Derecho comparado

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El derecho comparado suele ser calificado como una disciplina o método de estudio del derecho que se basa en la comparación de las distintas soluciones que ofrecen los diversos ordenamientos jurídicos para los mismos casos planteados (esto dentro de una perspectiva funcionalista[1]​). En consecuencia, no es una rama del derecho, sino una metodología de análisis jurídico. Ciertamente, el empleo de la expresión "derecho comparado" alentó esta errada percepción, toda vez que parece hacer referencia a una rama del Derecho, tales como como el Derecho Civil o el Derecho Penal[2]​.

El derecho comparado, como método, puede ser aplicado a cualquier área del derecho. El método de la comparación jurídica se divide en dos[3]​. Por un lado, el investigador puede centrar su atención en el estudio de específicas instituciones jurídicos, esto es, a lo que se denomina "microcomparación"; o, por otro lado, al estudio de las diferencias estructurales entre dos sistemas jurídicos, a lo que se le denomina "análisis macrocomparativo".

Historia[editar]

Existen opiniones diversas al abordar el punto del origen del derecho comparado. Así, para el profesor Rudolf B. Schlesinger, la historia del derecho comparado debe incluir el periodo transcurrido desde los días en que Irnerio comenzó a enseñar en Bolonia[4]​ hasta una era más reciente, caracterizada por la codificación del derecho privado en los países pertenecientes a la familia neorromanista. Durante tal época, los abogados ya utilizaban el método comparativo como parte de su rutina diaria; pero esto cambio con el proceso de codificación surgido en el siglo XVIII mediante el cual los códigos tenían una vertiente nacional, dado que ya no eran escritos en latín, sino en sus propios idiomas. En estas circunstancias el derecho comparado se convirtió en una metodología especializada.

Otra explicación a cerca de cuando surge el derecho comparado de acuerdo a la investigación que realice contenida en el libro de Sirvent donde nos expone que en el siglo XIX es cuando se despierta un gran interés por el derecho extranjero y por su comparación con el nacional. Surge en Alemania a partir de la obra de Pablo Anselmo de Feuerbarch quién fue el primero en tener una idea clara de la necesidad de los estudios comparados. Ese interés se trasladó a Francia, donde, en 1832, se comienza a impartir la cátedra de legislación comparada y en 1900 se celebró el primer congreso mundial de legislación comparada.

El estudio moderno de esta disciplina se desarrolla en Alemania a partir de la primera mitad del siglo XIX. Sin embargo, todavía hoy existen quienes fijan como su fecha de nacimiento al Congreso Internacional de Derecho Comparado (celebrado en París el año 1900), con la participación de sus precursores Edouart Lambert y Raymond Saleilles, quienes tenían en mente la conformación de un derecho común para la humanidad. Dichos autores, propusieron que debía crearse un derecho mundial, destacando la misión que tiene el derecho comparado de solucionar las diversas diferencias en los sistemas jurídicos, en el desarrollo social y en las divergencias en materia legal. En este sentido, el derecho comparado se ocupa necesariamente del derecho extranjero; por lo que, éste interviene cuando se concilian reflexiones comparativas específicas acerca de algún problema, destacando los aspectos esenciales de los sistemas legales nacionales. De modo que, se instituye a partir de la comparación crítica de país por país, llegando a la solución y conclusión más apropiada, según sea el caso.

Finalmente se da la formación de grandes institutos del derecho comparado. En 1916 se fundó el instituto de Derecho Comparado en la Universidad de Múnich; en Francia, Edouard Lambert fundó en 1920 el Instituto de Derecho Comparado; en 1924, a nivel internacional se dio la Academia Internacional de Derecho Comparado y no podemos omitir que en México en 1940 se creó el Instituto de Derecho Comparado de la Universidad Nacional Autónoma de México, conocido hoy en día como Instituto de Investigaciones Jurídicas. Constantinesco señala que, después de la segunda guerra mundial se inició una nueva fase en la vida del derecho comparado, debido a la creación de las Comunidades Europeas (hoy Unión Europea) y el surgimiento del Derecho Comunitario.

