Activación de producto

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La activación de producto es un procedimiento de validación de licencia requerido por algunos programas de software privado. Específicamente, la activación de producto se refiere a un método en el que una aplicación de software genera números de serie de hardware y un ID específicos a la licencia del producto para generar un ID de instalación único. Este ID de instalación es enviado al fabricante para comprobar la autenticidad del ID del producto y para asegurar que el ID no se utilice para varias instalaciones.

A modo de prueba, Microsoft usó por primera vez la activación de producto en el Microsoft Office 2000 con SR-1. Algunas copias vendidas en Australia, Brasil, Canadá, China, Hong Kong, Nueva Zelanda y Estados Unidos requerían que el usuario activara el producto mediante Internet. Tras su éxito, el sistema de activación de producto se extendió por todo el mundo y se incluyó en todas las versiones siguientes de Windows y Office. Esta práctica está en debate, principalmente por ser uno de los primeros usos de este tipo de sistema en un producto de consumo general.

Un producto no activado normalmente actúa como programa en periodo de prueba hasta que se compra una ID y se utiliza para activar el software. Algunos productos permiten que las licencias se transfieran de una máquina a otra utilizando herraminetas online, sin tener que llamar al soporte técnico para desinstalar la copia en el ordenador viejo antes de instalarlo en el ordenador nuevo.

Transferencia/desinstalación[editar]

Algunas compañías obligan a los usuarios a transferir la activación cuando se traspasa un producto de un ordenador a otro, cuando se reemplaza hardware en un ordenador ya existente o cuando se formatea un disco duro. La transferencia puede requerir la desinstalación del producto en el ordenador anterior antes de poder activarlo en el nuevo. Es posible que los usuarios tengan que informar online de la desinstalación al proveedor del software.

Críticas[editar]

  • Si un ordenador es robado o destruido, la memoria de la activación puede perderse. Los productos podrán reactivarse solo si se cuenta con el buen hacer de la compañía. Esto hace imposible el guardar una copia de seguridad para caso de pérdidas de datos.
  • Puede causar problemas al usuario, especialmente si son necesarias llamadas telefónicas para completar la activación o para casos de problemas técnicos, como por ejemplo bloqueos del cortafuegos o problemas con el servidor de activación, haciendo imposible completar la activación del producto.
  • Puede reforzar restricciones en los acuerdos de licencias de software que pueden ser legalmente inválidos. Por ejemplo, una compañía podría negarse a reactivar el software en un ordenador nuevo o mejorado, incluso aunque el usuario tenga el derecho a usar el producto en esas circunstancias.
  • Si la compañía deja de apoyar un producto en concreto (o se declara en quiebra), el producto adquirido puede quedar inutilizado o incapaz de ser reactivado a no ser que se publique un parche que arregle esto o haga que no sea necesaria la activación.
  • Aunque muchos planes de activación son anónimos, algunos obligan al usuario a registrarse, lo que supone dar información personal antes de activar el producto.
  • Muchos argumentan que la activación del producto no protege contra la piratería, porque los piratas normalmente encuentran alguna forma de evitar la activación.
  • La activación de producto, cuando no hay forma de transferir la licencia a otra persona para que lo active en su ordenador, ha sido muy criticada porque hace que la venta de productos de segunda mano, especialmente videojuegos, sea muy difícil. Algunos sospechan que empresas como EA han estado usando la activación de producto como modo de reducir las ventas de segunda mano de sus juegos y conseguir vender más copias nuevas.

Lista de productos que utilizan la activación de producto[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]