Deformación craneal artificial

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Cráneo deformado Proto Nazca 200-100 AC
Pintura de Paul Kane, mostrando un niño Chinook en el proceso de aplanar su cabeza, y a un adulto luego del proceso.

La deformación craneal artificial o aplanamiento de cabeza , es una forma de modificación corporal mediante la cual el cráneo se deforma intencionalmente. Ello se realiza distorsionando el crecimiento normal del cráneo de un niño mediante la aplicación de fuerza. Las formas posibles de deformar el cráneo son: planas, alargadas, redondas y en forma de cono. Se realiza durante la infancia, ya que el cráneo es más moldeable en esta etapa, ya que los huesos no se han fusionado. En un caso típico, el vendado de la cabeza comienza aproximadamente un mes después del nacimiento y continúa durante seis meses.

Historia[editar]

Cráneo alongado de una joven mujer, probablemente una Alano.

La deformación intencional del cráneo, fue practicado en muchas culturas separadas geográfica y cronológicamente. Su práctica continúa en algunos lugares, como Vanuatu y la República del Congo.

Viejo Mundo[editar]

En el viejo viejo mundo, los Hunos[1]​ y los Alanos[2]​ practicaban la deformación craneal. En la Antigüedad tardía (300-600 d. C.), los pueblos germánicos orientales (Gépidos, Ostrogodos, Hérulos, Rugios y Burgundios) que eran gobernados por los Hunos adoptaron esta costumbre, mientras que en las tribus germanas del oeste esta no era una práctica habitual.[3]

Descripción de Hipócrates[editar]

El registro escrito más antiguo de deformación craneal data del 400 a. C. en la descripción de Hipócrates de una tribu africana, los Macrocéfalos o "Cabezas largas", llamados así por su práctica de deformación craneal.[4]

Principios del siglo XX[editar]

Deformación deliberada del cráneo en Toulouse.

En la región de Toulouse (Francia), esta deformación voluntaria se realizó hasta principios del siglo XX.[5][6]

América[editar]

Cráneo modificado maya exhibido en el Museo Nacional de Antropología, México.

En América, los mayas (en Mesoamérica), los paracas (en Perú), y ciertas tribus de Estados Unidos tenían la costumbre de alargar las cabezas de los infantes. En América del Norte la práctica era conocida entre las tribus chinook del noroeste y los choctaw del sudeste. El grupo de nativos americanos conocidos como los cabeza plana no practicaban el aplanado de cabeza, pero fueron nombrados así por contraste con otros pueblos salishanos que usaban modificación craneal para hacer que su cabeza pareciera más redonda.[7]​ De todas formas, otras tribus como los choctaw,[8]​ los chehalis y los nooksack practicaban el aplanado de cabeza atando la cabeza del infante a un porta bebés de madera. Los pueblos lucayanos de las Bahamas y los aborígenes australianos también practicaban esta técnica.[9]

Cultura paracas[editar]

Cráneos de la cultura Paracas.

Los paracas vivieron en la costa de Perú, al sur de la capital Lima. Algunos estudios indicarían que esta cultura existió entre el 700 a. C. y el 100 d. C. pero ello puede variar ya que son pocas las pruebas de carbono 14 que han sido realizadas en los materiales orgánicos encontrados en el área. Julio César Tello condujo excavaciones arqueológicas cerca del área de los Paracas en 1927 y 1928.[10]​ Un aspecto intrigante de esta cultura, que ha sido pasado por alto por la mayoría de los investigadores, es el hecho de que la nobleza practicaba el vendado de la cabeza para provocar deformación craneal.[11]​ La situación de los Paracas es de alguna manera única en cuanto a que Juan Navarro y Brien Foerster han encontrado la presencia de al menos cinco formas distintas de cabezas alargadas, siendo cada tipo predominante en cementerios específicos. Los más grandes e impactantes son del sitio llamado Chongos, cerca de la ciudad de Pisco. Estos cráneos son llamados “cabezas largas”, debido a su apariencia alargada. Pruebas sobre estos cráneos han revelado que, en promedio, la capacidad craneal es de 1,5 litros, aproximadamente un 25 % más que los cráneos contemporáneos y pesan un 60 % más. También las cavidades orbitales son significativamente mayores que las de cráneos contemporáneos y la mandíbula más grande y gruesa. Más aún, la presencia de dos pequeños huecos en la parte posterior de los cráneos de Chongos, llamados foramen, indican que el flujo sanguíneo y quizás los nervios, excitaban el cráneo en la parte posterior para alimentar el tejido dérmico. Esto pareciera indicar que la naturaleza hizo esto y no una deformación craneal.[12]

