Ecografía obstétrica

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La ecografía obstétrica es un método médico usado para determinar la presencia de embarazo y conocer las condiciones del embrión o feto, así como de la placenta, útero, cuello del útero y líquido amniótico. La ecografia es un procedimiento de diagnóstico que emplea el ultrasonido para crear imágenes bidimensionales o tridimensionales. Un pequeño instrumento muy similar a un "micrófono" llamado transductor emite ondas de ultrasonidos. Estas ondas sonoras de alta frecuencia se transmiten hacia el área del cuerpo bajo estudio, y se recibe su eco el cual es procesado mediante una computadora mostrando la imagen de los órganos o feto sobre los que ha incidido el ultrasonido.

Es el método más seguro para conocer el estado general del embarazo y según las semanas de gestación, tiene sus indicaciones específicas. El examen es por imágenes, es decir las ondas sonoras reflejadas en el vientre materno permiten ver el desarrollo del feto dentro del útero de la madre. También es utilizado para ver los órganos pélvicos de la madre durante su embarazo. La ecografía obstétrica no emplea radiación ionizante.

Prescripción del examen[editar]

Este examen es realizado por lo general por el pediatra para conocer el desarrollo del feto y su posición dentro del útero.

1.er trimestre 2.º trimestre
Verificar la normalidad del embarazo. Edad, crecimiento, posición y algunas veces, el sexo del feto.
Conocer el avance del feto. Reconocer cualquier tipo de problema que tenga el feto en su desarrollo.
Determinar problemas, como embarazo ectópico o posible amenaza de aborto. Buscar si hay embarazo múltiple (mellizos, trillizos, etc.).
Conocer la frecuencia cardíaca fetal. Evaluar la placenta, el líquido amniótico y la pelvis.
Buscar si hay embarazo múltiple (mellizos, trillizos, etc.).
Identificar problemas de la placenta, el útero, la pelvis y los ovarios.

Algunos centros médicos realizan este examen a las 13 o 14 semanas de gestación para conocer si el feto tiene rasgos de padecer síndrome de Down u otras anormalidades del desarrollo.

El sexo del feto se puede determinar, a través de una ecografía, en más del 95% de los casos y con una fiabilidad superior al 99% a partir de la semana 18 de embarazo. Entre las semanas 12 y 18 es posible detectarlo en un porcentaje bastante alto, pero con un margen de error mayor.

Efectos de la ecografía[editar]

Efecto térmico: es el principal efecto en los ultrasonidos obstétricos aparece cuando se produce calentamiento de tejidos blandos y del hueso, esto se debe a la propagación del sonido en los tejidos provocando fricción, la energía mecánica es transformada en calor. Para presentarse algún efecto sobre el desarrollo estudios indican que la temperatura debe estar por encima de 1.5 a 2 °C por encima de la temperatura materna. Con la ecografía se produce menos de 1 °C.

Efecto mecánico: resulta de la fuerza de radiación, de la corriente y de la cavitación. Este efecto se ha valorado en tejidos con gas como lo es el intestino y los pulmones y los efectos pueden ser fatales sino se opera correctamente el equipo. En el caso del ultrasonido obstétrico no presenta riesgo ya que las bolsas amnióticas carecen de gas.Sin embargo, los efectos de la radiación mecánica han sido demostrados en estudios preliminares de modelos físicos y fetales usando el Doppler obstétrico. Esto se debe a que las imágenes con doppler usan mayores intensidades de sonido y producen índices térmicos más altos con respecto al modo bidimensional a pesar de que ambos poseen los mismos índices mecánicos. Por tanto, los efectos biológicos potenciales pueden ser tanto de origen térmico como mecánico. El cerebro fetal es considerado más susceptible, por lo cual la exploración con Doppler durante el embarazo temprano debe evitarse.

Preparación[editar]

La vejiga debe estar llena para que el aire del intestino no interfiera el paso del sonido e impida el estudio del útero y del embrión o feto.

En embarazos avanzados no es necesario tener la vejiga llena, por ello antes de acudir a la cita es importante preguntar al radiólogo las condiciones para el estudio.

Método de realización[editar]

Para la realización de este procedimiento por lo general recomiendan que la madre, 1 hora antes de la prueba, tome 2 o 3 vasos de agua para tener la vejiga llena y así tener una mejor imagen. La madre permanecerá acostada durante el procedimiento, mientras el asistente o encargado aplicará un gel a base de agua en el abdomen, vientre y la pelvis que permitirá que la sonda manual envíe ondas sonoras, incluso al feto, y estas rebotarán para así producir una imagen en el ecógrafo lo cual dirá cuanta semanas tiene.

En ocasiones al principio de embarazo se puede hacer la ecografía por vía trans-vaginal, en este caso la vejiga debe estar vacía.

Significado de respuestas o resultados anormales[editar]

Cualquier resultado anormal en la ecografía puede ser producto de:

Limitaciones de las imágenes por ultrasonido obstétrico[editar]

El ultrasonido obstétrico no puede identificar todas las anormalidades del feto. Por ende, cuando existen sospechas de una posible anormalidad a nivel clínico o de laboratorio, una mujer embarazada puede tener que someterse a pruebas no radiológicas tales como amniocentesis (la evaluación del fluido extraído del saco que rodea al bebé) o a un muestreo de la vellosidad coriónica (evaluación del tejido de la placenta) para determinar la salud del bebé, o puede que sea derivada por su médico o matrona de atención primaria a un perinatólogo (obstetra que se especializa en embarazos de alto riesgo).

"¿Qué experimentaré durante y después del procedimiento?"[editar]

En algunas ocasiones durante el ultrasonido obstétrico, el ecografista podría tener que presionar con mayor firmeza para acercarse más al embrión o feto y así visualizar mejor la estructura. Cualquier molestia es en general mínima y temporal. Si se lleva a cabo un estudio por ultrasonido Doppler, es posible que oiga sonidos similares al pulso, que varían en tono mientras se controla y mide el flujo sanguíneo. Con la exploración trans-vaginal, se puede experimentar una pequeña incomodidad cuando el transductor se inserta dentro de la vagina. Por lo general, este examen de ultrasonido se completa en 30 minutos. Cuando el examen finaliza, es posible que se le pida a usted que se vista y que espere unos pocos minutos mientras se revisan las imágenes obtenidas por ultrasonido. Luego de someterse a un examen por ultrasonido, debería poder retomar sus actividades normales inmediatamente.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • Richards DS. Ultrasound for pregnancy dating, growth, and the diagnosis of fetal malformations. In: Gabbe SG, Niebyl JR, Simpson JL, eds. Obstetrics: Normal and Problem Pregnancies. 5th ed. Philadelphia, Pa: Elsevier Churchill Livingstone; 2007:chap 9.
  • Taval VS, Glass CM. Emergency ultrasound. In: Marx JA, ed. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 7th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2009:chap 197.
  • Taval VS. Emergency ultrasound. In Marx JA, Hockberger RS, Walls RM, et al, eds. Rosen's Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 8th ed. Philadelphia, PA: Mosby Elsevier; 2013:chap 196.
  • Richards DS. Ecografías en citas embarazo, el crecimiento, y el diagnóstico de malformaciones fetales. En: Gabbe SG, Niebyl JR, Simpson JL, eds. Obstetricia: embarazos normales y problemáticos. 5th ed. Philadelphia, Pa: Elsevier Churchill Livingstone; 2007:chap 9.

Enlaces externos[editar]