Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno (León)

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Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno
Sede canónica Capilla de Santa Nonia
Localidad León
País España
Fundación 1611
Pasos Trece
Abad Hno. Juan Carlos Morán Fernández
Túnica Túnica de tablón de sarga negra, con cintas de raso del mismo color bordeando el cuello, las bocamangas y atravesando horizontalmente la parte superior del pecho y de la espalda y verticalmente el centro delantero; capillo de idéntico tejido y color con cinta de raso negro en su borde inferior; cíngulo también negro, con las caídas hacia la izquierda y emblema en hilo morado y fondo negro sobre el corazón. Completan el hábito: camisa blanca y corbata, guantes, pantalón, calcetines y calzado negros.
Procesiones
Día y hora Procesión de Ramos(Domingo de Ramos, 08:30)
Día y hora Procesión de la Pasión (Lunes Santo, 20:00)
Día y hora Tradicional Ronda (Viernes Santo, 00:00)
Día y hora Procesión de los Pasos (Viernes Santo, 07:30)
http://www.jhsleon.com
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La Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno es una cofradía de Semana Santa de León. Es la más numerosa de esta ciudad contando con 4500 hermanos. La Cofradía celebró su IV Centenario en el año 2011, partiendo de la Regla aprobada por el obispo Don Francisco Terrones Aguilar del Caño, el 4 de febrero de 1611, por lo que esta fecha es la que se toma como de su fundación por haber adquirido naturaleza legal por la aprobación eclesial.

Emblema[editar]

Emblema de la Cofradía

Corona de espinas doble y entrelazada con ocho huecos. En su interior, contiene las siglas JHS, de cuya letra central parte una cruz latina. Bajo ellas, aparecen tres clavos de cabeza puntiaguda apoyándose sobre la parte inferior de la corona. Todo ello en color morado.

El emblema de los miembros de la Junta de Seises, Abades Honorarios y ex-Abades figura en color oro. La corona de espinas del distintivo del Abad tiene diez huecos en vez de ocho.

Historia[editar]

La Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno celebró su IV Centenario en el año 2011, partiendo de la Regla aprobada por el Obispo Don Francisco Terrones Aguilar del Caño, el 4 de febrero de 1611, por lo que esta fecha es la que se toma como de su fundación por haber adquirido naturaleza legal por la aprobación eclesial.

Meses antes, funda la Compañía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, "con objeto de servir a Dios Nuestro Señor y a honra y gloria del Santísimo Nombre de Jesús Nazareno", su capilla en el Convento de Santo Domingo el Real, de la capital leonesa, adquiriéndola en propiedad en 1615. En los antiguos estatutos se recogía fielmente la compostura e indumentaria que debían llevar los cofrades: absoluto silencio y respeto, túnica negra sencilla y con capillo, es decir, cubiertos durante todo el trayecto de la Procesión. De su contenido podemos deducir que la Cofradía ya venía existiendo con anterioridad, si bien éste es el primer documento oficial y escrito con el que contamos en la actualidad.

Entre los siglos XVII y XVIII la penitencial va adquiriendo su patrimonio a diversos escultores de renombre de la época.

En esta etapa inicial se contrata la imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno, obra atribuida a Gregorio Fernández, o seguidores, el Expolio y la Coronación de Espinas, de Díez de Tudanca en 1674 y 1675 respectivamente, figurando ya menciones a una Flagelación, que bien pudiera ser la que procesiona en la actualidad, atribuida a Gaspar de Becerra, del siglo XVI, así como los conjuntos de la Oración en el Huerto y Ecce Homo, hoy desaparecidos, de los que sólo se conocen vagas referencias.

A finales del siglo XVIII, las Cofradías deben adaptarse a las disposiciones de Carlos III de 1783, en las cuáles limita los agasajos que se ofrecían a los portadores de los pasos, provocando que tengan que ser los propios cofrades los que se hagan cargo de su transporte en la procesión, siendo ello el nacimiento de los actuales "braceros". Para ello intentaron aligerar todo lo posible los conjuntos escultóricos, suprimiendo y arrinconando las figuras secundarias, con fatal desenlace, como veremos más adelante, durante la invasión francesa de 1808.

