Hatzegopteryx

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Hatzegopteryx
Rango temporal: 66 Ma
Cretácico Superior
Fig-6-1x.jpg
Hatzegopteryx (A-B, el holotipo en gris claro y elementos referidos en gris oscuro) comparado con Arambourgiania (C) y Quetzalcoatlus sp. (D-E).
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Orden: Pterosauria
Suborden: Pterodactyloidea
Familia: Azhdarchidae
Género: Hatzegopteryx
Buffetaut, Grigorescu & Csiki, 2002
Especies

H. thambema Buffetaut, Grigorescu & Csiki, 2002 (tipo)

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Hatzegopteryx (cuyo nombre significa "ala de la cuenca Hațeg") es un género de pterosaurio azdárquido, conocido de restos incompletos hallados en Transilvania, en Rumania. Los fragmentos del cráneo, el húmero izquierdos, y otros restos fosilizados indican que estuvo entre los mayores pterosaurios, pero con un cuello más corto, robusto y más musculado en comparación con otros azdárquidos. El esqueleto de Hatzegopteryx se ha considerado idéntico a los restos conocidos de Quetzalcoatlus northropi de América del Norte. Q. northropi aún no ha sido descrito apropiadamente, y si no es un nomen dubium, Hatzegopteryx es posiblemente su sinónimo menor.[1]

Denominación y fósiles[editar]

A, húmero izquierdo en vista ventral; B, vista distal.

El género fue nombrado en 2002 por el paleontólogo francés Eric Buffetaut, y los paleontólogos rumanos Dan Grigorescu y Zoltan Csiki. Es conocido sólo de la especie tipo, Hatzegopteryx thambema. El nombre genérico se deriva de la cuenca Hatzeg (o Hațeg) de Transilvania, la así llamada isla de Hațeg, donde sus huesos fueron hallados, y del término griego pteryx, es decir 'ala'. El nombre de la especie thambema se deriva de la palabra griega para 'monstruo', en referencia a su enorme tamaño.[2]

Hatzegopteryx proviene de la formación Densuș-Ciula del occidente de Rumania, la cual ha sido datada como perteneciente al piso Maastrichtiense de finales de período Cretácico, hace cerca de 65 millones de años. El holotipo, FGGUB R 1083A, consiste de la parte posterior del cráneo y la parte proximal dañada del húmero izquierdo.[2] Una sección media de 38.5 centímetros de largo de un fémur hallado cerca, FGGUB R1625, puede haber pertenecido a Hatzegopteryx.[3]

En 2011, se reportaron hallazgos adicionales: el frente de una mandíbula, una posible tercera falange del dedo del ala, un escapulocoracoides sin fusionar, una escápula, vértebras cervicales y una pieza de un húmero.[4]

Descripción[editar]

Cráneo[editar]

Hatzegopteryx aparentemente tenía un robusto cráneo ampliado en la parte posterior, y una enorme mandíbula. Su mandíbula inferior presenta un surco único en su punto de articulación, también visto en otros pterosaurios, que le podría haber permitido al animal alcanzar una muy amplia apertura. Muchos de los huesos fósiles de Hatzegopteryx se parecen a los del cercanamente relacionado Quetzalcoatlus sp., aunque en Hatzegopteryx el cráneo tenía una constitución mucho más pesada, y poseía una articulación de mandíbula marcadamente diferente, similar a la vista en Pteranodon. Basándose en comparaciones con otros pterosaurios, como Nyctosaurus y Anhanguera, Buffetaut y colegas en su descripción inicial de los especímenes estimaron que el cráneo de Hatzegopteryx era probablemente de casi tres metros de largo, lo que lo haría mayor que el de la mayor especie de Quetzalcoatlus y entre los mayores cráneos de cualquier animal no marino.[2]

