Batalla de San Pablo

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Batalla de San Pablo
Guerra del Pacífico
San Pablo, Peru.png
Ubicación de San Pablo en Cajamarca. Chota se encuentra algunos kilómetros más al norte.
Fecha 13 de julio de 1882
Lugar San Pablo, Cajamarca
Resultado Tácticamente inconcluso. Posterior ocupación del poblado por fuerzas peruanas tras el repliege chileno.
Beligerantes
Flag of Chile.svg República de Chile Flag of Peru (war).svg República Peruana
Comandantes
Mayor Luis Saldés Coronel Lorenzo Iglesias
Fuerzas en combate
Batallón Concepción
Batallón Talca
Escuadrón Granaderos a Caballo
Total 375 hombres
1ra División:
Batallón Callao
Columna Bambamarca
Columna Chota
Columna Libres de Trujillo
Columna Llapa Columna
San Miguel
Columna Honor de Cajamarca
Total 417 hombres
2da División:
Batallón Trujillo
Columna Naval (4 piezas de artillería)
Escuadrón de caballería Vengadores de Cajamarca
Total 201 hombres
Bajas
32 muertos y heridos[1] y 23 prisioneros[2] 60 muertos y heridos[3]
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La batalla de San Pablo en Cajamarca, fue una de las acciones militares correspondientes a la Campaña de la Breña, en el marco de la Guerra del Pacífico, ocurrida el jueves 13 de julio de 1882.

Desarrollo de las acciones[editar]

La guarnición chilena del pueblo de San Pablo, distante 8 leguas (48 km) al noroeste de la ciudad de Cajamarca, fue atacada por las fuerzas peruanas llegadas de Chota y Cajamarca bajo el mando del coronel Lorenzo Iglesias, cuya primera acometida fue repelida por la defensa chilena, siendo repasados los heridos y victimados prisioneros que quedaron en el campo.[4] Al divisar el mayor Saldés la aproximación de un segundo agrupamiento peruano que marchaba en apoyo del primero al mando del general Miguel Iglesias, y con sus municiones casi agotadas, ordenó a sus fuerzas el repliegue al puerto de Pacasmayo, teniendo algunos dispersos y debiendo abandonar sus heridos y enfermos en la población. Tras el combate, el coronel Iglesias ocupó San Pablo izando el pabellón peruano en la plaza del mismo y tomando prisioneros el capitán Isaac Zacarías Mesa, el teniente Gregorio Salgado Vergara y 28 individuos de tropa. Según carta de un corresponsal chileno publicada por Ahumada Moreno, los peruanos fusilaron a 15 o 16 soldados enfermos o heridos que habían quedado en una ambulancia al amparo de la Cruz Roja.[5] :207 Por su parte, el almirante Patricio Lynch en su Memoria, refiere que cuando el 8 de agosto sus fuerzas ocuparon Cajamarca ante el repliegue de las fuerzas peruanas, encontraron en dicha ciudad al teninete Salgado y 11 prisioneros que fueron liberados, consiguiendo también seguidamente la entrega del capitán Mesa y otros soldados que habían sido internados hacia Chachapoyas.[6]

Según parte oficial del Mayor Luis Saldez sus fuerzas tuvieron 32 muertos y heridos y algunos desaparecidos, habiendo tenido los peruanos más de 200 muertos. Según parte del coronel Iglesias sus fuerzas tuvieron 60 bajas, afirmando también haber encontrado en el campo 110 cadáveres chilenos y tomado 2 oficiales y 28 soldados prisioneros, según parte adjunto del comandante Manuel Cayo.

Consecuencias[editar]

El viernes 14, ante el inminente arribo refuerzos chilenos por mar las tropas peruanas abandonaron San Pablo. Efectivamente, el domingo 16 desembarcaban en Pacasmayo 150 zapadores arribando el lunes 17 un segundo destacamento, que unidos a la división del comandante Carvallo llegaron a sumar un total de más de 1,000 hombres.

Tras tener noticias de la batalla de San Pablo, Lynch dispuso que el comandante Carvallo Orrego con 1.200 soldados bien equipados partiera en busca de Iglesias, ante ello las tropas peruanas se retiraron a las gargantas de la cordillera, las represalias contra la población civil que había apoyado al ejército peruano fueron tremendas, los pueblos de Chota, San Luis, San Pablo y Cajamarca fueron incendiados y destruidos, a esta última ciudad se le impuso un cupo de 50.000 soles y a la de Chiclayo 30.000, montos que no pudieron ser cubiertos a totalidad recibiendo sus habitantes las represalias de la expedición chilena, en Cajamarca fueron también incendiadas y destruidas las Iglesias de la Merced y la Recoleta, en las que Lynch refiere se habían ocultado armas, en San José fueron fusilados un grupo de pescadores, acusados de ser montoneros y haber dado muerte a dos soldados chilenos, tras lo cual la población fue incendiada. Concluidas estas acciones y luego de obtener un botín ascendente a 46,520 soles de plata y 250 mulas, la expedición chilena dio por terminada la campaña.[7]

Ante estos hechos el general Miguel Iglesias publicó un manifiesto denominado el Grito de Montán, en en el cual comunicaba a la opinión pública que daba la guerra por perdida y abogaba por una paz incluso con cesión territorial a fin de dar término a la ocupación chilena y permitir la reconstrucción del país. La mutilación del territorio patrio como condición de paz, había sido rechazada por el gobierno peruano desde las primeras negociaciones llevadas a cabo en Arica y a ella se mostraban contrarios el presidente Francisco García Calderón, deportado a Chile, el general Andrés Avelino Cáceres en la sierra central y el gobierno de Lizardo Montero en Arequipa.

Notas[editar]

  1. [Parte del mayor Luis Saldez, San Pedro Julio 17 de 1882, inserto en "Recopilación de Partes y Documentos de Ahumada Moreno" pág. 205]
  2. [El boletín de Cajamarca julio de 1882 inserto en "Recopilación de Partes y Documentos de Ahumada Moreno" pág. 208]
  3. [Parte del coronel Lorenzo Iglesias, San Pablo 14 de julio de 1882, inserto en "Recopilación de Partes y Documentos de Ahumada Moreno" pág. 206]
  4. Según parte del coronel Manuel Cayo publicado por César A. Bazo en su obra "La guerra del Pacífico: Apuntes para la historia de las armas nacionales. Batalla de San Pablo", pág. 112
  5. Ahumada, Pascual. Guerra del Pacifico Tomos VII-VIII. Andrés Bello. Consultado el 25 de junio de 2015. 
  6. Patricio Lynch, "Segunda memoria que el Contra-Almirante D. Patricio Lynch, Jeneral en Jefe del Ejército de operaciones en el norte del Perú presenta al supremo gobierno de Chile", pág. 403
  7. Patricio Lynch, "Segunda memoria que el Contra-Almirante D. Patricio Lynch, Jeneral en Jefe del Ejército de operaciones en el norte del Perú presenta al supremo gobierno de Chile", pág. 98