Dormir al sol (película)

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Dormir al sol es una película argentina dirigida por Alejandro Chomski sobre su propio guion basado en la novela homónima de Adolfo Bioy Casares que se estrenó el 15 de marzo de 2012 y que tuvo como protagonistas a Luis Machín, Esther Goris, Carlos Belloso y Florencia Peña.Fue rodada en Villa Mercedes, provincia de San Luis, como si fuera Parque Chas (y en Parque Chas también).

Sinopsis[editar]

La mujer de un relojero, con problemas psicológicos, es internada en una misteriosa clínica.

Reparto[editar]

Comentarios[editar]

Para el cronista de Clarín

El universo de Bioy Casares es más o menos difícil de trasladar a la pantalla -recordar El sueño de los héroes , de Sergio Renán-, en particular el de Dormir al sol . Es el tipo de relato en el que las sutilezas enmarcan una trama con sorpresas, más que vueltas de tuerca. De esas narraciones que se disfrutan más y mejor a medida que se van desarrollando y abriendo los ojos al lector/espectador.

Por ejemplo, ¿qué es esa cámara subjetiva de un perro, casi al comienzo? Lucio Bordenave -una de las mejores composiciones de Luis Machín en el cine, pareja con la de Felicidades , de Lucho Bender-, huérfano desde chico, trabajaba en un banco, pero ahora desempleado, es un relojero. Casado con Diana (Esther Goris, irreconocible estando tan contenida), escucha la siguiente pregunta de otro personaje: “¿De vuelta mal de los nervios?”, le dicen en referencia a su esposa. Es que Diana -¿quién no conoció a una perra con ese nombre?- tiene la teoría de que los perros hablan. Y como hay gente que no entiende, no comparte esa filosofía, Diana termina internada en el Instituto Frenopático, contra la voluntad de Lucio. Ya la tuvo internada en otros lugares y bajo otras circunstancias. Pero accede: él también advierte que Diana no está del todo bien de la cabeza. De a poco, Lucio notará que loque sucede a su alrededor tampoco condice con lo que algunos denominaría normal. ¿Qué es normal? Su cuñada (Florencia Peña) no hace otra cosa que intentar seducirlo. El doctor Samaniego (un Carlos Belloso que el cine debería aprovechar más) le responde con ambivalencias cuando él quiere saber cómo está su esposa. ¿Qué está pasando? La riqueza del filme de Alejandro Chomski radica en la creación de atmósferas y la (re)creación de época -Parque Chas, sin tiempo especificado, serían los ‘50-. En pocas películas la ambientación cobra la fuerza necesaria para acompañar y no reforzar lo que se está contando. El relato tiene un momento, un clic, en el que como solía decirse hay que creer o reventar. Optamos por lo primero, no sólo por una cuestión de supervivencia, sino porque a la sonrisa que acompaña la comprobación de lo que se intuía, le sigue un desenlace acorde con lo que venía pasando. “No confundas tristeza con locura” es una de las pocas frases que, tras la visión del filme, perdura en el recuerdo. No interesa quién la pronuncia, pero está allí el centro de la cuestión. Como toda buena película, Dormir al sol permite más de un interpretación, más de una mirada.

Cada cual con lo suyo, cada loco con su tema.”[1]

Dijo el crítico de Diario Ámbito Financiero:

¿Cómo llevar al cine la singular extrañeza, el humorismo de acción retardada y las amables (solo aparentemente nimias) especulaciones filosóficas de Bioy Casares?...El realizador … captó el tono del escritor, su modo de introducirnos en ciertos asuntos y hacernos sentir, entre gozosos, curiosos, y crecientemente inquietos, algo raro en la normalidad cotidiana, algo que se manifiesta con una lógica levemente distinta a la que uno supone, y que al final puede resultarnos brillante como exposición, pero terrible como especulación. Todo eso, prácticamente sin efectos especiales ni exageraciones fotográficas. Solo con un excelente elenco que sabe representar lo que les pasa a sus personajes por dentro, empezando por Luis Machin, excelente, Esther Goris, Carlos Belloso como un peligro andante, y Florencia Peña como cuñada necesitada e insistente. Otro punto fuerte, la ambientación de Mariana Di Paola en un barrio que envuelve y encierra a sus habitantes, y en un tiempo, el de los años 50, que genera evocaciones de hogar, vida tranquila, costumbres familiares, mantenido amor matrimonial, e inocente respeto, pero también miedo particular ante las experimentaciones de la ciencia.…uno de los deleites de la novela es esa capacidad de contar algo dramático como si fuera una cachada. ..De eso le falta un poco al joven Chomsky. Este drama de amor pudo ser más gracioso. Pero igual interesa.[2]

