Enrique Gorostieta Velarde

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Enrique Nicolás José Gorostieta Velarde
Enrique Gorostieta.jpg
General Enrique Gorostieta Velarde
General Brigadier de Artillería Permanente, nombrado el 14 de julio de 1914, General de División
Apodo Gorra prieta "General invencible"
Lealtad Ejército Mexicano, 1911 - 1914
Ejército Cristero, 1927 - 1929
Condecoraciones Cruz del Mérito Militar de 3a. clase
Participó en Revolución mexicana, entre 1911 y 1912 concurrió a combates en Morelos, en 1913 en Candela, Coahuila y a la defensa de Monterrey, Nuevo León
Guerra Cristera

Nacimiento 18 de septiembre de 1890
Monterrey, Nuevo León
Fallecimiento 2 de junio de 1929
Atotonilco el Alto, Jalisco
Ocupación militar
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Enrique Nicolás José Gorostieta Velarde (Monterrey, Nuevo León, 1890 - Atotonilco el Alto, Jalisco, junio de 1929) fue un militar mexicano que participó en la Revolución mexicana y en la Guerra Cristera.

Inicios y Revolución[editar]

Orígenes[editar]

Nació en Monterrey, Nuevo León, el 18 de septiembre de 1890 en una prominente familia de origen vasco, teniendo una típica educación secular. Su padre fue el abogado, político y escritor Enrique Gorostieta González y su madre, María Velarde Valdéz-Llano. Tuvo dos hermanas: Eva María Valentina y Ana María. Su abuelo, Nicolás Gorostieta, también fue militar y alcanzó el grado de coronel. Su padre tenía gran amistad con el Gral Victoriano Huerta, que posteriormente al derrocamiento y asesinato del Presidente Francisco I. Madero y del Vicepresidente José María Pino Suárez, sería Presidente de México.

Estudios[editar]

En el Colegio Hidalgo de la ciudad de Monterrey cursó su instrucción primaria "general y superior". Alentado por su madre para tomar la carrera militar,ingresó en diciembre de 1906 al Colegio Militar en la ciudad de México. El 6 de mayo de 1911 se gradúo el mismo mes que el Gral. Porfirio Díaz dejaba la Presidencia para viajar a Veracruz y al exilio a Francia y fue expedido su despacho como Teniente Táctico de Artillería Permanente y, sin haber terminado todavía sus estudios, voluntariamente se incorporó al servicio del Gral. Victoriano Huerta y siendo su protegido actúo en campañas militares contra Emiliano Zapata en septiembre de 1911 y contra el Gral Pascual Orozco en abril-mayo de 1912. Durante el corto período de la dictadura de Huerta, el padre de Gorostieta fue Secretario de Hacienda.

Actividades militares[editar]

En consecuencia, sirvió al ejército las últimas semanas del régimen del presidente Porfirio Díaz (1877-1880 y 1884-1911), durante el interinato de Francisco León de la Barra (1911), durante el régimen de Francisco I. Madero (1911-1913) y durante el de Victoriano Huerta (1913-1914). En abril de 1914, con el grado de coronel, se integró a la brigada que se formó para luchar contra la defensa de Veracruz a cargo del general Guillermo Rubio Navarrete. Fue uno de los generales más jóvenes del ejército de Victoriano Huerta y su despacho de General de Brigada asignado fue expedido con fecha del 17 de mayo de 1914. Después de que el dictador Huerta renunció, Gorostieta siguió prestando sus servicios hasta el licenciamiento del Ejército Federal en agosto de 1914. En algún momento después de ese mes salió del país junto con Juan Andrew Almazán, saliendo de México a Cuba y más tarde a los Estados Unidos. Regresaría a México a trabajar como fabricante de jabón, pero por carencia para encontrar trabajo, regresó a la actividad militar.

Exilio[editar]

Diversos autores lo ubican en los Estados Unidos a partir de ese momento. Nemesio García Naranjo lo menciona incluso en sus Memorias, y hay periódicos de la época que reportan que en el verano de 1915 Enrique Gorostieta fue hecho prisionero junto a Huerta en Texas. Correspondencia suya lo coloca en Cuba entre 1918 y 1920.

Regreso a México[editar]

Presumiblemente volvió a México en 1921 después de que muere su padre, que estaba exiliado en Laredo, Texas, por haber formado parte del gabinete de Huerta (entre muchos otros cargos públicos que ocupó a lo largo de su vida Gorostieta González).

Matrimonio y descendencia[editar]

El 22 de febrero de 1922 contrajo matrimonio con Gertrudis Lasaga Sepúlveda. El 24 de septiembre de 1923, en la Ciudad de México, nació su primer hijo, Enrique, que falleció a fines de mayo de 1924. El 18 de enero de 1925, en Torreón, Coahuila, nació su segundo hijo, a quien nombró también Enrique. En 1926 nació Fernando y en 1928, Luz María, a la que sólo conoció en fotografía.

Guerra Cristera (1926 - 1929)[editar]

En julio de 1927 los jefes de la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa (LNDR), contrataron al general Enrique Gorostieta, para organizar un ejército de católicos, hombre de un gran talento militar quién, aunque en un principio no compartía la gran devoción religiosa de los cristeros y se decía que era masón y jacobino, tampoco dejaba de entender la justicia de sus reivindicaciones. Además, disentía muchísimo del modo de actuar del presidente Plutarco Elías Calles (1924-1928) y del ex presidente Álvaro Obregón (1920-1924), quien fue asesinado por José León Toral poco después de su reelección en julio de 1928, en el restaurant llamado "La Bombilla" en el pueblo de San Angel, afuera de la Ciudad de México, y actualmente un suburbio de esta ciudad.

