Tobillo

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Tobillo.
Radiografía lateral de un tobillo normal: 1.Peroné, 2.Tibia, 3.Astrágalo, 4.Calcaneo, 5.Escafoides, 6.Metatarsianos

En anatomía humana, el tobillo es la articulación donde se unen el pie y la pierna. Está constituida por tres huesos: el peroné, la tibia que pertenecen a la pierna y el astrágalo que forma parte del pie. La tibia y el peroné forman conjuntamente en su parte inferior una mortaja articular o cúpula sobre la que se encaja la troclea o polea del astrágalo. [1]

Sobre la estructura ósea existe una cápsula fibrosa, un conjunto de ligamentos, músculos y tendones que contribuyen a la solidez de la articulación y hacen posible el movimiento de la misma. [2]

Articulación[editar]

La articulación del tobillo sirve de unión entre el segmento inferior de la pierna y el pie. Constituye una unidad funcional integrada por la suma de dos articulaciones morfológicamente independientes, la tibioperonea inferior y la tibioperoneoastragalina.

  • La Articulación tibioperoneostragalina es la principal del tobillo y pone en contacto los segmentos inferiores de la tibia y el peroné con el astrágalo. Pertenece al género de las articulaciones en polea (sinoviales). Está formada por las extremidades distales de los huesos de la pierna, constituyendo la mortaja tibioperonea que se articula con el astrágalo. Por parte de la tibia interviene la cara inferior del maléolo tibial, por parte del peroné la cara interna del maléolo peroneo, y por parte del astrágalo su cara superior. De esta forma queda una articulación troclear formada por 3 huesos: tibia, peroné y astrágalo.[3]
  • La articulación tibioperonea inferior pone en contacto los segmentos inferiores de la tibia y el peroné. Está reforzada por 2 ligamentos, uno anterior y otro posterior. Es una articulación de gran relevancia funcional que permite cierto grado de separación entre la tibia y el peroné durante los movimientos de flexión y extensión del pie. Además hace posible el movimiento de rotación del peroné.

Ligamentos[editar]

Los ligamentos más importantes, ya que son los que le proporcionan estabilidad a la articulación, son:

  • Ligamento lateral interno o ligamento deltoideo: une el astrágalo y el calcáneo con la tibia y se encuentra al lado interno del tobillo
  • Ligamento lateral externo: son tres fascículos diferentes, que unen el astrágalo y el calcáneo con el peroné. Está en el lado externo.
  • Ligamentos de la sindesmosis: son los que mantienen unido la tibia y el peroné.

Movimientos[editar]

La articulación tibioperoneoastragalina solo posee movimientos de flexoextensión (flexión plantar y flexión dorsal). La eversión e inversión (similar a la pronación y supinación del antebrazo), que se experimenta en el pie se desarrollan entre el astrágalo, calcáneo y escafoides –articulación subastragalina y calcaneoescafoidea-. Es así que los movimientos de circunducción experimentados en el pie son causados por la participación de las tres articulaciones nombradas.[4] [5]

Músculos[editar]

Músculo tibial anterior
Músculo gastrocnemio (gémelo)

Los músculos que movilizan el tobillo pueden dividirse en dos grupos, aquellos que realizan la flexión dorsal del pie y los que actúan produciendo el movimiento contrario, es decir la flexión plantar.

Lesiones[editar]

Las principales lesiones que afectan a la región del tobillo son los esguinces y las fracturas. Ambas se producen frecuentemente durante la actividad deportiva.

Tendinitis[editar]

Se producen por exceso de uso, por ejemplo durante largas marchas. La más frecuente es la tendinitis del tendón de Aquiles y la del tibial anterior. Producen dolor que aumenta con la flexión dorsal o plantar del pie. Se tratan con medicamentos antiinflamatorios y baños de contraste, sumergiendo el pie 5 minutos en agua caliente y uno en agua fría de forma repetida. [7]

Esguince de tobillo[editar]

Es la lesión de alguno de los ligamentos que sustentan la articulación, debido generalmente a un movimiento brusco y forzado que sobrepasa sus límites de elasticidad. Puede ser de grado I cuando el ligamento solamente se distiende, de grado II si se rompe parcialmente y de grado III si se rompe totalmente. Los esguinces de tobillo afectan con más frecuencia a los ligamentos laterales externos, sobre todo al peroneoastragalino anterior y al peroneocalcaneo.

Tiempos según el grado:

• Esguinces de primer grado: Hinchazón mínima y el paciente puede comenzar la actividad deportiva en una o dos semanas.

• Esguinces de segundo grado: Hinchazón inmediata. El periodo de reposo de tres a seis semanas antes de volver a la actividad normal.

• Esguinces de tercer grado: Se necesitan ocho semanas o más para que los ligamentos cicatricen.

Fracturas del tobillo[editar]

Radiografía de un tobillo en el que pueden observarse una fractura, señalada con la flecha de punta negra, la tibia está situada a la izquierda en la imagen y el peroné a la derecha. Las lineas marcadas con una flecha blanca no son fracturas, pues corresponden a la metáfisis.

Consiste en la rotura de alguno de los huesos que componen la articulación, lo más frecuente es que afecte al extremo inferior de la tibia, el peroné o ambos simultáneamente. Pueden ocurrir por un traumatismo, o como consecuencia de un movimiento forzado que supera el límite de amplitud normal. Este tipo de fracturas son habituales durante la actividad deportiva, sobre todo por caídas, torceduras del pie y golpes directos, frecuentemente se asocian a un esguince por afectación de los ligamentos. Precisan tratamiento mediante inmovilizacion, vendaje de yeso y en ocasiones cirugía.

Luxaciones[editar]

Consiste en la separación permanente de los huesos que forman la articulación como consecuencia de un traumatismo directo o movimiento forzado, de tal forma que las superficies articulares no coinciden y la movilidad queda muy reducida o es imposible. En el tobillo no son muy frecuentes y cuando se producen se asocian generalmente a una fractura. Para el tratamiento es preciso realizar maniobras de reducción con anestesia general, por lo que es imprescindible el traslado del paciente a un hospital.[7]

Referencias[editar]

  1. AAVV: Anatomía humana general. Universidad de Sevilla. Consultado el 20 de marzo de 2012.
  2. Michael J. Alter: Los estiramientos: desarrollo de ejercicio. Consultado el 20 de marzo de 2012
  3. Michel Dufour: Biomecánica funcional. Consultado el 20 de marzo de 2012
  4. Mariano Núñez-Samper: Biomecánica, medicina y cirugía del pie. Consultado el 20 de marzo de 2012
  5. AAVV: Kinesiología y anatomía aplicada a la actividad física. Consultado el 20 de marzo de 2012
  6. a b Tortora-Derrikson: Principios de Anatomía y Fisiología. Editorial médica panamericana, 11ª edición. Consultado el 20 de marzo de 2012.
  7. a b Juan José Rodríguez Alonso: Manual de traumatología en atención primaria. Hospital Universitario Clínica Puerta de Hierro. Consultado el 20 de marzo de 2012