Tejido muscular

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Tipos de tejido muscular: esquelético, liso, cardiaco .

El tejido muscular es un tejido formado por células contráctiles (miocitos) que se han especializado al máximo para conseguir trabajo mecánico a partir de la energía química gracias a la interacción de las proteínas contráctiles actina y miosina. Compone aproximadamente el 40-45 % de la masa de los seres humanos y está especializado en la contracción, lo que permite que se muevan los seres vivos pertenecientes al reino animal.

Como las células musculares están altamente especializadas, sus orgánulos tienen nombres diferentes. La célula muscular en general se conoce como fibra muscular; el citoplasma como sarcoplasma; el retículo endoplásmico liso como retículo sarcoplásmico liso; y en ocasiones las mitocondrias como sarcosomas. A la unidad anatómica y funcional se la denomina sarcómero. Debido a que las células musculares son mucho más largas que anchas, a menudo se llaman fibras musculares; pero no por esto deben ser confundidas con la sustancia intercelular forme, es decir las fibras colágenas, reticulares y elásticas, pues estas últimas no están vivas, como la célula muscular.

Los tres tipos de músculo derivan del mesodermo. El músculo cardíaco tiene su origen en el mesodermo esplácnico, la mayor parte del músculo liso en los mesodermos esplácnico y somático y casi todos los músculos esqueléticos en el mesodermo somático. El tejido muscular consta de tres elementos básicos:

  1. Las fibras musculares, que suelen disponerse en haces o fascículos.
  2. Una abundante red capilar.
  3. Tejido conectivo fibroso de sostén con blastodermos y fibras colágenas y elásticas. Actúa como sistema de amarre y transmite la tracción de las células musculares para que puedan actuar en conjunto. Además conduce los vasos sanguíneos y la inervación propia de las fibras musculares.

Tipos de tejido muscular[editar]

Hay tres tipos de tejidos musculares clasificados con base en factores estructurales y funcionales. En el aspecto funcional, el músculo puede estar bajo control de la mente (músculo voluntario o no músculo involuntario). En lo estructural, puede mostrar bandas transversales regulares a todo lo largo de las fibras (músculo estriado) o no (músculo liso o no estriado). Con base en esto los tres tipos de músculo son:

  • Músculo estriado voluntario o esquelético: Insertado en cartílagos o aponeurosis. Está compuesto por células "multinucleadas" largas (hasta 30 cm) y cilíndricas que se contraen para facilitar el movimiento del cuerpo y de sus partes. Sus células presentan gran cantidad de mitocondrias.

Las proteínas contráctiles se disponen de forma regular en bandas oscuras (principalmente miosina pero también actinia) y claras (actinia).

  • Músculo cardíaco: está compuesto por células musculares cardíacas o cardiomiocitos. Forman parte de la pared del corazón. Son células alargadas, ramificadas con un núcleo central (a veces más de uno). El sarcoplasma que rodea al núcleo presenta numerosas mitocondrias, gránulos de glucógeno y pigmentos de lipofucsina. La mayor parte del citoplasma se halla invadido por miofibrillas de disposición longitudinal con el mismo patrón estriado del músculo esquelético. Deriva de una masa estrictamente definida del mesenquima esplácnico, el manto mioepicardico, cuyas células surgen del epicardio y del miocardio. Las células de este tejido poseen núcleos únicos y centrales, también forman uniones terminales altamente especializadas denominadas discos intercalares que facilitan la conducción del impulso nervioso.
  • Músculo liso involuntario: Se encuentra en las paredes de las vísceras huecas y en la mayor parte de los vasos sanguíneos. Sus células son fusiformes y no presentan estriaciones, ni un sistema de túbulos. Son células mononucleadas con el núcleo en la posición central.

Funciones del tejido muscular[editar]

Su función principal es el movimiento que puede ser de tres tipos:

1. Movimiento de todas las estructuras internas: debido al tejido muscular liso; se va a encontrar en vasos sanguíneos y en las paredes viscerales.

2. Movimiento externo; caracterizado por manipulación y marcha en nuestro entorno. Formado por músculo esquelético.

3. Movimiento automático: controlado por el sistema nervioso autónomo, por ejemplo, el músculo cardíaco.

El músculo es un tejido de movimiento, se divide en estriado, liso y cardíaco. El estriado es el voluntario y se encuentra en la mayor parte del organismo cubriendo los huesos largos (como el fémur), el liso es visceral e involuntario y se encuentra en las vísceras y otros órganos internos mientras que el cardíaco se encuentra en la pared del corazón y está formado por fibras claras y obscuras.

La función del tejido muscular es mantener el tono de las vísceras y vasos sanguíneos, mantenernos en la postura adecuada y permitir el movimiento.

Los músculos de las extremidades (músculo esquelético) se contraen y se relajan y así pueden mover los huesos. Los flexores se contraen haciendo, por ejemplo, que la extremidad se flexione y los extensores se contraen para la extensión.

El músculo cardiaco se contrae para que la sangre pueda movilizarse en el aparato circulatorio.

La contracción de los músculos de los intestinos, estómago y esófago permite que el bolo alimenticio progrese por el tubo digestivo.

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