejercía su trabajo pastoral en Roma, en la Catedral de San Andrés (Patriarcado Ecuménico), su nombre era Padre Mihailo.
El Padre Mihailo sería tonsurado como monje y elevado al rango de Archimandrita por la Iglesia ortodoxa macedonia, en tanto que sería consagrado al Episcopado por 7 obispos del Patriarcado Búlgaro, quien en aquellos años se encontraba dividido en dos facciones. El 15 de marzo de 1998 se realizó su consagración episcopal en la Ciudad de Sofía. Poco tiempo después de su Consagración episcopal, el cisma dentro de la Iglesia Búlgara se subsanó, y los obispos consagrantes de Vladika Mihailo fueron aceptados en sus rangos dentro del Patriarcado Búlgaro dónde siguen ocupando sus cargos hasta el día de la fecha.
Metropolita Mihailo fue entronizado en Cetiña, antigua capital de Montenegro, el 31 de octubre de 1998. La posición de la Iglesia Ortodoxa Montenegrina se ha consolidado sustancialmente luego de la independencia del país en el año 2006.
Con el advenimiento de la independencia de Montenegro, la Iglesia Ortodoxa Montenegrina, comenzaría un proceso de consolidación también entre su diáspora. En este contexto, Metropolita Mihailo, al cumplir el décimo aniversario de su entronización como cabeza de la Iglesia de Montenegro, procede a consagrar (31-10-2008) al episcopado, junto a Vladika Symeon (Minihofer) -antiguo miembro del Sínodo Griego Vetero calendarista de Kyprianos -, a Vladika Gervasio (Patarov), Obispo de Nevrokop, - del Sínodo Alternativo Búlgaro -, y a otro Obispo, al actual Vladika Gorazd, como Obispo para Argentina, donde existe una organizada comunidad ortodoxa montenegrina en la Provincia del Chaco.
En 2010, el Sínodo de la Iglesia Ortodoxa de Montenegro estaba compuesto por tres Obispos:
- Su Beatitud Metropolita Mihailo de Cetiña y todo Montenegro;
- el arzobispo Symeon de Kotor;
- el obispo Gorazd, para la Eparquía de Argentina.
El 28 de diciembre de 2019, el presidente de Montenegro Milo Đukanović firmó la Ley de Libertad Religiosa, aprobada por el Parlamento de Montenegro con una mayoría de 45 diputados sobre un total de 81 diputados. La ley exige que las comunidades religiosas presenten sus documentos probatorios de sus propiedades con anterioridad al 1 de diciembre de 1918. Todos los inmuebles y propiedades de los cuales se carezca de documentos pasarán a ser registrados como «bienes públicos» y «herencia cultural de todos los ciudadanos». La fecha de 1918 marca la anexión de Montenegro por Serbia y su incorporación al Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, que pasaría a llamarse Reino de Yugoslavia en 1929.[8][9] El sentimiento anti-serbio y uso de la fuerza por parte del gobierno culminó en su crecimiento con dicha ley en el momento que el obispo Joanikije y siete sacerdotes de Niksic (Montenegro) pertenecientes a la Iglesia Ortodoxa Serbia, fueron detenidos por el fiscal hasta 72 horas, lo que provocó una mayor indignación en la población de Montenegro y en los países vecinos.[10][11]
Relación con la Casa Real de Montenegro
[editar]Un hito histórico aconteció durante las sesiones ordinarias del Santo Sínodo - del 31 de octubre de 2011 - cuando el Obispo de Argentina, Vladika Gorazd, presentó a consideración de los Obispos presentes la moción de restaurar la ancestral costumbre bizantina de nombrar al Príncipe en las Ektenias (Letanías) de la Divina Liturgia. Dicha petición se fundamentó en dos importantes hechos:
- En la promulgación por parte del Parlamento acerca de la Ley sobre el Estatus de los miembros de la Casa de Petrović-Njegoš, sancionada el 12 de julio de 2011, a partir del cual el Príncipe Nikola II, goza de un trato protocolar especial por parte del Estado Montenegrino, lo cual significa de facto y de derecho, un importante grado de reconocimiento gubernamental
- En el profundo e innegable rol que desempeñó la Casa de Petrović-Njegoš en la conformación de la identidad espiritual, cultural y nacional de Montenegro.
La propuesta se aprobó por unanimidad, con lo cual la Iglesia de Montenegro, en la actualidad, es la única Iglesia Ortodoxa —que en el siglo XXI— nomina a un Príncipe de Fe ortodoxa en sus Liturgias, luego de casi 40 años de que la última monarquía ortodoxa fuese derrocada en Grecia, y a 95 años del golpe de Estado que envió al Rey Nikola I al exilio y que anexara el Reino de Montenegro al Reino de Yugoslavia.
