Constelaciones familiares

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La constelación familiar (Familienaufstellung, en alemán, cuya traducción es colocación de la familia) es una terapia considerada alternativa que toma elementos de la antropología social, la teoría sistémica, psiquiatría y el psicoanálisis. No existe evidencia científica relevante publicada por revistas especializadas con revisión por pares que avale su eficacia y sus afirmaciones. Por ese motivo y por basarse en conceptos pseudocientíficos como resonancia mórfica ha sido también denunciada como pseudocientífica.[1] . En los últimos años se publicaron escasas publicaciones de investigaciones con metodología científica al respecto, [2] [3] [4] sin embargo no aplican métodos fiables como el doble ciego ni desarrollan un marco teórico que no se base en presupuestos pseudocientíficos como el misticismo cuántico.[5]

Historia[editar]

Antecedentes de la expresión[editar]

La expresión la acuñó Alfred Adler (1870-1937) como la posición de los miembros de una familia con relación a su edad y rol (Corsini, 2002). En 1953 se encuentran los primeros artículos que utilizan la expresión en el American Journal of Orthopsychiatry, de (Glauber, 1953) y de (Plank, 1953). En 1961, Walter Toman, de la Universidad de Brandeis (Massachusetts), publicó un libro (Toman, 1961) donde se presenta un análisis, basado en correlaciones estadísticas, de las características de los diferentes hermanos en una fratría, categorizando las personalidades en función del género y de su orden de nacimiento respecto a los otros hermanos. En los estudios de psicología referentes a las familias, una constelación familiar es un análisis siguiendo criterios de esta índole.

Según Bert Hellinger[editar]

En 1993 Bert Hellinger, junto con Gunthard Webber y Hunter Beaumont, publicó “Zweierlei Glück. Konzept und Praxis der systemischen Psychotherapie” (Fortuna caprichosa. Concepto y práctica de la psicoterapia sistémica), editado también en inglés (Hellinger et al., 1998). En este libro se reportaban las observaciones empíricas de constelaciones familiares aplicadas en un contexto espacio-temporal, que hasta entonces era algo desconocido para el gran público. En su libro Love`s own thruths (Hellinger, 2001), Hellinger comenta que su primer encuentro con las «constelaciones familiares» fue en Estados Unidos, cuando en los años 70 asistió a un taller dado por Ruth McClendon y Les Kadis.[6]

Bert Hellinger, nacido en 1925, ha cursado estudios como filósofo,[7] pedagogo,[7] antropólogo[7] y teólogo . Fue misionero católico en Sudáfrica durante 16 años. Se formó en el psicoanálisis[7] en la Escuela de Viena y se encaminó hacia las comunicaciones interpersonales en el último cuarto del siglo XX; así desarrolló su propio modelo de Terapia Sistémica.[7]

Él afirma que durante la década de los ochenta conoció leyes a través de la cuales se generan identificaciones y consecuencias trágicas entre los integrantes de una familia.[7] Su Teoría de las Constelaciones Familiares, dirigida a la solución, es una de las terapias alternativas para sanar las relaciones en el núcleo de la familia.[7]

La teoría de las constelaciones familiares toma su nombre de la expresión junguiana[8] y es una herramienta con la que se pretende examinar la capacidad determinante de la memoria interpersonal[8] y de los sistemas familiares de conducta.[8]

Técnica[editar]

Las constelaciones familiares reconocen que existe una transmisión de conflictos, preocupaciones familiares y comportamientos a través de las generaciones, que determinarán los problemas psicológicos actuales. Esta transmisión es ajena a la genética. Se infiere que es más bien cultural, ya que no se puede explicar completamente por la historia de aprendizaje de cada individuo, sino que se remonta a su familia de origen como padres abuelos u otros parientes lejanos.[9]

Conciencia inconsciente[editar]

La hipótesis de Hellinger dice que nos guía una conciencia grupal o colectiva. Por ejemplo, los miembros de una familia están influidos por un tipo de conciencia común; sin embargo esta ya no es consciente.[8]