La capilla propia sita en el convento de Santo Domingo, hoy desaparecido, sigue las vicisitudes del propio recinto cuyas desgracias se inician el 30 de diciembre de 1808, cuando fue incendiado por las tropas napoleónicas que en tal fecha hicieron su segunda entrada en la ciudad, perdiendo en él parte de su patrimonio escultórico y documentación sobre los siglos anteriores. En 1812, León, libre ya de franceses, era una ciudad en extremo abatida; las cofradías se han extinguido y es el propio Ayuntamiento el que reinicia las celebraciones de la Semana Santa con la procesión del Santo Entierro.

Esos años oscuros para la "Compañía" del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, sin sede ni Abad, empezaron a clarificarse cuando el 13 de diciembre de 1814 el director de la congregación de los Servitas, José Hidalgo, y el prior de los Dominicos, P. Antonio Domínguez, firmaron un acuerdo para que los miembros de la cofradía, que se reunían en una casa de vecindad, pudieran realizar oficios religiosos en la capilla de la Esclavitud o de Santa Nonia bajo unas determinadas condiciones, y según se puede acreditar en el documento del Archivo Municipal datado en 1822, que señala que aquí tiene su sede.

Mientras parece que la cofradía había recuperado junto a los dominicos, parte de la incendiada sede eclesial del convento de Santo Domingo, el cuál sufrió la desamortización de Mendizábal, acogiéndose el Abad, Lázaro Montañés, en 1848, a una excepción de la ley desamortizadora, para lo cual eleva la correspondiente solicitud, acompañando copia de los estatutos vigentes en aquel entonces, que eran los de 1611. La autoridad constituida fue favorable a esta excepción y la cofradía volvió a ostentar la propiedad de su antigua capilla en el ya desaparecido convento de Santo Domingo. Inmediatamente pide permisos al Ayuntamiento para vallar y colocar una puerta y después para allí edificar una casa, hoy con destino desconocido.

En marzo de 1880 todo ello es vendido a las Agustinas Recoletas quienes edificaron su convento tras haber sido expulsadas del suyo, en la calle del Cid.

La cofradía de Jesús Nazareno ya no abandonaría la capilla de Santa Nonia, a pesar de que debe recolocar sus imágenes, debiendo llevar la de su titular, Nuestro Padre Jesús Nazareno, a la iglesia del Mercado el 18 de marzo de 1940, donde recibirá culto hasta que el 18 de marzo de 1953 es colocada en la capilla de Santa Nonia, en la que permanece actualmente.

Es a lo largo del siglo XIX cuando, poco a poco, la actividad de la Cofradía vuelve a resurgir, recomponiendo los pasos, actos, cultos y procesiones, apareciendo las primeras referencias a los pasos de San Juan y de la Madre Dolorosa.

Al llegar el siglo XX, los estatutos de la cofradía, que habían servido, sin apenas correcciones -ratificados nuevamente en 1614, 1616 y 1619, y revisándose en 1717- durante trescientos años, fueron renovados el 2 de febrero de 1906 y el 16 de agosto de 1927 hasta llegar a 1947 en que se efectuó una renovación con especial respeto a la regla fundacional y las costumbres seguidas desde tiempo inmemorial y a la luz del esplendor y prosperidad que la Cofradía había ido adquiriendo y que fueron validados por el entonces obispo, Don Luis Almarcha Hernández. En el año 2015 se produce una nueva adecuación, siendo sancionados por el prelado de la Diócesis de León, Mons. Julián López Martín.

La actual denominación de Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno se establece oficialmente en 1906, el emblema en 1927, y la Efigie de Ntro. Padre Jesús Nazareno como titular de la misma en 1947. La última actualización de los Estatutos se produce en el año 2017.

La cofradía continúa creciendo y consolidando su patrimonio, incorporando diferentes escenas nuevas, como la Crucifixión, 1908, la Verónica, de Francisco Pablo en 1926, el Beso de Judas en 1944, Cristo de la Agonía en 1957, con un impresionante crucificado de Gregorio Fernández de 1631,... sustituyendo algunos de los ya existentes por otros de mayor calidad, hasta llegar a la, hasta ahora, última incorporación, la Exaltación de la Cruz, obra de José Antonio Navarro Arteaga en el año 2000.

La Cofradía organiza, en la mañana del Viernes Santo, la antaño denominada Procesión del Calvario, hoy de los Pasos, en la que toman parte los trece conjuntos escultóricos que posee, todos ellos portados a hombros por sus hermanos braceros. Durante el transcurso de la misma tiene lugar uno de los actos centrales de la Semana Santa de León, como es el acto del Encuentro entre San Juan y la Madre Dolorosa en presencia del Nazareno. En una Plaza Mayor abarrotada, San Juan realiza una genuflexión ante su Madre.