Como consecuencia de la aprobación y promulgación de esta Resolución Sinodal, el actual Príncipe de Montenegro, Nikola II Petrovic-Njegos, deberá ser nominado en todas las Divinas Liturgias celebradas por la Iglesia Ortodoxa Montenegrina.
Cabe mencionar que en los últimos tiempos, la Casa Real de Montenegro mantiene cordiales y estrechas relaciones con la Iglesia Ortodoxa Montenegrina y su Príncipe tiene en gran estima a Su Beatitud el Metropolita Mihailo.
Tradición litúrgica
[editar]La Iglesia Ortodoxa Montenegrina utiliza exclusivamente el rito bizantino, como es habitual en las jurisdicciones de la Iglesia ortodoxa. Asimismo, se rige por el calendario juliano, al igual que la mayoría de las Iglesias ortodoxas de tradición eslava. La lengua litúrgica es el eslavo eclesiástico, aunque en numerosos oficios también se emplea la lengua montenegrina. En las comunidades de la diáspora, se utiliza la lengua vernácula del país de residencia, con el objetivo de facilitar la comprensión de la liturgia a las nuevas generaciones.
La festividad del santo más venerado en Montenegro es la de san Pedro de Cetiña, que se celebra el 18 de octubre según el calendario juliano, correspondiente al 31 de octubre en el calendario gregoriano.
En la sesión del Santo Sínodo de 2011 se adoptaron decisiones relacionadas con la práctica litúrgica. En dicha ocasión, el obispo Gorazd de Argentina presentó dos propuestas: la ratificación del uso del calendario juliano como calendario litúrgico de la Iglesia Ortodoxa Montenegrina y la traducción del menologio y de otros libros litúrgicos a la lengua montenegrina moderna. Ambas iniciativas fueron aprobadas por el Santo Sínodo.
Relaciones con otras Iglesias ortodoxas
[editar]La Iglesia Ortodoxa Montenegrina mantiene relaciones canónicas con el Iglesia ortodoxa de Ucrania y la Iglesia ortodoxa de Macedonia del Norte, cuya iglesia tampoco es reconocida por el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla.
La Iglesia ortodoxa de Serbia sostiene que Montenegro es parte de su territorio canónico. La creación de una Iglesia ortodoxa montenegrina por decisión del Estado se interpreta por muchos autores como una ruptura forzada de la comunión de las Iglesias locales.
En la actualidad la Iglesia de Montenegro no tiene relación canónica con la Iglesia ortodoxa de Serbia, en consecuencia, tampoco las tiene con los restantes Patriarcados que se solidarizan con el Patriarcado Serbio.
La Iglesia Montenegrina, reclama en la actualidad unos 600 templos que actualmente pertenecen a la Iglesia Serbia, pero más de un tercio de la población del país se adhiere a ella y también la gran mayoría de los ortodoxos.
Eliminación de santos serbios del calendario
[editar]El nuevo calendario litúrgico de la Iglesia Ortodoxa de Montenegro eliminó algunos de los santos 'locales' de la Iglesia Ortodoxa Serbia, incluido San Sava.[12]
Referencias
[editar]- ↑ https://balkaninsight.com/2019/12/24/serbian-church-clergy-to-protest-before-montenegro-parliament/
- ↑ Ćirković, 2004, p. 43.
- ↑ Ćirković, 2004, p. 135.
- ↑ The Decline of the Patriarchate of Constantinople by St. John of Shanghai and San Francisco
- ↑ (Glasnik pravoslavne crkve u Kraljevini Srbiji – Organ arhijerejskog sabora, número 3 y 5, 1901)
- ↑ Decision of the Holy Synod, No. 1169, 16 de diciembre de 1918, Cetiña.
- ↑ «Copia archivada». Archivado desde el original el 23 de octubre de 2012. Consultado el 10 de septiembre de 2020.
- ↑ Montenegro aprueba una ley que declara estatales propiedades religiosas
- ↑ Đukanović potpisao Zakon o slobodi vjeroispovijesti
- ↑ http://thesrpskatimes.com/montenegro-bishop-joanikije-and-seven-priests-arrested-and-detained-for-up-to-72-hours/
- ↑ https://china-cee.eu/2020/07/25/serbia-external-relations-briefing-serbia-and-montenegro-relations-rising-tensions/
- ↑ https://balkaninsight.com/2014/01/14/montenegro-church-rejects-serbian-bloody-saints/
Bibliografía
[editar]- Ćirković, Sima (2004). The Serbs. Malden: Blackwell Publishing. ISBN 9781405142915.
Véase también
[editar]Enlaces externos
[editar]- Web Site (Oficial) de la Iglesia Ortodoxa de Montenegro: http://www.cpc.org.me/
- Web Site del Decanato de la Iglesia Ortodoxa de Montenegro en Italia: https://web.archive.org/web/20110902202947/http://ortodossiamontenegro.org/
- Web Site (Enciclopédico) de la Eparquía Montenegrina de Argentina: http://www.pro-ortodoxia.com.ar/