Balaam

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Balaam y el ángel (1836), obra de Gustav Jaeger.

Balaam, nombre de un personaje bíblico, profeta de la región de Mesopotamia. La Biblia lo referencia como hijo de Beor, en Petor (Peor en algunas ediciones). Al parecer, Balaam era en su tiempo un mago o hechicero famoso; se le atribuía el conocimiento de los ritos por los cuales podía invocarse la ayuda o la maldición de lo sobrenatural, pues había demostrado su habilidad y sabiduría, al menos a satisfacción del común de la gente.

La Historia de Balaam aparece en el libro de los Números. Luego que el pueblo israelitas sale de Egipto, Balaam fue consultado por el rey de Moab, Balac, pues estaba temeroso de que su suerte fuera la misma que los otros reyes, Og rey de Basán y Sehón rey de los amorreos, quienes murieron en manos de los de Israel. El poder de Balaam era aceptado hasta por los israelitas, y en ninguna parte de las Escrituras se escarnecen los buenos o malos poderes de Balam. De acuerdo al relato Bíblico, Balaam consulta a Dios para ver si puede maldecir a Israel por pedido de Balac; pero Dios primero le niega el permiso, sin embargo luego le autoriza pero especificándole que hará lo que Él le diga.

20 Y vino Dios a Balaam de noche, y le dijo: Si vinieron para llamarte estos hombres, levántate y vete con ellos; pero harás lo que yo te diga.

21 Así Balaam se levantó por la mañana, y enalbardó su asna y fue con los príncipes de Moab.

22 Y la ira de Dios se encendió porque él iba; y el ángel de Yahvé se puso en el camino por adversario suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos criados suyos.


Números capítulo 22

Sorprendentemente a pesar que autoriza en el versículo 20, dos versículos después el texto dice que Yahvé se enoja, haciendo que un ángel se le aparezca a Balaam y le impida ir al encuentro del rey. La burra de Balaam puede advertir al ángel invisible y evita que el jinete sea muerto. Balaam molesto con la burra la golpea y esta comienza a hablar interrogándolo en su idioma la razón de los golpes. Entra en una discusión con Balaam quien no parece darse cuenta que habla con su asna. Éste es uno de los dos incidentes de la Biblia en que aparece un animal parlante (la serpiente del Edén es el otro). Finalmente se hace visible el ángel. Balaam ofrece volverse si le parece mal, pero el ángel le vuelve a autorizar con la condición de bendecir a Israel. Sus palabras son favorables a los israelitas en tres ocasiones y provocan la ira de Balac. En una de sus profecías simboliza el advenimiento de un Mesías como una estrella que saldrá de los lomos de Jacob.

Sin embargo, extrañamente serán los hebreos quienes maten a Balaam, cuando capturen al pueblo madianita.

Según se entiende, Balaam ofrecía sus servicios y otorgaba su bendición y maldiciones no necesariamente inspirado por Dios, sino en relación con los honorarios que le ofrecían aquellos que deseaban emplearle. Así, en el libro de Judas del Nuevo Testamento, dice:

Judas 1.11. ¡Ay de ellos, que...se dejaron seducir por el error de Balaam por la recompensa... !

En el arte paleocristiano, una de las interpretaciones del fresco de las Catacumbas de Priscila donde aparece la Virgen con el Niño en su regazo y una figura humana bien vestida que apunta a una estrella, es que se trate del profeta Balaam tomando en cuenta el texto que habla de la estrella que saldrá de la estirpe de Jacob (cf. Nm 24, 17).

Este personaje bíblico ha adquirido cierta fama dado que por obra divina, a él le habló su burra, cuando la castigó injustamente tres veces. (Números cap. 22, ver. 28-30)[1]

Por esta razón, se utiliza la expresión «balamita» para describir a alguien que emplea fundamentalmente la religión como instrumento para ganar dinero.

Bibliografía[editar]

Albizu, José Luis (1985). Figuras bíblicas. Madrid: Ediciones Rioduero. ISBN 84-220-1212-X. 

[2]

Referencias[editar]

  1. Pasaje de la burra que habla a Balaam [1] | Números 22
  2. Asimov, Isaac (1967). «Números». Guía de la Biblia. Antiguo Testamento. p. 331-334.