El origen de este tipo de conciencia se remonta al origen de la raza humana, cuando existían pequeñas comunidades, integradas por 20 o 30 individuos. Vivían juntos y actuaban de la misma manera, cuidando del bienestar del grupo sin tener deseos individuales que fueran opuestos a los de los demás, ya que en esta época era primordial sobrevivir. Para esto, cada integrante de la comunidad era esencial. El grupo no podía darse el lujo de perder a uno, y los individuos no se podían separar de ésta sin correr peligro. Todos los integrantes se pertenecían y dependían unos de otros. El alma común cuidaba que ninguno se perdiera y que cada uno sirviera al grupo. No requerían pensar en qué era lo correcto. Una fuerza los inducía hacia alguna dirección. Si no buscaban el beneficio del grupo, un malestar, la culpa actuaba como sentimiento regulador que los reorientaba hacía el bienestar de todos.[10]

Por otro lado, existía un orden que proporcionaba a cada uno un papel determinado. El que nacía primero tenía un mayor rango. Se otorgaba un lugar a cada integrante, de acuerdo a su antigüedad. No había conflicto, todos conocían su posición dentro del grupo.[10]

Más adelante, estos grupos se toparon con otros, con lo que se vieron obligados a diferenciarse de los demás. Entonces, donde siempre había habido igualdad, empezaron las rivalidades y las divisiones. Así comenzaron los conflictos sobre quién tenía más derecho que el otro, por lo que apareció la conciencia personal, opuesta a la colectiva.[10]

Esto originó que, con el paso del tiempo, se fuera olvidando la conciencia colectiva. Aunque fue suprimida, ésta sigue guiando las decisiones de las personas y es la que se opone a los deseos personales y a lo que muchas veces las personas creen que tienen derecho a hacer. Cuando éste es el caso, en muchas ocasiones, fracasan.[11]

Explicar esto ha sido la tarea de la Teoría de las Constelaciones Familiares.

Principios que rigen el trabajo[editar]

  • Derecho a la pertenencia. Todos los miembros de un sistema familiar tienen el mismo derecho a pertenecer a él[12] lo que también implica comprometerse a conservarlo y renovarlo.Cuando en la familia no existe un equilibrio entre lo que toman y lo que reciben los miembros, se genera un disgusto y sentimientos de culpa. Este intercambio crea vínculos mutuos.
  • Quien lleva más tiempo tiene prioridad. La persona que llegó antes tiene prioridad sobre los demás, ya que al unirse obtuvo derechos que no tienen los que se unieron después y estos últimos deben reconocer dichos derechos. Reconocer a los que estaban en el pasado aporta muchos beneficios, ya que pueden usar esa experiencia. Los creadores del sistema siempre merecen una mención especial.
  • Fortalecer o debilitar. Según el lugar que ocupa la persona dentro de la familia, cambia la forma en la que se siente. Cuando está en el lugar correcto, esto le proporciona una sensación de seguridad, serenidad y fuerza para seguir con sus funciones. En cambio, cuando el individuo no ocupa el lugar que le corresponde, tiene fantasías de grandeza y esto lo debilita.[12]
  • La conciencia de grupo. Existen dos tipos de conciencia. La personal, que es la de cada individuo; y la de grupo, que es aquella que no sentimos, pero que rige las decisiones y se pueden percibir sus efectos. Esta última es la que da al grupo la conciencia de supervivencia. Así, algunas veces algún miembro del grupo tiene que ser "sacrificado" para mantener este equilibrio. En las constelaciones, lo que se hace, es ver quién dio y quién obtuvo.[12]

Implicaciones sistémicas[editar]

Esta técnica asegura que los integrantes de una familia están unidos por estrechos lazos de amor y lealtad. Con el objetivo de reducir el sufrimiento de otro, una persona decide traer infelicidad a su propia vida, como consecuencia de un amor mal entendido en el que está dispuesto a darlo todo para la dicha del otro miembro, que quizás haya fallecido joven, tenga problemas de salud o fue excluído del sistema. El individuo no se percata de este acto, ya que sucede inconscientemente y esto origina lo que se conoce como Implicaciones Sistémicas. Una implicación consiste en que un integrante del sistema se adjudica los sentimientos, actitudes y/o patrones de vida de un ancestro.[13]

Existen dos tipos de implicaciones sistémicas:

1. Arrogación. Cuando un descendiente toma algo que no le pertenece o corresponde, apropiándose el derecho o la responsabilidad de otra persona. Dentro de esta implicación se encuentran las siguientes:
  • Identificación. La persona hace suyos los sentimientos y el lugar de otro miembro del sistema. Por ejemplo, una hija se enfada con su padre debido a que su madre le transmite el enojo que ésta siente hacia él.
  • Parentificación. Los más jóvenes toman el lugar de los ancestros, como máximo de dos generaciones atrás. Por ejemplo, el hijo mayor toma el lugar del padre y se hace cargo de sus hermanos.
  • Doble transferencia. Cuando se transfieren el sujeto y el objeto, como cuando un descendiente tiene sentimientos de un antepasado y lo manifiesta hacia alguien exterior a la familia. Por ejemplo, una nieta se enoja con su esposo al transferir el enojo de su abuela con su abuelo.
  • Reivindicación. Se trata de la búsqueda desesperada de culpables. Se pretende hacer justicia donde los antepasados fueron despojados o vulnerados. Por ejemplo, un hijo quiere vengarse por el asesinato de su padre matando a alguien del sistema del asesino.
  • Exclusión. Esta implicación se da cuando un pospuesto se arroga el derecho de un miembro excluido del sistema, tomando su lugar. Por ejemplo, un nieto toma el lugar de un abuelo excluido por su padre.
2. Compensación negativa. Consiste en que un individuo pondrá su destino en el de algún antepasado para sentir que va de acuerdo al sistema. La acción se antepondrá al sufrimiento y la inconformidad. Las distintas retribuciones negativas se presentan a continuación:
  • Expiación. Adjudicarse los problemas de otros y pagar por ellos. Un ejemplo claro son aquellas personas que presentan enfermedades que involucran varios órganos, como la diabetes mellitus, hipertensión, SIDA, etc.
  • Retribución. Librarse de todo tipo de responsabilidad, a cambio de otorgar cosas para alcanzar un beneficio. Un ejemplo es una madre que abandona a su hija con los abuelos para conseguir su libertad.

Sentimientos en la intervención[editar]

Hellinger explica cuatro tipos de sentimientos que pueden ayudar durante una intervención:[14]

  • De tipo primario. Son los que tienen que ver con lo que ocurre en ese preciso instante, dando fuerza y generando una acción. Son simples y, ya que alcanzan rápidamente su objetivo, de poca duración. La persona que presenta estos sentimientos es fuerte. Un ejemplo de este sentimiento, puede ser el dolor por una separación.
  • De tipo secundario. Impiden la acción, absorbiendo la energía y generando duda en el individuo. Son personas que se presentan como víctimas, que se basan en pensamientos como: " los demás no me quieren", " siempre pasa lo mismo", etc. Son sentimientos que se exageran y dramatizan, convenciéndonos de que la persona no puede hacer nada. Ya que estos sentimientos pretenden que el individuo no haga nada, son muy duraderos. Un ejemplo, puede ser el sentimiento de venganza.[14]
  • Sistemáticamente adoptados. Son aquellos por los que una persona está fuera de sí, y los demás no pueden hacer nada por ella ya que son ajenos y que se percibe que no corresponden con la situación actual de la persona.
  • Meta-sentimientos. Se presentan sin emoción, más bien son una fuerza, como el valor, la humildad, etc. La sabiduría es un conjunto de todos estos meta- sentimientos, la cual marca un actuar sabiendo lo que se tiene que hacer y lo que no. Se adquiere mediante el esfuerzo y la experiencia.[15]

Los órdenes de la ayuda[editar]

Bert Hellinger explicó Los órdenes de la ayuda en su libro bajo el mismo nombre: "Los órdenes de la ayuda" (Alma Lepik Editorial, 2006):

  • Equilibrio en el intercambio en el dar y el tomar. Tanto el ayudador o terapeuta, como quien recibe la ayuda, no deben dar lo que no tienen, ni recibir lo que no necesitan.
  • Respetar el destino del otro. El ayudador no puede ni debe negar o tapar las circunstancias que llevaron a quien recibe la ayuda a tener un problema. El terapeuta debe ayudar al paciente a afrontar su destino, respetando los límites que trazan las circunstancias.
  • Mantener una relación adulta. Significa que, ante un adulto que busca ayuda, el ayudador se presenta también como adulto, rebatiendo los intentos de colocarse en el rol de padre o madre.
  • La empatía ha de ser sistémica. Implica que el ayudador no puede ni debe tomar partido por ningún miembro de la familia de su paciente. La empatía debe dirigirse hacia los miembros excluídos del sistema como personas clave para resolver los conflictos.
  • Amar a todo tal como es. Este orden implica el amor a toda persona tal y como es, por mucho que se diferencie de mí. El terapeuta no puede ni debe juzgar al cliente ni a los miembros de su familia.