Razones importantes[editar]

  • La primera razón se funda en el aumento extraordinario de los intercambios económicos, personales, culturales entre las naciones, con el incremento de las relaciones jurídicas a nivel transnacional[5]​. Esto genera la necesidad de una disciplina jurídica no limitada a las fronteras nacionales
  • La segunda razón se asienta en la necesidad de ahorrar esfuerzos en la creación de soluciones frente a necesidades comunes.
  • La tercera razón, la tendencia a la uniformización y armonización. Esto alentada sobre todo por organizaciones políticas y económicas multinacionales, como la Unión Europea que comprende actualmente 27 países.

Utilidad[editar]

La utilidad del derecho comparado es variada, tanto para la doctrina como para la jurisprudencia y el legislador.

La doctrina jurídica estudia con detenimiento casos de otros ordenamientos para realizar su estudio y comentario del derecho vigente.

La jurisprudencia en ocasiones acude al derecho comparado para interpretar las normas jurídicas. En este sentido se trata de aplicar una analogía amplia, a nivel internacional, para interpretar la ley interna.

El legislador suele tomar ideas y modelos del exterior, para implantarlos en nuevas leyes que buscan solucionar problemas que se plantean localmente. Puede ser categorizado como la recopilación de información para hacer comparaciones tal laboral, penal, mercantil y civil.

Así, el derecho comparado comprende tanto el proceso metodológico mismo de la comparación como los resultantes procesos de análisis, equiparación e incluso homologación de los aspectos comparados, como un problema dado, propuestas de solución.

Actualmente, el interés en el derecho comparado rebasa el ámbito meramente académico y se extiende hacia horizontes prácticos.

Fines[editar]

  • Unificación del derecho, sobre todo en materia comercial, a través del comercio internacional, se habla de unificación jurídica y también de armonización.
  • Entendimiento internacional, porque nos hace comprender la razón de ser de las normas en los distintos estados, por lo cual es necesario precisar que los diplomáticos sean formados además en derecho comparado, de lo contrario sería compleja la aplicación de las convenciones internacionales entre los diferentes sujetos del derecho internacional.
  • Un mejor conocimiento del derecho nacional, es decir, que utilizando el método comparativo se puede estudiar con mayor detalle los defectos legislativos y los aciertos legislativos.

Referencias[editar]

  1. Somma, Alessandro (2006-01-01). «Tanto per cambiare... mutazione del diritto e mondializzazione nella riflessione comparatistica». Boletín Mexicano de Derecho Comparado 1 (116). ISSN 2448-4873. doi:10.22201/iij.24484873e.2006.116.3886. Consultado el 2019-03-04. 
  2. Caballero, René Ortiz (1991-01-01). «DERECHO COMPARADO, más allá de la teoría o del método: una alternativa». THĒMIS-Revista de Derecho 0 (18): 29-32. ISSN 1810-9934. Consultado el 2019-03-04. 
  3. Michaels, Ralf. «Comparative Law». Oxford Handbook of Comparative Law. 
  4. Schlesinger, Rudolf B. (1995). «The Past and Future of Comparative Law». The American Journal of Comparative Law 43 (3): 477-481. ISSN 0002-919X. doi:10.2307/840650. Consultado el 2019-03-04. 
  5. Saavedra, Renzo. «El método y el rol de la comparación jurídica». Advocatus (en inglés). Consultado el 2019-03-04. 

Bibliografía[editar]

René David, “Los Grandes Sistemas Jurídicos Contemporáneos”, Instituto de Investigaciones Jurídicas, decimoprimera edición, 2010.El

Sirvent Gutiérrez, Consuelo, “Sistemas Jurídicos Contemporáneos”, Editorial Oxford, primera edición, México, 1998.