Así mismo, destacar la llamada Ronda, que desde las cero horas del Viernes Santo, tiene lugar por las calles de la ciudad leonesa. Esta Ronda consiste en la llamada a los hermanos a la Procesión de los Pasos, con los toques de esquila, clarín y tambor destemplado, y la voz que entona el ya popular: “Levantaos hermanitos de Jesús, que ya es hora”

Estos dos actos poseen la distinción de Interés Turístico Nacional, así como una mención especial en la declaración de Interés Turístico Internacional de la Semana Santa leonesa.

La Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno ha sido reconocida, junto a las centenarias de Angustias y Soledad, y Real de Minerva y Vera Cruz, con la medalla de oro de la ciudad de León, otorgada en el año 2007.

A lo largo del pasado 2011, y con motivo de la efeméride de su IV Centenario, la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno realizó diversos actos, tales como la organización del Congreso Nacional de Cofradías bajo la advocación de Jesús Nazareno, procesiones y triduos extraordinarios, y que tuvieron como colofón, la participación en el Vía Crucis celebrado en Madrid en agosto de ese mismo año, con motivo de la Jornadas Mundiales de la Juventud y que estuvo presidido por Su Santidad, el Papa Benedicto XVI, a través de la Efigie Titular de la Cofradía: Ntro. Padre Jesús Nazareno.


Indumentaria[editar]

Túnica de tablón de sarga negra, con cintas de raso del mismo color bordeando el cuello, las bocamangas y atravesando horizontalmente la parte superior del pecho y de la espalda y verticalmente el centro delantero; capillo de idéntico tejido y color con cinta de raso negro en su borde inferior; cíngulo también negro, con las caídas hacia la izquierda y emblema en hilo morado y fondo negro sobre el corazón. Completan el hábito: camisa blanca y corbata, guantes, pantalón, calcetines y calzado negros.

Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno

Procesiones Penitenciales[editar]

Pasos[editar]

Oración en el huerto[editar]

Oración en el Huerto

El conjunto escultórico de la Oración en el Huerto que actualmente abre la Procesión de los Pasos se estrenó en 1952, siendo Abad de la Cofradía el Hno. Carlos Arias Alonso.

La obra del imaginero cántabro Víctor de los Ríos fue portada entonces por 24 braceros, y como particularidad de ese año destacar que el trono era más ancho que largo, mostrando una disposición de figuras emparejadas, y no enfrentadas como procesionan en la actualidad.

El paso tiene un peso aproximado de 1050 kilogramos y es portado por 84 braceros. Se asienta sobre un trono de metal labrado diseñado por Víctor de Ríos y ampliado y reformado en la década de los 90 por el grupo de montaje de la Cofradía. Le precede la bandera con las siglas JHS.

El prendimiento[editar]

Este paso en obra del escultor leonés Angel Estrada Escanciano, y su estreno se realizó en 1964, siendo Abad de la Cofradía el Hno. Onésimo Gutiérrez Lobo. El conjunto venía a sustituir al antiguo Beso de Judas, nombre con el que era conocido el paso que desde 1944, siendo Abad el Hno. Dustán Prin Grande, hasta 1964 narraba el pasaje evangélico de la traición.

En la actualidad el paso tiene un peso aproximado de 1300 kilogramos y es pujado por 96 braceros. El trono fue diseñado por Melchor Gutiérrez San Martín en el año 1985 y modificado por él mismo en el año 2001.

La letra de su bandera y almohadillas es “S”.

La Flagelación[editar]

Es la obra más antigua que posee la Cofradía, atribuida a Gaspar de Becerra. Realizada en el siglo XVI, antes de la fundación de la Cofradía.

Milagrosamente fue una de las pocas imágenes que no pereció en el expolio al cual fue sometido el convento durante la francesada. Los sayones que acompañan al Cristo del Gallo, nombre con el que también es conocido, son obras modernas, del siglo XX, procedentes de los talleres de imaginería sacra.

El trono fue realizado en los talleres de los Hermanos Caballero. El paso tiene un peso de 1240 kg y es pujado por 84 hermanos. Le precede su bandera con la letra bordada P.