Modelo de Hatzegopteryx

El cráneo de Hatzegopteryx también era único en su constitución pesada y robusta. Muchos cráneos de pterosaurios estaban hechos de láminas muy livianas y de puntales. En Hatzegopteryx, los huesos del cráneo son sólidos y robustos, con grandes áreas surcadas de inserción muscular. En su descripción de 2002, Buffetaut y colegas sugirieron que para poder volar, el peso del cráneo debía de haber estar reducido en alguna forma no convencional (aunque ellos admitían que pudo haber sido un animal no volador, lo encontraron poco probable debido a las similitudes de sus huesos alares con los de otros pterosaurios voladores). Los autores teorizaron que la reducción de peso necesaria fue lograda por la estructura interna de los huesos craneales, la cual estaba llena de pequeños fosos y huecos (alvéolos) de más de 10 milímetros de largo, separados por una matriz de puntales de hueso increíblemente delgados (trabéculos), una característica también hallada en algunas partes de los huesos alares de Hatzegopteryx. Los autores señalaron que esta constitución inusual, la cual difiere significativamente de la estructura interna irregular de otros cráneos de pterosaurios, es muy similar a la estructura del telgopor o icopor, la sustancia usada para fabricar espuma de poliestireno. Ellos notaron que esto pudo haber permitido una fuerte constitución resistente a las tensiones sin dejar de ser liviana, lo que a su vez le habría permitido a este animal de gran cabeza volar.[2]

Vértebras cervicales[editar]

Séptima vértebra cervical referida.

Una gran vértebra cervical atribuida a Hatzegopteryx es corta e inusualmente robusta. La sección preservada mide 240 milímetros de largo, estimándose que la vértebra entera mediría probablemente 300 milímetros de longitud.[5] Los pterosaurios tenían nueve vértebras en el cuello;[6] y las fórmulas de regresión indican que el conjunto de vértebras cervicales de la tercera a la séptima habría medido 1.508 metros de largo. Entretanto, esas mismas vértebras en Arambourgiania, un pterosaurio de tamaño similar, medirían 2.652 metros; esto indica que el cuello de Hatzegopteryx tiene un 50-60% de la longitud que sería esperable para un azdárquido de su talla.[7]

La superficie inferior de la vértebra cervical es además inusualmente gruesa, midiendo entre 4 a 6 milímetros. En muchos otros azdárquidos, incluyendo a Arambourgiania, esta superficie tiene menos de 2.6 milímetros de grosor. Aunque la espina neural de la vértebra no se preservó completamente, el ancho de la parte preservada sugiere que era relativamente alta y robusta en comparación con la de otros pterosaurios. Otros aspectos de la vértebra se asemejan bastante a la séptima vértebra cervical de Azhdarcho, un género menor: las hendiduras de articulación (cotilos) son menos profundas que los arcos neurales, y son cuatro veces más anchas que altas; posee un proceso en la superficie inferior de la vértebra, conocida como hipapófisis; los procesos en la zona frontal de las vértebras, las prezigapófisis, son biselados; y la vértebra tiene una "cintura" ahusada en el medio del centro vertebral.[7] Aunque fue identificada inicialmente como una tercera vértebra cervical,[5] este conjunto de rasgos apoyan su identificación como una vértebra de la zona posterior del cuello, más exactamente como una séptima vértebra.[7]

Tamaño[editar]

Mapa mostrando la distribución global de las faunas con azdárquidos gigantes y pequeños