El general Gorostieta se contrató por 3,000.00 pesos oro mensuales que era el doble del salario de un general del ejército federal y además la LNDR le contrató un seguro de vida a favor de su familia. Respecto a su pago cabal hay diferentes versiones. Escribió su Manifiesto a la Nación. Pero también tenía ambiciones políticas. En 1928 presentó el "Plan de los Altos" como un reto al artículo 27 de la Constitúción (en donde los Cristeros veían una restricción de sus derechos como católicos) y lo más importante para Gorostieta, la instalación de un régimen dentro del país. Filosóficamente, creía en un regreso de Juárez inspirado en la Constitución de 1957 en vista de que no había interferencia y tolerancia para la religión más no en la administración del Presidente Calles de acuerdo a la lectura de la Constitución de 1917 en la cual se demandaba subordinación de las organizaciones religiosas hacia el estado. A través de los conceptos de apertura contemporáneos de sus subordinados, la fé religiossa (varios de sus oficiales eran sacerdotes), el respetó el acumen militar en los granjeros de Jalisco bajo su comando, creyendo que podría combatir con una fuerza de combate igual al ejército regular del gobierno. Hablaba el inglés con acento cubano y estuvo casado con una actriz tejana.

El valor y el genio militar de este hombre fueron fundamentales para la causa cristera. Únicamente después de su enorme labor se pudo hablar del verdadero Ejército Cristero y no de los "ejércitos" cristeros que combatían sin ninguna organización. Combatió en los estados de Jalisco, Michoacán, Colima y Zacatecas, estados en donde existía simpatía por este ejército. Reorganizó, entrenó y disciplinó al ejército cristero, impresionado por la gran fé de sus soldados se convirtió al catolicismo. En palabras del autor del libro La Cristiada, Jean Meyer, "descubrió la auténtica cristiandad en la fe de sus soldados". Murió en la Hacienda del Valle, en Atotonilco el Alto, Jalisco, en junio de 1929, apenas 19 días antes de la firma de los acuerdos de paz entre el presidente interino Emilio Portes Gil y los líderes del grupo conciliador de la Iglesia, el arzobispo de Michoacán y delegado apostólico, Leopoldo Ruiz y Flores, y el obispo de Tabasco, Pascual Díaz Barreto. Como Gorostieta se oponía a los acuerdos, expuso sus razones en un documento que escribió semanas antes de su muerte y solicitó a la LNDR que hiciera llegar a las autoridades eclesiásticas en la Santa Sede que negociaban con el gobierno de Portes Gil (1928-1930) y como mediador el embajador estadounidense Dwight Morrow (1927-1930).

Su importancia como líder Cristero fue su brillante disciplina militar para organizar la insurgencia en hombres de campo. Se le da crédito como el formador de soldados dentro del ejército Cristero, y que por un tiempo, fue ganando batallas en las regiones que operaban: El Jalisco rural, Michoacán. Colima y Zacatecas. Pero sin tanto apoyo de la Iglesia Mexicana o del Vaticano, y con distensiónn interna, los Cristeros fueron irrelevantes como fuerza política o militar y fue necesario negociar entre dos: el Vaticano y el Estado Mexicano sobre las interpretaciones de los derechos de la Iglesia bajo la Constitución.

Asesinato[editar]

Diecinueve días antes del cese de las hostilidades, basado en informe del embajador de Estados Unidos en México, Dwight Morrow y el Papa Pio XI y el obispo de México Pascual Díaz y Barreto hubo pláticas. Se dice que fue traicionado mediante una emboscada para que no representara un obstáculo para dichas negociaciones, ya que el gobierno preparó una operación de inteligencia (2 de junio de 1929) y logró infiltrar a un hombre al círculo de confianza de Gorostieta, un oficial que informó al Ejército Federal de la presencia del general en Atotonilco, donde fue asesinado en una corta operación. Su cuerpo fue exhibido en Atotonilco por soldados federales que, mientras tanto, gritaban en tono de burla a los pobladores: Vean cómo a su líder no lo salvó el Cristo Rey, al que tanto imploran. Tras las negociaciones, ya sin Gorostieta, el gobierno no respetó los términos, y hubo fusilamientos en masa y de forma indiscriminada a los combatientes cristeros, muchos sin realización de juicio.

Cultura Popular[editar]

Gorostieta fue interpretado por el actor Andy García en la película del 2012 Cristiada, (For Greater Glory) un épico drama histórico con particípación como protagonistas de Eva Longoria, [[Eduardo Verástegui] y Peter O'Toole

Archivos[editar]

AHSDN-XI/111/3-3

Enrique Gorostieta Velarde, correspondencia personal.

Bibliografía[editar]

  • NARANJO, Francisco (1935). Diccionario biográfico Revolucionario (Imprenta Editorial "Cosmos" edición). México. ISBN 968-805-293-0. 
  • NEGRETE, Marta Elena (1981). Enrique Gorostieta Cristero Agnóstico (Universidad Iberoamericana Departamento de Historia Ediciones El Caballito S.A. edición). México. ISBN 968-6011-16-1. 
  • GONZÁLEZ MORFÍN, Juan (2009). La guerra cristera y su licitud moral (Editorial Porrúa edición). México. ISBN 978-607-9-00127-8. 
  • BURLEIGH, Michael (2006). Causas sagradas: religión y política en Europa, de la Primera Guerra Mundial al terrorismo islamista. México: Taurus. 

Véase también[editar]