Caja fuerte

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Caja fuerte Alemana de alta seguridad Abierta.
Rueda para introducir la combinación de números en la caja.

Una caja fuerte[1] es un compartimento de seguridad que ha sido ideado para que su apertura sea muy difícil a personas no autorizadas y así poder guardar elementos de valor. Por lo general son fabricadas en un metal extremadamente resistente; suelen ser muy pesadas y constan de un sistema de cierre que solo se puede abrir mediante claves secretas, y estas claves pueden cambiarse para preservar más aún la seguridad. Una versión menos segura (sólo adecuada para caja menor) se llama una caja de caudales.

Para acceder al contenido que hay en estas cajas fuertes es necesario saber la contraseña.

  • En las cajas fuertes antiguas (todavía se producen de este tipo) se utiliza una especie de rueda que da vueltas a la izquierda y a la derecha. Hay que moverla determinados golpecitos o "ticks" hacia ambos lados hasta que abra.
  • En las cajas fuertes modernas se utilizan sistemas de seguridad electrónicos, como son el digital una contraseña (por lo general numérica, aunque hay algunos más modernos que permiten alfanuméricas) o algún método biométrico (lector de huellas digitales, lector del iris, etc).

Es muy común ver en las películas que estas cajas son escondidas detrás de pinturas colgadas en la pared.

Tipos de cajas fuertes[editar]

Caja de caudales del siglo XVIII. Virreinato del Río de la Plata.

Hay varios tipos de cajas fuertes, dependiendo de dónde estén ubicadas. Por ejemplo las hay ubicadas en viviendas, que no son muy sofisticadas y que en la actual legislación española no están sometidas a ninguna prueba de calidad, por lo que las encontramos con diversos espesores de puerta y cuerpo. Las hay en joyerías, que ya son más sofisticadas. Las de los bancos pequeños tienen apertura retardada para evitar los atracos rápidos, y las de las sedes centrales de empresas y bancos son totalmente acorazadas, de difícil acceso a las mismas y con enormes controles de seguridad. Todo este tipo de cajas fuertes están reguladas por una normativa europea que las cataloga en diferentes grados: I (arma larga), II, III (arma corta), IV (Joyerías, bancos...), V, VI etc. según su grado de resistencia.[2]

Cámara acorazada de un banco.

Las cajas fuertes domésticas están dividas en dos grandes categorías: sobreponer[3] y empotrar[4] . Las de sobreponer se anclan por medio de tornillos en base y lados de la caja, mientras que las de empotrar se introducen en la pared. Aunque estas últimas requieren mayor esfuerzo en su colocación, se camuflan mejor y al estar recubiertas por las paredes de la casa, resisten mejor un ataque.

Las cajas de uso doméstico, al no existir regulación alguna sobre ellas, tienen una variación en los espesores de la puerta que van desde los 2mm hasta los 15mm con refuerzo de chapa de acero al manganeso (muy resistente al taladro).

Respecto a los sistemas de apertura, esta clase de cajas pueden tener los siguientes:

  • Solo llave
  • Llave + combinación mecánica
  • Llave + combinación electrónica
  • Combinación electrónica motorizada

Cajas fuertes para usos específicos[editar]

Algunas cajas fuertes tienen usos muy específicos y/o determinados por la legislación vigente como pueden ser los armeros[5] , tanto para arma larga como para arma corta, o las cajas fuertes destinadas a establecimientos especiales[6] estaciones de servicio, loterías, joyerías, etc.

Armeros[editar]

Los armeros son cajas fuertes diseñadas especialmente para la guarda y custodia de armas de fuego. Al tratarse las armas de fuego de objetos potencialmente peligrosos, es recomendable, e incluso de obligado cumplimiento por ley en muchos casos, el uso de un contenedor que las mantenga debidamente custodiadas y a salvo de posibles robos o usos indebidos.
Estas cajas fuertes pueden o no estar homologadas dependiendo de la necesidad del usuario y de que las armas que vaya a contener estén sujetas a una determinada legislación.

Armeros homologados[editar]

Los armeros homologados son cajas fuertes que cumplen con la legislación vigente[7] y han superado una serie de normas establecidas por organismos oficiales. Esta homologación ofrece una serie de grados de seguridad en función de las pruebas superadas en los ensayos que establece la norma. Los armeros homologados se dividen a su vez en armeros para armas largas y armeros para armas cortas, y están sujetos a la resolución del 26 de noviembre de 1998[8] , de la Dirección General de la Guardia Civil:

  • Armeros para arma larga, que requieren un nivel mínimo de seguridad Grado I. Destinados a custodiar armas largas rayadas y cañones 2ª2 para uso particular.
  • Armeros para arma corta, que requieren un nivel mínimo de seguridad Grado III. Destinados a custodiar armas cortas de licencia F para uso particular. También como armeros para empresas de seguridad o establecimientos con servicio de vigilancia armada.

Armeros no homologados[editar]

Los armeros no homologados, por su parte, son cajas fuertes con un diseño especial para la custodia de armas de fuego que no requieren por ley un grado determinado de seguridad. Es el caso de las escopetas de caza y otras armas del estilo.

Enlaces relacionados[editar]

Referencias[editar]

  1. «Cajas Fuertes». Libro-Guía de las Cajas Fuertes. 23-06-2015. Consultado el 28 de julio de 2015. 
  2. «ESSA EN Insurance Ranking». 23/12/2014. 
  3. «Cajas Fuertes de sobreponer». Libro-Guía de las Cajas Fuertes. 23-06-2014. 
  4. «Cajas Fuertes de empotrar». Libro-Guía de las Cajas Fuertes. 23-06-2014. 
  5. «Armeros». Libro-Guía de las Cajas Fuertes. Consultado el 28 de julio de 2015. 
  6. «Cajas homologadas para establecimientos especiales». Libro-Guía de las Cajas Fuertes. Consultado el 28 de julio de 2015. 
  7. «Normativa reguladora de la seguridad de los armeros particulares». Libro-Guía de las Cajas Fuertes. Consultado el 28 de julio de 2015. 
  8. «BOE núm. 291». Boletín Oficial del Estado. 05/12/1998.