El Mirador (ciudad maya)

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El Mirador

Vista parcial de una de las pirámides de El Mirador

Vista parcial de una de las pirámides de El Mirador
El Mirador ubicada en Guatemala
El Mirador
El Mirador
Localización de El Mirador en Guatemala
El Mirador ubicada en Petén
El Mirador
El Mirador
Localización de El Mirador en Petén
Ubicación 17°45′18″N 89°55′14″O / 17.75505, -89.920430555556Coordenadas: 17°45′18″N 89°55′14″O / 17.75505, -89.920430555556
Sitio web Foundation for archeological research and environmental studies: El Mirador
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El Mirador es una ciudad del préclasico tardío maya, situada en la cuenca del Mirador, Petén, Guatemala que data del 600 a. C. y fue parcialmente abandonada ca. 150 d. de C. Fue posteriormente reocupada en el periodo clásico tardío y finalmente abandonada en el siglo IX d. de C.

Localización[editar]

El Mirador se encuentra en la Reserva de la Biosfera Maya, y solamente se puede acceder por helicóptero o desde la aldea de Carmelita, 2 días caminando por espacio de 9 horas o a caballo.

Otros sitios importantes en el área[editar]

Desde Carmelita a El Mirador, se visitan 9 sitios Mayores, entre ellos El Tintal, la segunda ciudad maya en tamaño y también mayor que Tikal. Esta antigua ciudad estaba conectada con El Mirador por medio de una calzada maya (sacbé) de 20 km de longitud.

El 31 de enero de 2007, fue firmado un tratado de ayuda técnica para el desarrollo sostenible del ecoturismo y conservación arqueológica por US $ 35 millones entre los Gobiernos de Estados Unidos y de Guatemala, que iniciará en La Cuenca del Mirador, buscando crear facilidades en la aldea Carmelita, y evitar el saqueo de los sitios arqueológicos, incluyendo la región de río Azul.

Historia[editar]

Ciudad Maya[editar]

El apogeo de El Mirador ocurre en paralelo con la formación de Tikal, en el Preclásico, un período que tan solo hace unos años era poco conocido y considerado casi como una época donde la cultura maya era muy primitiva y sin ninguna capacidad de construcción. Los hallazgos recientes en excavaciones de entierros, y monumentos fechados en El Mirador, Nakbé, Cival, Tintal, San Bartolo, y otras ciudades han representado un cuestionamiento a lo que se creía de los Mayas del preclásico.

Sitio arqueológico[editar]

Los primeros reportes de El Mirador corresponden a las fotos de Percy Madeira de 1930, que fueron seguidas por una expedición en 1933 de la Institución Carnegie de Washington a cargo de los arqueólogos Karl Ruppert y John Denison Jr. quienes estuvieron en el sitio por unas cuantas horas.[1] Posteriormente, en 1962 el explorador Ian Graham realizó el primer plano del sitio y las primeras excavaciones; en estos estudios se dió a conocer el área denominada «La Danta».[1] Luego, entre 1978 y 1983, un proyecto de la Universidad Brigham Young y la Universidad Católica de América denominado «Proyecto Arqueológico Mirador» y dirigido por los investigadores Ray Matheny y Bruce Dahlin realizó las primeras excavaciones intensivas del sitio, logrando comprobar por medio de dataciones absolutas el fechamiento antiguo de tan inmensa ciudad.[1] Conjuntamente, un proyecto de la Universidad de Harvard dirigido por los renombrados arqueólogo Arthur Demarest y Robert Sharer realizaron varias pruebas de sondeo en el Grupo Este y al norte del Complejo Tigre, recuperando varios ejemplares de cerámica de los períodos preclásico medio hasta el clásico tardío y colocando pozos de sondeo.[1]

Las investigaciones se detuvieron cuando los estudiosos se enfocaron en otras partes de la Cuenca de El Mirador pero en 2003 el Dr. Richard D. Hansen y Edgar Suyuc Ley iniciaron nuevamente estudios a gran escala.[1]

Descubrimiento de mural del Popol Vuh[editar]

Panel mostrando a los héroes gemelos Hunahpú e Ixbalanqué descubierto en El Mirador en 2009.[2]