Coronación de Espinas[editar]

Obra del escultor zamorano Higino Vázquez, en 1977 da continuidad a una escena que ha participado en los actos procesionales de la Cofradía desde sus orígenes. En este conjunto se nos representa el momento en que Cristo es coronado como Rey, entre la burla y el escarnio de la soldadesca romana que presencia dicho acto.

Lo anecdótico de este paso es que el propio autor del mismo se autorretrató en la efigie el burlón borrachín que nos muestra a Cristo Rey.

Este paso tiene un peso de 1600 kg y es pujado por 92 hermanos sobre un trono, realizado en los talleres de Manuel Guzmán Fernández en el año 2008, sustituyendo uno de estilo modernista realizado en 1988 de Melchor Gutiérrez San Martín.

Su letra correspondiente es Q.

Ecce Homo[editar]

Obra de escuela catalana adquirida para la Cofradía por Juan de Arizaga en 1905, sustituyó a otra escena del Balcón, como se conoce popularmente a este paso en las calles de León.

Nos muestra a Pilatos presentando al pueblo a su Rey, coronado de espinas y con manto de loco. El trono, es obra del Hermano Melchor Gutiérrez San Martín, de impresionante factura fue concluido en 1998.

La letra de su bandera y almohadillas es "R".

Nuestro Padre Jesús Nazareno[editar]

Nuestro Padre Jesús Nazareno

El paso del Nazareno consta de dos efigies, Jesús Nazareno y el Cirineo. El primero es el titular de la Cofradía. Durante muchos años se ha creyó que ésta talla estaba hecha por Pedro de la Cuadra, pero debido a numerosos estudios (aún sin confirmar) se cree que es de la escuela de Gregorio Fernandez, ya que en Valladolid reside el Cristo atado a la columna, el cual es muy similar a éste Nazareno de León.

El paso titular de la Cofradía pesa 1300 kg, y tienen el honor de pujarlo 88 braceros. El sentimiento que esta imagen despierta cuando pasa por las calles de León es inexpresable. Santo y seña de la Cofradía y de la Semana Santa leonesa.

La Verónica[editar]

La Verónica, el verdadero icono del rostro de Cristo, como nos ha llegado de la tradción, la mujer que con gran valentía se acercó al Salvador para enjuagarle su Divina Faz.

Obra del valenciano Francisco De Pablo en 1926, es una imagen exenta que se asienta sobre un trono de 18 cartolas de rostros humanos (los doce apóstoles, Cristo muerto, la Virgen, María Magdalena, María Salomé y dos ángeles portando los atributos de la pasión) obra del palentino Melchor Gutiérrez.

Tiene un peso de 1150 kg y es pujada por 90 hermanos.

El Expolio[editar]

La Cofradía de Jesús Nazareno en la segunda mitad del siglo XVII incrementó de un modo considerable lo que hoy día denominamos patrimonio artístico. En 1674 se le encomienda a Francisco Díez de Tudanca el paso del Expolio, la imagen del Cirineo y el ahueque de la escultura titular.

El conjunto de cinco figuras quería representar el momento en que Cristo es Despojado de sus vestiduras, antes de ser clavado en la Cruz. Del conjunto orignal de cinco figuras sólo se conserva la imagen de Cristo Nuestro Bien, exenta y con mucha humildad. El sayón que barrenaba la cruz, el que despojaba a Cristo de la vestiduras, y los dos que se jugaban su túnica a los dados desaparecieron en el incendio del Convento de Santo Domingo, antigua sede canónica de la Cofradía. A este paso también se le conoce popularmente como el torero, debido a que entre sus manos llevaba antiguamente un paño blanco, símbolo del expolio, y por la posición que adoptaba similaba a un torero citando a un toro. Otra denominación con la cual ha sido conocido es la de El Silencio.

El trono fue diseñado por Melchor Gutiérrez San Martín, lo pujan 86 braceros y tiene un peso de 1100 kg.

La exaltación de la Cruz[editar]

Representa el momento en que Cristo es Elevado en la Cruz, en presencia de un soldado romano que de ese modo certifica la condena a muerte en la cruz. Dos sayones tiran de las sogas para izar la Cruz, mientras que un tercero "mete el hombro" para equilibrar el madero de tortura.

Este paso se estrenó en el año 2000, obra del hispalense José Antonio Navarro Arteaga, y es pujado por 96 hermanos. El Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo (municipio muy próximo a la capital) ha donado las seis cartolas de bronce, obra también de Navarro Arteaga.

