Chacona

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La Chacona o Ciaccona, a juzgar por la literatura española y las canciones de finales del siglo XVI, fue originalmente una danza popular en tres tiempos acompañada por castañuelas asociada con las Indias occidentales. En el siglo XVII se difundió por toda Europa a través de España. Apareció primeramente en colecciones de guitarra con patrones comunes de acordes/bajo. La chacona desarrollaba un tema melódico al que se aplicaban variaciones en el bajo (basso ostinato). Es en su origen una danza festiva, viva y de gran erotismo.

Una de las primeras series conocidas de variaciones instrumentales sobre este ostinato fue compuesta para chitarrone por Alessandro Piccinini, un amigo de Frescobaldi en la corte de los Este en Ferrara. Esta obra es típica de las primeras variaciones de chacona por la persistencia de la melodía del bajo, el uso de una progresión de acordes que se repite en cada aparición del bajo, y el ritmo unificado dentro de cada variación, que se mueve entre los patrones (blanca-negra y negra-blanca).

Monteverdi y Frescobaldi utilizaron ritmos más lentos del tipo zarabanda, muy del gusto de Couperin y Lully, que la utilizaban en sus obras escénicas. Lully emplea la chacona como danza en sus obras escénicas en compás ternario con uno de estos bajos ostinatos: 8-7-6-5; 8-5-6-5; 1-5-2-5; 1-2-3-4-5. Siempre en modo mayor. Tras dos exposiciones del ostinato, hay generalmente un bajo contrastante. Tempo= 121-159.

En Alemania, Johann Sebastian Bach compuso la célebre «Chacona en re menor» para acabar la partita para violín solo nº 2, BWV 1004. En este ejemplo, la chacona se basa en la sucesión de temas armónicos y melódicos en el bajo. Esta ha sido la chacona más famosa de la historia, su fecha data de 1720, cuando el maestro estaba en Köthen. Se cree que la compuso tras la muerte de su primera esposa: María Barbara, por lo que muchos la consideran más un lamento que una chacona, lamento que se evidencia en muchas de sus partes en los que aparecen movimientos cromáticos descendentes. Esta composición además destacó por su larga duración (de 15 minutos), su dificultad técnica y por los corales luteranos que integran la pieza, apareciendo en la obra como mensajes cifrados.

Esta pieza es un punto clave para el repertorio de violín solo, se considera una de las piezas más complicadas compuestas para ese instrumento, debido a que cubre todos los aspectos de la técnica de violín barroca. Normalmente aparece como pieza obligatoria en las competiciones de violín de todo el mundo.

Otro ejemplo se halla en la Chacona en sol menor para violín, de Tomaso Antonio Vitali, hijo de Giovanni Battista Vitali (aunque de dudosa atribución). En la que con cada variación se aumenta el grado de dificultad convirtiéndose en una pieza extraordinaria que denota un grado de fuerza y dificultad técnica extraordinarios.

Juan Arañés, compositor español a caballo entre los siglos XVI y XVII, compuso la chacona "A la vida bona" o también llamada "El sarao de la chacona",en la que lejos del lamento, canta a la diversión sana y a la alegría de la gente de su época. Esta está incluida en su libro "Segundo de tonos y villancicos" publicado en 1624 en Roma, que contiene numerosas canciones a una, dos y cuatro voces, con acompañamiento de guitarra. La letra, que está en un perfecto castellano popular del s. XVII, se trata de una burla a la sociedad y a sus arquetipos: negros, gitanos, prostitutas, médicos...

Un sarao de la chacona se hizo el mes de las rosas, hubo millares de cosas y la fama lo pregona: A la vida, vidita bona, vida, vámonos a chacona.

Porque se casó Almadán, se hizo un bravo sarao, dançaron hijas de Anao con los nietos de Milán. Un suegro de Don Beltrán y una cuñada de Orfeo, començaron un guineo y acabolo una macona. Y la fama lo pregona: A la vida, vidita bona, vida, vámonos a chacona.

Salió la cabalagarda con la mujer del encenque, y de Çamora el palenque con la pastora Lisarda. La mezquina donna Albarda, trepó con pasta [a] Gonzalo, y un ciego dió con un palo, tras de la braga lindona. Y la fama lo pregona: A la vida, vidita bona, vida, vámonos a chacona.

Salió el médico Galeno con chapines y corales, y cargado de atabales, el manso Diego Moreno. El engañador Vireno salió tras la traga malla, y l'amante de Cazalla con una moça de Arjona. Y la fama lo pregona: A la vida, vidita bona, vida, vámonos a chacona.

Salió Ganasca y Cisneros, con sus barbas chamuscadas, y dándose bofetadas Anajarte y Oliberos. Con un satal de torteros, salió Esculapio el doctor y la madre del amor, puesta la ley de Bayona. Y la fama lo pregona: A la vida, vidita bona, vida, vámonos a chacona.

Salió la Raza y la traza todas tomadas de orín, y danzando un matachín el Oñate y la Viaraza. Entre la Raza y la traza se levantó tan gran lid, que fue menester que el Zid, que bailase una chacona. Y la fama lo pregona: A la vida, vidita bona, vida, vámonos a chacona.

Salió una carga de Aloe con todas sus sabandijas, luego, bendiendo alelixas, salió la grulla en un pie. Un africano sin fe, un negro y una gitana, cantando la dina dana y el negro la dina dona. Y la fama lo pregona: A la vida, vidita bona, vida, vámonos a chacona.

Entraron treinta Domingos con veinte lunes a cuestas, y cargó con es[as] zestas, un asno dando respingos. Juana con tingo lo[s] mingos, salió las bragas enjutas, y más de quarenta putas huiendo de Barcelona. Y la fama lo pregona: A la vida, vidita bona, vida, vámonos a chacona.

¿Pero cómo es posible que una danza que muchas veces fue considerada indecente por sus letras llegara a la solemnidad de la chacona citada de Bach y alcanzara un punto cumbre en la técnica instrumental? Este descenso a la solemnidad se debe a la asociación de la chacona con el “lamento”, en el cual hay dos líneas de continuo, una por los peldaños de la escala menor, y otra, por los de la escala cromática.

Su origen alegre y vivaz evolucionó en el siguiente siglo a una danza más cadenciosa en la que predomina el tetracordo descendente (como la Chacona de Bach), y por su forma ternaria, semejante al pasacalle. Su semejanza es tal que Louis Couperin llamó a una pieza suya "Chacona o Passacaglia". Esta asociación de la chacona con la “passaglie” se dio sobre todo en algunas danzas del XVIII francés.

Referencias[editar]

Notas
Bibliografía
  • Thomas Schmitt: Passacaglio ist eigentlich eine Chaconne. Zur Unterscheidung zweier musikalischer Kompositionsprinzipien. En: Frankfurter Zeitschrift für Musikwissenschaft, 13 (2010), pp.1–18 (online, PDF, 364 KB)

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