Tahití, Samoa y Hawái[editar]

Friedrich Ratzel en The History of Mankind[13]​ reportó en 1896 que la deformación craneal, tanto por aplanamiento por detrás como por elongación hacia el vértice fueron encontrados en lugares aislados de Tahití, Samoa, Hawái, y el grupo Paumotu más frecuentemente en Mallicollo en las Malakula (Vanuatu), donde el cráneo era deformado extraordinariamente plano.

Razones[editar]

Métodos usados por los pueblos Maya para modelar la cabeza de sus niños.

La deformación craneal era probablemente realizada para representar afiliaciones grupales,[14]​ o para demostrar estatus social. Esto pudo haber desempeñado un rol clave en la sociedad de la civilización Maya.[15]​ Puede pensarse que modificar un cráneo con una forma antinatural, pudo haber sido un medio de alcanzar atributos deseables estéticos. En el área de habla Nahai de la Isla Tomman y el sudoeste de Malakula (Vanuatu) una persona con cabeza elongada era considerada más inteligente y más cercana al mundo de los espíritus.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. http://www.zum.de/Faecher/G/BW/Landeskunde/rhein/kultur/museen/speyer/ausstell/hunnen/hunnin.htm Facial reconstruction of a Hunnish woman], Das Historische Museum der Pfalz, Speyer
  2. Bachrach, Bernard S., A history of the Alans in the West: from their first appearance in the sources of classical antiquity through the early Middle Ages, U of Minnesota Press (1973), pp. 67-69
  3. Doris Pany and Karin Wiltschke-Schrotta, Artificial cranial deformation in a migration period burial of Schwarzenbach, Lower Austria, VIAVIAS, no. 2 (Vienna Institute for Archaeological Science 2008), pp. 18-23.
  4. Hippocrates upon Air, Water, and Situation: upon Epidemical Diseases, trans. Francis Clifton (1734), pp. 22-23.
  5. Paul Broca (1871). Bulletins de la Société d'anthropologie de Paris, ed. «Sur la déformation toulousaine du crâne» 6 (6). 
  6. Achille-Louis Foville (1834). Mme Prevost-Crocius, ed. «Influence des vêtements sur nos organes – Déformation du crâne résultant de la méthode la plus générale de couvrir la tête des enfants». 
  7. http://www.americanindians.com/
  8. http://www.accessgenealogy.com/native/tribes/choctaw/chostawhist.htm
  9. «Copia archivada». Archivado desde el original el 18 de marzo de 2016. Consultado el 27 de diciembre de 2012. 
  10. Hatcher Childress, David and Foerster, Brien The Enigma Of Cranial Deformation: Elongated Skulls Of The Ancients, 2012, Adventures Unlimited Press, pp. 98
  11. Hatcher Childress, David and Foerster, Brien The Enigma Of Cranial Deformation: Elongated Skulls Of The Ancients, 2012, Adventures Unlimited Press, pp. 13
  12. Hatcher Childress, David and Foerster, Brien The Enigma Of Cranial Deformation: Elongated Skulls Of The Ancients, 2012, Adventures Unlimited Press, pp. 155
  13. Ratzel, Friedrich. The History of Mankind. (London: MacMillan, 1896). URL: www.inquirewithin.biz/history/american_pacific/oceania/dress-ornament.htm accessed 4 October 2009.
  14. Gerszten and Gerszten, 1995; Hoshower et al., 1995; Tubbs, Salter, and Oaks, 2006.
  15. Gerszten and Gerszten, 1995

Bibliografía[editar]

  • Ellen FitzSimmons, Jack H. Prost, Sharon Peniston, "Infant Head Molding, A Cultural Practice", Arch Fam Med, Vol 7, Jan/Feb 1998
  • Adebonojo, F. O., "Infant head shaping". JAMA, 1991; 265:1179.
  • Henshen F. The Human Skull: A Cultural History. New York, NY: Frederick A Praeger, 1966

Enlaces externos[editar]