Influencias de Bert Hellinger[editar]

Se podría decir que los precursores de las constelaciones familiares fueron las “esculturas familiares” y las “reconstrucciones familiares” (desarrolladas por Virginia Satir en los años 50 del siglo pasado) y el trabajo con el “tablero familiar” (Kurt Ludewig) con ayuda de pequeñas figuras.

Una de las bases de las constelaciones familiares fue, hace muchos años, el trabajo de Thea Schönfelder, una psiquiatra alemana. Desarrolló un método que le ayudaba a que sus pacientes pudieran reconocer los efectos de las dinámicas familiares que suponían una carga y a buscar soluciones sanadoras junto a ellos. Trabajaba con jóvenes psicóticos y sus familiares y con esta terapia obtuvo grandes éxitos. Bert Hellinger mismo conoció las constelaciones con Thea Schönfelder, le entusiasmaron, las tomó como estímulo y trabajó a su maneracon ellas. A lo largo de los años, muchas personas de renombre continuaron desarrollando las constelaciones familiares. Así, combinando los conocimientos de varias escuelas terapéuticas, surgió un método terapéutico que entretanto ha alcanzado una gran resonancia en Europa, EE.UU., América Latina y en algunas partes de Asia. El modo de realizar las constelaciones familiares, u otros formatos de constelaciones sistémicas, está muy fuertemente ligado a la persona que las lleva a cabo.

Método[editar]

En las constelaciones familiares, los representantes de los miembros de una familia perciben las sensaciones de quienes representan, aunque no haya habido un contacto previo entre estas personas. Esto ayuda a aclarar los asuntos pendientes, delimitando la responsabilidad y lugar de cada individuo dentro del sistema familiar.[7]

El método consiste en que cada persona, con ayuda de representantes configura su constelación familiar. Con esto se sacan conclusiones acerca del sistema, de su estado actual, buscando soluciones de los problemas que se plantean.[7]

Las personas son capaces de percibir patrones y estructuras en las relaciones. Estas quedan memorizadas, sirviendo como esquemas afectivos y cognitivos que definen el actuar de la gente. Las constelaciones familiares ayudan, mostrando representaciones que escenifican determinados contextos sistémicos. Los representantes de los miembros del sistema familiar perciben y reproducen la situación en general, permitiendo que surja información sobre las estructuras e interacciones en el sistema, haciendo posible el desarrollo de una solución.[7]

En la configuración de la constelación, el consultante puede experimentar el proceso, primero como observador externo y más adelante como participante directo, ocupando un lugar en la representación de la solución. Dentro de la configuración están los representantes, el cliente, los observadores y el experto, y todo el grupo puede modificar sus representaciones sociales del problema planteado.[7]

Tipos de constelaciones[editar]

Existen dos tipos de técnicas en el trabajo de constelaciones familiares: grupal e individual.[16]

  • Constelación individual. Trabaja con muñecos terapéuticos que representan a los miembros de la familia. Esta sesión sólo se desarrolla con el constelador y el constelante y es una ventaja para las personas a las que les cuesta trabajo abrirse ante otras.
  • Constelaciones en grupo. El constelante expone su tema a los demás miembros del grupo y los demás individuos representan a los otros integrantes de la familia. En algunos casos, el constelante sólo expone su inquietud al constelador, de tal forma que los participantes no saben el tema a resolver, evitando influir positiva o negativamente en el mismo.

Algunas técnicas relacionadas con el uso de objetos en la consulta individual con “Constelaciones Familiares”.

Hoy en día, esta técnica está tan desarrollada que es frecuente encontrar facilitadores en CF (Constelaciones Familiares) que trabajan con diferentes objetos, como huellas e imágenes cuadradas y circulares, hechas con fomi, que representan hombres y mujeres respectivamente. También con figuras de madera de diferentes formas y colores, inclusive con Cartas de Tarot (uso de los Arcanos Mayores) y figuras hechas por el mismo consultante con barro o plastilina. Y, por supuesto, con dibujos en hojas de papel, que sirven de apoyo para encontrar el lugar del consultante en su familia. , Permiten realizar el proceso terapéutico “uno a uno”, sin necesidad de contar con un grupo de personas, Además, desde una meta posición, el consultante puede identificar el mapa conceptual de la dinámica familiar que sustenta el conflicto que lo perturba y que lo mantiene vigente, para tomar consciencia de cómo resolverlo. Entonces, los objetos se pueden usar como: instrumentos de evaluación, como promotores de una mejor alianza terapéutica, como apoyo para evocar eventos sin resolver y como disparadores del proceso de cambio (sabemos que con solo observar la imagen hay un cambio interno muy profundo).