El peso de este paso es de unos 1500 kg, y el trono es obra del grupo de montaje, bajo la supervisión y diseño del Hno. Juan Carlos Campo Salas, jefe del grupo de montaje y Vice-Secretario de la Cofradía.

La Crucifixión[editar]

Cristo vivo en la Cruz. Cruz de Esperanza, Cruz de martirio. Agonía en la que aún tendrá fuerzas el Redentor para pronunciar siete frases, siete palabras de perdón a sus verdugos, de consuelo a su Madre, de Fe y Esperanza.

La Crucifixión, obra anónima de adquirida por la Cofradía en el año 1908, siendo Abad de la misma el Hno. Mariano Andrés Lescún, presenta a Cristo ya clavado en la Cruz pero aún vivo, dirigiendo una súplica al Padre, a la vez que contemplan la escena María, su Madre, San Juan, el apóstol preferido y María Magdalena.

El trono está realizado en cuero repujado, labrado y policromado por Melchor Gutiérrez San Martín, así como los cuatro evangelistas que situados en las esquinas del mismo. El conjunto tiene un peso de 1275 kg y lo pujan 96 hermanos.

Santo Cristo de la Agonía[editar]

La talla, realizada totalmente a golpe de gubia, en madera de abedul patinada, creación propia del leonés Laureano Villanueva Gutiérrez, vino a cubrir una carencia acusada, década tras década, en el seno de esta agrupación penitencial.

Se encargó a Laureano Villanueva su realización, la cual se llevó a cabo en su taller de Onzonilla. El citado 14 de abril de 1973, D. Luis María de Larrea y Legarreta, entonces obispo de León, bendecía la nueva imagen.

La presentación de ésta corrió a cargo de Miguel Martín-Granizo, miembro de la Junta de Seises y ex-abad de la Cofradída, quien justificó la concepción modernista de la talla - que mide 2,15 metros- con sentidas palabras. Por otra parte, el propio imaginero describió a la obra de este modo:

"Es un Cristo muerto, sin adornos alegóricos, por que yo he querido dar a la muerte de Jesús una actitud serena. Quizá por esta simplificación y este realismo natural de la muerte, la figura es mucho más espiritual".

El trono es obra de Melchor Gutiérrez San Martín, realizado en madera.

San Juan[editar]

Imagen de la Procesión del Encuentro

Lo realizó Victor de los Rios en el año 1946, para sustituir al popular sanjuanín de los tirabuzones, que hasta entonces precedía a la Madre en el Viernes de la Cruz. Por esta imagen, Victor de los Rios recibiría el premio nacional de Escultura de ese año.

El trono es obra de Melchor Gutiérrez San Martín, realizado en madera y destaca la composición y disposición en pergaminos, propios del Evangelista.

Esta imagen tiene un papel muy destacado en el Encuentro en la mañana del Viernes Santo, donde se "arrodillará" ante la Madre, con la mirada atenta de miles de leoneses que se agolpan en la Plaza Mayor.

Tiene un peso de 1650 kg y es pujado por 90 hermanos. Le precede su bandera con las letras SJ.

Madre Dolorosa[editar]

La talló Victor de los Rios cuando casi despuntaba la década de los cincuenta (1949), sustiyendo a la última de las Dolorosas que desde tiempos inmemoriales ha poseído la Cofradía.

Majestuosa siempre en su dolor, descubierta la Madre Dolorosa, cerrando el cortejo de la humillación, tornado en salvación, de su Hijo amado.

El palio, de cuero repujado, brocado y policromado, único en España que se utiliza para cubrir el dolor de una Virgen. Hecho integrámente a mano, por Melchor Gutiérrez San Martín, en colobaración con su esposa Ana Renedo. Fue obra y donación de la familia Gutierrez-Renedo en 1979.

El manto fue confeccionado por Saturnino Escudero y ampliado los bordados en 1993, año en que también se estrenó el vestido procesional y la mantilla cofeccionados en la escuela de bordados de Venta de Baños (Palencia) bajo el diseño y dirección del hermano Melchor Gutierrez San Martín.

El trono sobre el que se asienta, diseñado por el hermano Melchor, es también de cuero repujado y ágatas, completado con ángeles.

Los varales y la diadema de la Dolorosa son obra del orfebre cordobés Roncero, estrenados en 1998.

Son 86 braceros que llevan sobre sus hombros los 1325 kg del conjunto pasional.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]