Los autores estimaron el tamaño de Hatzegopteryx comparando el fragmento del húmero, de 236 milímetros de largo, con el de Quetzalcoatlus, del cual el espécimen TMM 41450-3 tenía un húmero de a 544 mm. Observando que el fragmento de Hatzegopteryx presentaba menos de la mitad del hueso original, ellos establecieron que posiblemente éste había sido "levemente más largo" que el de Quetzalcoatlus. Ellos notaron que la envergadura de este último había sido estimada en 1981 entre once a doce metros, mientras que las primeras estimaciones la habían excedido bastante, entre quince a veinte metros. De esto concluyeron que una envergadura estimada de doce metros para Hatzegopteryx era conservadora "si este húmero era incluso algo más largo que el de Q. northropi". En 2003 ellos moderaron sus estimaciones a cerca de doce metros y a un cráneo de 2.5 metros de largo.[3] En 2010 Mark Witton estableció que el aparente mayor tamaño del húmero de Hatzegopteryx respecto al espécimen TMM 41450-3 de Quetzalcoatlus había sido causado por una distorsión del hueso después de la fosilización y que por lo tanto la especie probablemente no tenía una envergadura mayor que la de Quetzalcoatlus, actualmente estimada entre diez a once metros.[8] EL espécimen FGGUB R1625 perteneció a un individuo con una envergadura de cinco a seis metros. Esto representa fragmentos de animales de talla media.[9]

Se había sugerido, con base en la vértebra cervical ancha y robusta referida a Hatzegopteryx, que la totalidad de la columna vertebral del animal estaba expandida de forma similar, incrementando su tamaño total.[5] Sin embargo, probablemente esto no es correcto, dado que las vértebras del cuello de los pterodactiloideos grandes tendían a ser más anchas y grandes que el resto de las vértebras. Aunque las estimaciones de tamaño de pterosaurios basadas solo en vértebras no son particularmente confiables, el tamaño de esta vértebra es consistente con un animal que midiera 10 - 12 metros de envergadura.[7]

Referencias[editar]

  1. Witton, M.P., Martill, D.M. and Loveridge, R.F. (2010). "Clipping the Wings of Giant Pterosaurs: Comments on Wingspan Estimations and Diversity." Acta Geoscientica Sinica, 31 Supp.1: 79-81
  2. a b c d Buffetaut, E., Grigorescu, D., and Csiki, Z. (2002). "A new giant pterosaur with a robust skull from the latest Cretaceous of Romania." Naturwissenschaften, 89(4): 180-184. Abstract
  3. a b Buffetaut, E., Grigorescu, D. and Csiki, Z. (2003). "Giant azhdarchid pterosaurs from the terminal Cretaceous of Transylvania (western Romania)", Geological Society, London, Special Publications 217: 91-104
  4. Vremir, M., Dyke, G., Csiki, Z., 2011, "Late Cretaceous pterosaurian diversity in the Transylvanian and Hateg basins (Romania): new results", The 8th Romanian Symposium on Palaeontology, Bucharest. Abstract vol: 131–132
  5. a b c Vremir, M.M. (2010). «New faunal elements from the Late Cretaceous (Maastrichtian) continental deposits of Sebeş area (Transylvania)». Acta Musei Sabesiensis 2: 635-684. 
  6. Bennett, S.C. (2014). «A new specimen of the pterosaur Scaphognathus crassirostris, with comments on constraint of cervical vertebrae number in pterosaurs». Neues Jahrbuch für Geologie und Paläontologie - Abhandlungen 271 (3): 327-348. doi:10.1127/0077-7749/2014/0392. 
  7. a b c d Naish, D.; Witton, M.P. (2017). «Neck biomechanics indicate that giant Transylvanian azhdarchid pterosaurs were short-necked arch predators». PeerJ 5. doi:10.7717/peerj.2908. 
  8. Witton, M.P. and Habib, M.B. (2010). "On the Size and Flight Diversity of Giant Pterosaurs, the Use of Birds as Pterosaur Analogues and Comments on Pterosaur Flightlessness." PLoS ONE, 5(11): e13982.doi 10.1371/journal.pone.0013982
  9. Vremir, M., Kellner, A.W.A., Naish, D., Dyke, G.J., 2013, "A New Azhdarchid Pterosaur from the Late Cretaceous of the Transylvanian Basin, Romania: Implications for Azhdarchid Diversity and Distribution", PLoS ONE 8(1): e54268. doi:10.1371