¿En qué casos se utilizan?[editar]

Las Constelaciones familiares se enfocan a problemas emocionales inespecíficos. No se recomienda[¿quién?] su uso para atender situaciones para las cuales existen tratamientos comprobados y avalados por las autoridades sanitarias. Esta limitante permitiría[¿quién?] a un constelador trabajar sin caer en el intrusismo profesional o crear falsas expectativas de los resultados.

Últimamente se han propuesto aplicaciones dentro del ámbito escolar, en la solución de conflictos padres-escuela o entre los compañeros, en el aula. [cita requerida]Otras áreas de aplicación sugerida son la laboral, la consultoría de organizaciones y de empresas, bajo el supuesto de que las sesiones pueden servir para tomar decisiones relacionadas con recursos humanos y logística.[17]

Finalidad[editar]

La finalidad de esta terapia es delimitar conflictos de origen familiar, social y laboral que afectan la vida cotidiana, en el supuesto que para restituir el orden original permite la circulación normal de su vida. Se ha propuesto que este tipo de terapia no sólo sana al individuo sino que mejora al grupo o familia a la que pertenece. También se ha sugerido que no sólo tiene efecto en el pasado y presente sino que también las futuras generaciones podrían recibir un beneficio, al evitar que cometan los mismos errores que sus antepasados.[18]

Dentro de la psicoterapia de Constelaciones Familiares, la idea es que la persona se dé cuenta de sus problemas, con la finalidad de brindarle una solución, ayudándola a colocarse en el lugar que le corresponde dentro de su sistema, buscando que tenga armonía en su vida.

Algunos de los objetivos finales de las constelaciones serían:

  • Solucionar conflictos con la pareja, los padres, los hijos, los hermanos y otros miembros del sistema familiar.
  • Equilibrar los sistemas familiares, sociales u organizacionales.
  • Enfrentarse con el miedo a la muerte y a las separaciones en general.
  • Aclarar y diferenciar los sentimientos hacia otras personas.
  • Comprender que las acciones siempre tienen consecuencias.
  • Recuperar el equilibrio interior.
  • Alcanzar la paz y la felicidad que necesita nuestra vida.
  • Liberar la energía personal y familiar.
  • Permitir al individuo poder vivir su propia vida.

Críticas[editar]

No existe evidencia científica publicada por revistas especializadas que avale la eficacia de las constelaciones familiares. Por lo tanto, su fundamento, utilidad y resultados no se han demostrado, pese a estudios experimentales que lo han intentado. Ello impide asegurar actualmente si realmente existen resultados directamente atribuibles a esta técnica. Esta situación se ha denunciado en diversas publicaciones.[1] La técnica de constelaciones familiares es un acopio de psicoanálisis, modelos sistemáticos y terapias socio-grupales que se amalgaman de manera sincrética sin ser ni lo uno ni lo otro. Se ve más como una respuesta a los problemas de la familia agraria o medieval y no toma en cuenta los cambios y retos en el sistema de familia nuclear actual.

Impacto en América Latina[editar]

La metodología desarrollada por Hellinger ha tenido una importante recepción en América Latina, gracias a la falta de regulación sanitaria en intervenciones psicoterapéuticas. Un número creciente de terapeutas no calificados y sin formación clínica han incorporado esta herramienta en su cartera de servicios, debido al interés de pacientes y simpatizantes de terapias alternativas.

Esta situación ha propiciado un incremento en la demanda sobre la formación y entrenamiento en la metodología de constelaciones familiares. Múltiples institutos y pequeñas academias promueven talleres breves, cursos y diplomados sobre constelaciones. Aunque existen muchos centros de estudio, la regulación y control de contenidos sobre la formación de los futuros facilitadores está sesgada, porque no existe un patrón y consenso sobre las líneas de trabajo y los instructores.

