Caza de ballenas en las Islas Feroe

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Ballena piloto muertos en las Islas Feroe producto de la caza.

La caza de ballenas en las Islas Feroe se realizaba en el pasado como una fuente de obtención de alimento y sustento en las islas. En esta tradición, los jóvenes matan anualmente unas 900 ballenas piloto y delfines del Atlántico, siendo esta cantidad aproximadamente el 1% de la población total de ballenas piloto. Actualmente, debido al cambio de alimentación, a las importaciones de alimentos y también al elevado contenido de mercurio de las aguas, las ballenas matadas no se utilizan como alimento y el Grindrap está cada vez más visto como una crueldad por gran parte de la población mundial.

Historia[editar]

La caza de delfines en las Islas Feroe es una actividad que se desarrolla desde hace unos 1200 años[1] (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión)., principalmente con ballenas piloto (conocidos también como delfines calderones), pues antiguamente era (y sigue siendo) una fuente importante de recursos para las islas, cuando era una colonia normanda.

Según los habitantes de las islas, la caza de calderones es una forma más de subsistencia que está estrictamente regulada por las leyes locales [2]. Sin embargo, esta actividad conlleva a enfrentamientos entre los activistas pro defensa de la vida del animal y los feroenses. [3] [4].

Los habitantes consideran que esta actividad,es debida a la escasez de recursos de la isla, siendo además de esta actividad, la pesca y la cría de ovejas su única fuente de alimento. No obstante, en la actualidad su uso alimentario tiene un carácter secundario en el conjunto del ritual.

Contaminación con metales pesados[editar]

Uno de los argumentos de los feroenses para defender la actividad, es la obtención de recursos principalmente nutricionales en una geografía que es poco apta para la agricultura o cría de animales. Sin embargo, estudios realizados en calderones varados en las Islas Británicas demostraron los altos niveles de metales pesados (como plomo y cadmio) encontrados en la carne de estos animales, transformándose en un grave riesgo para la salud del consumidor. [5]

Véase también[editar]

Referencias[editar]