Durante investigaciones realizadas en la ciudad de El Mirador un equipo de arqueólogos dirigidos por Richard Hansen de la Idaho State University descubrió un panel con una de las representaciones más antiguas de las creencias de la creación de acuerdo a los Mayas: el Popol Vuh.[2] La escultura data de aproximadamente el año 200 a.C. y muestra a los míticos héroes gemelos Hunahpú e Ixbalanqué, nadando en el averno para recuperar la cabeza decapitada de su padre. La escultura data del mismo período que algunos de los trabajos más antiguos relacionados con el Popol Vuh: los murales en San Bartolo y la estela de Nakbe, dos ciudades cercanas. Los arqueólogos instalaron un cobertizo de clima controlado sobre el área recién descubierta para evitar que las estructura se dañara.[2]

La escultura decora la pared de un canal que estaba destinada a canalizar el agua de lluvia a través del área administrativa de la ciudad; es más cada techo y plaza en la ciudad estaban diseñados para dirigir el agua de lluvia en los centros de recaudación. Este sistema de colección de agua habría sido una de las causas por las que el El Mirador se habría convertido en el primer poderoso reino Maya y a una rica ideología que giraba alrededor de los descrito en el Popol Vuh.[2]

Descripción del sitio[editar]

Estructura 34: Templo de la Garra del Jaguar, El Mirador.

El sitio cuenta con una serie de estructuras triádicas (alrededor de 35 estructuras), que consisten en una plataforma artificial que soporta a tres pirámides o una pirámide y dos estructuras menores emplazadas en ángulo recto con respecto a la pirámide central, formando entre sí una especie de plaza. Las más notables de estas estructuras son las denominadas El Tigre y La Danta.

La Danta(72m), a pesar de su inmenso volumen, no es la pirámide más alta de América. Este título sigue siendo ostentado por la estructura IV de Tikal(74m). Tiene un un volumen de 2.800.000 , 200.000 más que la Gran Pirámide de Keops en Egipto. La Pirámide de El Tigre, de 55 m, es la segunda mayor del sitio. En este lugar la National Geographic Society, filmó en el 2005 el Documental El Amanecer de Los Mayas. Un reciente estudio realizado por el arqueólogo guatemalteco Carlos Morales-Aguilar comprobó que la ciudad de El Mirador fue planificada desde su inicio, y a su vez se encontraron numerosas alineaciones entre varios edificios, muchos de los cuales sirvieron como puntos de observación astronómico. Estos estudios han registrado fenómenos interesantes relacionados a la traslación del sol y la luna en ciertas épocas del año.

Disposición de los edificios[editar]

Mapa de El Mirador en donde se observa que la orientación de la ciudad está rotada por lo menos 10° con respecto al Norte real.[3]

Estudios publicados en 2009 [3] demuestran que existen regularidades en la orientación y disposición de la ciudad de El Mirador, que siguen reglas complejas relacionadas con astronomía y ciclos del calendario maya, similares a las utilizadas en otras partes de Mesoamérica posteriormente.[4] A pesar de las dificultades para este estudio derivadas de que las estructuras de la ciudad están cubiertas de vegetación y promontorios de tierra y piedra, los reportes realizados por Hansen y Morales-Aguilar son lo suficientemente exactos para hacer estudios arqueológico-astronómicos.[4]

El mapa elaborado por Morales-Aguilar permite observar que existe una rotación de la ciudad con respecto a los puntos cardinales, que es común en la región, y también que existen algunos patrones geométricos entre las estructuras.[5] De hecho, la construcción y orientación de varios edificios fueron hechas de tal modo que si un observador estaba en una, podía utilizar a la otra como un marcador exacto para la posición del Sol en algunas fechas determinadas del año que eran importantes para la cultura Maya;[6] de esta forma, los constructores lograron crear un horizonte artificial en una región en la que no existen montañas que les sirvan de referencia.[7] Ahora bien, la orientación de las fachadas no tenía una función astronómica ni estaba relacionada con la posición del edificio, sino que estaba directamente relacionada con el simbolismo del ritual para el que el edificio fue construido.[7] De esta forma, las alineaciones diseñadas para encajar con fenómenos astronómicos importantes para los mayas servían para recrear y perpetuar el orden celestial divino en el ambiente terrenal de la ciudad.[7]

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]