Glándula sudorípara

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Glándula sudorípara
Skin es.png
Esquema de una sección de la piel. Glándula sudorípara etiquetada abajo.
Latín [TA]: glandula sudorifera
TA A16.0.00.029
Sistema Integumentario[1]
Nervio Ecrinas: nervios colinérgicos simpáticos[2]
Apocrinas: nervios adrenérgicos[3]
Precursor Ectodermo[1]
Enlaces externos
Gray pág.1063
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La glándula sudorípara es una glándula[4]​ que está situada en la dermis reticular e hipodermis y consta de largos y delgados tubos, cerrados por el extremo inferior, donde se apelotonan, formando un ovillo.[5]​ Por los poros que se abren al exterior, segregan el sudor, grasa sebácea líquida, con sabor salado, y una textura particular.

En dermatología las glándulas sudoríparas forman junto con las glándulas sebáceas, los folículos pilosos y las uñas, las llamadas faneras o "anexos cutáneos".

Las glándulas sudoríparas se dividen en dos grupos:[6]​ las glándulas sudoríparas ecrinas y las glándulas sudoríparas apócrinas.

Glándulas sudoríparas ecrinas[editar]

Corte histológico teñido con HyE.

Están formadas por un glomérulo secretor y un conducto excretor largo que desemboca directamente en un orificio de la superficie de la piel.[7]

Anatomía[editar]

Existen unas 600 glándulas sudoríparas por centímetro cuadrado de piel, con mayor concentración en palmas de las manos, plantas de los pies y región frontal de la cara.

El glomérulo se encuentra en la profundidad de la piel, cerca de la dermis.

Acino con sus dos compartimentos. Luminal con núcleos azules y basal (núcleos verdes). Membrana basal en rojo.

La porción secretora o adenómero es de tipo acinar, con una luz estrecha, está formado por epitelio cúbico secretor.
La zona basal del acino está formada por célula mioepiteliales contráctiles, una membrana basal y terminaciones nerviosas.
El conducto es largo y está constituido por dos capas celulares: ductal luminal y ductal basal, no secretoras. [8]

Izquierda: Reconstrucción 3D de un glomérulo secretor y su conducto. Derecha: arriba corte de un conducto; abajo: corte de un acino secretor.

Segregan un litro al día en condiciones basales y pueden perder hasta 10 litros en condiciones extremas.

Las glándulas sudoríparas desempeñan funciones importantes en el metabolismo hidroclorado, en la termorregulación por la evaporación del sudor y humedad de la superficie cutánea que también está relacionada con la prensión de los objetos con las manos.

Terminaciones nerviosas (en verde) rodeando la basal de la porción secretora (en rojo). Inmunofluorescencia.

El análisis de la distribución tridimensional de las fibras nerviosas, mostró que envuelven las capas de células mioepiteliales que rodean las porciones secretoras. En las glándulas exocrinas salivales, las fibras nerviosas se extienden hasta las células mioepiteliales en forma de estrella, pero no se envuelven en los acinos secretores. La disposición espacial de las fibras nerviosas en relación con las células mioepiteliales, sugiere que las múltiples células mioepiteliales de las glándulas sudoríparas contraen sincrónicamente sus porciones secretoras.[8]
El control de la producción del sudor por las glándulas sudoríparas ecrinas, lo realiza el sistema nervioso vegetativo simpático; al aumentar la actividad del sistema simpático, aumenta la cantidad de secreción de sudor.

Glándulas sudoríparas apócrinas[editar]

Estas desembocan en el folículo pilosebáceo saliendo al exterior su contenido junto con el sebo. Están formadas por un gran lóbulo secretor y un conducto excretor dérmico que desemboca en el folículo pilosebáceo. Estas glándulas apocrinas están en involución y son poco importantes en el ser humano, son poco numerosas y se localizan en axila, periné,[9]pubis, conducto auditivo externo y en el párpado. Estas glándulas son las encargadas de la secreción de las feromonas.
La glándula mamaria es una glándula sudorípara apocrina modificada.[cita requerida]

Las glándulas sudoríparas apocrinas producen sustancias que al ser descompuestas por bacterias son las responsables del olor característico de zonas como las axilas y los órganos sexuales. Los niños antes de la pubertad tienen un olor diferente a los adultos ya que no producen sudor apocrino y su secreción sebácea es menor.[10]

Recambio[editar]

Las glándulas sudoríparas contienen células madre con potencial regenerativo. Se demostró que las glándulas sudoríparas de ratón, albergan células madre en los conductos sudoríparos y los glomérulos secretores, que responden de manera diferencial a las lesiones y exhiben potenciales regenerativos distintos.
La inervación parasimpática mantiene la población progenitora de las glándulas salivales en un estado indiferenciado, que es necesario para la organogénesis de la glándula.[8]

Patología[editar]

La inflamación de una glándula sudorípara se llama hidradenitis.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Neas, John F. «Development of the Integumentary System». En Martini, Frederic H.; Timmons, Michael J.; Tallitsch, Bob, eds. Embryology Atlas (en inglés) (4ª edición). Benjamin Cumings. Consultado el 17 de diciembre de 2012. 
  2. Krstic, Radivoj V. (18 de marzo de 2004). Human Microscopic Anatomy: An Atlas for Students of Medicine and Biology (en inglés). Springer. p. 464. ISBN 9783540536666. 
  3. Krstic, Radivoj V. (18 de marzo de 2004). Human Microscopic Anatomy: An Atlas for Students of Medicine and Biology (en inglés). Springer. p. 466. ISBN 9783540536666. 
  4. Cediel, Juan Fernando; Cárdenas, María Helena; García, Ananías (2009). Manual de histología: Tejidos fundamentales. Universidad del Rosario. ISBN 9789588378893. Consultado el 16 de febrero de 2018. 
  5. Fitzpatrick, Thomas B. (30 de junio de 2009). Dermatologia En Medicina General. Ed. Médica Panamericana. ISBN 9789500617017. Consultado el 16 de febrero de 2018. 
  6. Kent, Michael (16 de septiembre de 2003). DICCIONARIO OXFORD DE MEDICINA Y CIENCIAS DEL DEPORTE. Editorial Paidotribo. ISBN 9788480197168. Consultado el 16 de febrero de 2018. 
  7. Gennaro, Alfonso R. (DRT) (2003). Remington: Farmacia. Médica Panamericana. ISBN 9789500618663. Consultado el 16 de febrero de 2018. 
  8. a b c Kurata R., Futaki S., Nakano I., Fujita F., Tanemura A., Murota H., Sekiguchi K., Katayama I., Okada F. (2017). «Three-dimensional cell shapes and arrangements in human sweat glands as revealed by whole-mount immunostaining.». PLoS ONE 12 (6): e0178709. Consultado el 21 de diciembre de 2019. 
  9. Branco, Camilo Castelo (2010-04). Envejecimiento de la piel y las mucosas: Fundamentos clínicos y enfoque integral. Ed. Médica Panamericana. ISBN 9788498352474. Consultado el 16 de febrero de 2018. 
  10. Hanukoglu I., Boggula V.R., Vaknine H., Sharma S., Kleyman T.Ñ., Hanukoglu A. (enero de 2017). «Expression of epithelial sodium channel (ENaC) and CFTR in the human epidermis and epidermal appendages». Histochemistry and Cell Biology 147 (6): 733-748. PMID 28130590. doi:10.1007/s00418-016-1535-3.