Referencias[editar]

  1. a b Nimis, Herman. «La controversial terapia de Bert Hellinger». Alert!. Consultado el 27 de agosto de 2012. 
  2. Hunger, C.; Weinhold, J; Bornhäuser, A.; Link, L.; Schweitzer, J. (29 de septiembre de 2014), «Mid- and long-term effects of family constellation seminars in a general population sample: 8- and 12-month follow-up», Family Process, doi:10.1111/famp.12102, PMID 25264190 
  3. Hunger, C.; Bornhäuser, A.; Link, L.; Schweitzer, J.; Weinhold, J (19 de noviembre de 2013), «Improving experience in personal social systems through family constellation seminars: results of a randomized controlled trial», Family Process, doi:10.1111/famp.12051, PMID 24251855 
  4. Weinhold, J; Hunger, C.; Bornhäuser, A.; Link, L.; Rochon, J.; Wild, B.; Schweitzer, J. (octubre de 2013), «Family constellation seminars improve psychological functioning in a general population sample: results of a randomized controlled trial», Journal of Counseling Psychology, doi:10.1037/a0033539, PMID 23957767 
  5. Carroll, Robert T. (12 de febrero de 2015), Bert Hellinger and family constellations, skepdic.com, consultado el 20 de abril de 2016 
  6. Quaini, Alicia (Julio de 2012). Rutas de salida: para liberarse del sufrimiento innecesario. 
  7. a b c d e f g h i j k Pacheco, Belem (2008, Marzo). «¿Qué son las constelaciones familiares?». UARICHA: 32. Consultado el 18 de octubre de 2010. 
  8. a b c d Hellinger, Bert (2009). «El inconsciente colectivo y las Constelaciones Familiares». Cuadernos de Información y Comunicación 14: 83. Consultado el 21 de octubre de 2010. 
  9. Alonso, Yolanda (abril de 2005), «Las constelaciones familiares de Bert Hellinger: Un procedimiento psicoterapéutico en busca de identidad.», International Journal of Psychology and Psychological Therapy (Universidad de Almería, España): 84, consultado el 18 de octubre de 2010 
  10. a b c Alonso, abril de 2005, p. 84.
  11. Alonso, abril de 2005, p. 85.
  12. a b c Gómez Gómez, Francisco; Pérez Doñoro, Ana María (2005), «Investigación sobre la aplicación del método de las constelaciones familiares de Bert Hellinger a la supervisión clínica», Revista IIPSI (Facultad de Psicología de la UNMSM) 8: 33, consultado el 21 de octubre de 2010 
  13. Medina, Belem (2008). «¿Qué son las constelaciones familiares?». UARICHA 10: 35. Consultado el 26 de octubre de 2010. 
  14. a b Gómez Gómez, Pérez, 2005, p. 34.
  15. Gómez Gómez, Pérez, 2005, p. 35.
  16. «Terapias». Consultado el 25 de octubre de 2010. 
  17. Alonso, abril de 2005, p. 84 y 85.
  18. Corredor, Elizabeth. «Constelaciones Familiares». En buenas manos. Consultado el 25 de octubre de 2010. 

Bibliografía[editar]

  • Cohen, Dan Booth (2009), I Carry Your Heart in My Heart: Family Constellations in Prison, Carl Auer-Systeme Verlag International .
  • Cohen, Dan Booth (2005), «Begin with the work: Constellations in large group sysyems.», en E.J. Lynch & S. Tucker, Messengers of healing: The family constellations of Bert Hellinger through the eyes of a new generation of practitioners., Zeig, Tucker & Theisen .
  • Franke, Ursula. (2003), The river never looks back: Historical and practical foundations of Bert Hellinger’s family constellations, Carl-Auer-Systeme Verlag .
  • Hellinger, B. (2009). El inconsciente colectivo y las Constelaciones Familiares. (Trad. E. Aladro). Cuadernos de Información y Comunicación [en línea], 14, 83-88. Universidad Complutense de Madrid, España. (Original en inglés, 2001). Obtenido el 21 de octubre del 2010, de: http://revistas.ucm.es/inf/11357991/articulos/CIYC0909110083A.PDF
  • Lynch, Ed; Tucker, Suzi (2005), Messengers of healing: The family constellations of Bert Hellinger through the eyes of a new generation of practitioners., Zeig, Tucker & Theisen  Texto « & » ignorado (ayuda).
  • Payne, John L. (2005), The Healing of Individuals, Families and Nations: Trans-generational healing & family constellations, Findhorn Press .
  • Payne, John L. (2006), The Language of the Soul: Trans-Generational Healing & Family Constellations, Findhorn Press .
  • Quaini, Alicia; Diego Ayala, Ulises. (2012), Rutas de salida: para liberarse del sufrimiento innecesario, Editorial carena  Texto « & » ignorado (ayuda). http://www.rutasdesalida.com/
  • Singer, Margaret Thaler; Lalich, Janja (1996), Crazy Therapies, Jossey-Bass  Texto « & » ignorado (ayuda).

Enlaces externos[editar]