Vía férrea

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Vía férrea.
Tren de renovación.

Se denomina vía férrea a la parte de la infraestructura ferroviaria formada por el conjunto de elementos que conforman el sitio por el cual se desplazan los trenes. Las vías férreas son el elemento esencial de la infraestructura ferroviaria y constan, básicamente, de carriles apoyados sobre traviesas que se disponen dentro de una capa de balasto. Para su construcción es necesario realizar movimiento de suelos y obras complementarias (puentes, alcantarillas, muros de contención, drenajes, etc.).

Se completa la infraestructura básica con sistemas de señalización (antes manuales y ahora automáticas) y, en el caso de líneas electrificadas, con el tendido eléctrico que suministra energía a las locomotoras.

Elementos de la infraestructura[editar]

Se denomina trocha o ancho de vía a la separación entre los carriles, la cual coincide con la separación entre ruedas del material rodante. Se mide entre caras internas, tomando como punto de referencia el ubicado entre 10 mm y 15 mm por debajo de la cara superior del carril, diferencia ésta que depende del tipo de carril y de las normas aplicables en el país.

La vía trabaja como una viga sobre lecho elástico debido a su propio peso y la forma de comportarse del balasto, elemento destinado al apoyo y a la distribución de cargas en el terreno, y a contención. Desde el inicio de los ferrocarriles se utilizaban carriles de longitudes reducidas, con juntas de dilatación entre ellos, lo que producía el característico traqueteo de los ferrocarriles, con traviesas de madera tratada para evitar la putrefacción.

En la actualidad se emplean principalmente traviesas o durmientes de hormigón pretensado y materiales plásticos sobre los que apoyan rieles soldados con longitudes relativamente grandes y juntas de dilatación más separadas gracias a un diseño más perfeccionado.

Historia[editar]

Algunas fechas históricas del ferrocarril relacionadas con la evolución de la vía son la introducción de los carriles de madera en 1676, el forro de hierro del carril en 1776, los carriles de hierro fundido en 1789, los desvíos ferroviarios en 1796, el carril tipo Vignole en 1836, el creosato de las traviesas de madera en 1838, los carriles de acero en 1857, el trazado secante de las agujas en 1886, las traviesas bibloque de hormigón en 1954, el radio único en vía desviada en 1965, la traviesa monobloque de hormigón pretensado en 1979, el cambio con velocidad de 100 km/h por vía desviada en 1986, el corazón de punta móvil para el cruzamiento de los desvíos en 1992 y el cambio con velocidad de 230 km/h por vía desviada en 1998.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]