El crítico de Página 12 opinó que:

“sin perder el estilo calculado, irónico y distanciado propio de Bioy, la novela se deja arrastrar por la fiebre, la pesadilla, el delirio médico, cruzando romanticismo y ciencia ficción de un modo semejante a lo que el autor había hecho en su momento en La invención de Morel. En la película todo está como atenuado, tanto el escalpelo irónico como el crecimiento de la locura, la paranoia, la descarada derivación al fantástico y lo kafkiano de la que la novela hace gala. Es como si la propia película no hubiera logrado consumar la almagración, quedando el alma del original a medio camino y un cuerpo, el de la película, idéntico a aquel y sin embargo sin ella.”[3]

El filme para el cronista de Cinefreaks:

“es un verdadero logro como guionista y como director. El resultado de su meticulosa lectura del relato fantástico de Bioy Casares es tan magnético como la fuente literaria en la cual está basada. En términos visuales … el filme es una fascinante recreación de la Buenos Aires de la década de 1950 y de un grupo de personajes de un típico barrio porteño cuyas vidas se ven alteradas por una sucesión de elementos sobrenaturales…. el suspenso y el horror de las derivaciones de la principal línea narrativa van in crescendo con una conflictiva mezcla de descreimiento y revelación. El filme se nos presenta como un artilugio casi tan eficaz como el cuento de Bioy Casares: se construyen atmósferas que propician, inicialmente, la falsa convicción de que habitamos un mundo regido por leyes físicas incuestionables. Sin embargo, de modo gradual, esas mismas reglas comienzan a tambalear. El hábil trabajo de Chomski, como adaptador, director y ordenador de un mundo que se torna caótico, da como resultado un producto de excelente manufactura técnica. Con un elenco que se apropia de cada centímetro del espacio físico que, según antropólogos y sociales, le corresponde a cada persona para una armoniosa convivencia, Dormir al Sol puede leerse como una excelente trasposición del texto original, o incluso como un coherente trabajo de adaptación a otro lenguaje, el cinematográfico, con tiempos tal vez más apremiantes pero también con una capacidad de síntesis inigualada por otros medios.[4]

Opiniones del director[editar]

En una entrevista publicada el 12-3-2012 Chomski contó que le había enviado a Bioy Casares una copia del mediometraje Escape al otro lado, una adaptación de su cuento Planes para una fuga al Carmelo que había filmado en 1993 cuando estudiaba en Nueva York, y que a los pocos días Bioy le invitó a tomar el té y le dijo que Escape... era la mejor película que había visto sobre la base de un texto suyo. Hubo otros encuentros posteriores y en uno de ellos le dijo que quería filmar la novela Dormir al sol y comenzó a negociar los derechos. Bioy murió en 1999 y recién en 2003 consiguió los derechos y empezó a escribirla.

Para Chomski la película es “Mezcla comedia negra, thriller y literatura fantástica. Y en el fondo es una historia de amor. Hay que aclarar que la parte fantástica no está concebida a golpes de efectos. Está más cerca de algo kafkiano, con mucho humor”. Agrega que la película fue exhibida en varios festivales ocasionando interpretaciones diversas. En India le preguntaban por la reencarnación, en los Estados Unidos vieron alegorías del totalitarismo y en la República Checa les interesó el costado kafkiano.[5]

Notas[editar]

  1. [1] por Pablo O. Scholz, publicado en Clarín del 15-3-2012. Acceso 15-3-2012
  2. [2] por Paraná Sendros, publicado en Ámbito Financiero del 16-3-2012. Acceso 1-3-2012
  3. Versión con el alma a mitad de camino por Horacio Bernades public. en Página 12 del 15-3-2012. Acceso 15-3-2012
  4. Trasplante de almas con precisión animal por Julio Nakamurakare (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).. Acceso 16-3-2012
  5. Entrevista a Alejandro Chomski por Miguel Frías publicada en el diario Clarín del 12-3-2012. Acceso 16-3-2012

Enlaces externos[editar]