Cruz de tau

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Cruz de San Antonio

La Cruz de tau, también llamada cruz de San Antonio, cruz de Santa Tecla, o por simplificación, tau,[1] es una figura emblemática en forma de T y que habitualmente se representa con los extremos de sus brazos ampliados. Es un símbolo empleado por la Orden franciscana como signo distintivo de los miembros de sus diferentes organizaciones.

Origen[editar]

La Tau corresponde a la última letra del alfabeto hebreo y a la decimonovena del alfabeto griego, aunque también fue un símbolo utilizado en otras culturas como la Egipcia (el símbolo de la vida eterna o cruz ansada: el anj). Fue el santo egipcio San Antón (Antonio Abad) quien primero la usó como distintivo cristiano y por ello es llamada más propiamente como cruz de San Antón. Con color azul sobre el pecho de un hábito negro, era el uniforme distintivo de los miembros de la Orden de San Antonio. Símbolo del dios Mithra de los Persas y de los Aryos de la India. Para ellos, Mithra era el ángel de luz, o la luz celestial. Es usado por modernos masones como símbolo de la T cuadrada.

Uso franciscano[editar]

Su uso en el franciscanismo se remonta al mismo Francisco de Asís, quien la usaba como su firma y sello personal. Durante la época de Francisco y a partir del IV Concilio de Letrán, convocado por el Papa Inocencio III, la Tau era un símbolo muy utilizado por la Iglesia Católica en general, como signo de conversión y señal de la cruz.

Se le relacionaba con el libro de Ezequiel (9,3-6), en el cual Yahveh mandaba a su enviado a marcar con una Tau en la frente a los justos de Jerusalén, mientras que en el libro del Apocalipsis (7, 2-4), se asocia a la Tau como el símbolo que tienen en la frente los siervos y salvos de Dios.[2]

Otros pasajes bíblicos hacen referencia a la Tau, por ejemplo era el símbolo con el que los israelitas marcaban los dinteles de sus puertas en la celebración de la Pascua y representa a la vara que Moisés convirtió en serpiente.

San Francisco y la "Tau"[editar]

San Francisco de Asís, que participó en el Concilio en calidad de superior general de una Orden aprobada por la Iglesia, debió de tomarse muy en serio la invitación de Inocencio III pues, según los compañeros y sus primeros biógrafos, amaba y veneraba la Tau (nombre de la letra T en hebreo y griego) "porque representa la cruz y significa una verdadera penitencia". Al comienzo de cualquier actividad se santiguaba con dicha señal, la prefería a cualquier otro signo y la pintaba en las paredes de las celdas. En sus conversaciones y predicaciones la recomendaba a menudo, y la dibujaba a modo de firma en todas sus cartas y escritos, "como si toda su preocupación fuese grabar el signo de la tau, según el dicho profético, sobre las frentes de los hombres que gimen y se lloran, convertidos de veras a Cristo Jesús".

Entre los manuscritos autógrafos de Francisco en que firma con la "Tau" se encuentra su célebre "Bendición a fray León", reliquia que se conserva en la Basílica de San Francisco de Asís.

La "Tau" en tiempos de San Francisco[editar]

La devoción por la "Tau" no es original de Francisco. Parece ser que un tipo de cruz romana tenía esa forma (ver, por ejemplo, una de las representaciones más antiguas: el Grafito de Alexámenos), aunque no hay certeza absoluta sobre la forma que pudo tener la cruz en que fuera crucificado Jesús. En tiempos de San Francisco, o al menos desde 1191, la usaron profusamente como signo de pertenencia a la orden y de su vocación caritativa, los Crucíferos o antonianos de San Antonio Abad, que en Asís regentaban el hospital de San Salvador de las Paredes. Los Valdenses, fundados por Pedro de Valdo, contemporáneo de San Francisco, llegaron a declarar como dogma de fe que la cruz de Cristo tenía forma de T. La Cruzada de los niños de 1212 la tomó por distintivo. En Jerusalén, una orden caballeresca que tomó parte en la Segunda Cruzada era conocida como Orden de la Tau y sus miembros llevaban ese signo en el cuello de la capa. Por tanto, lo que hizo el santo de Asís fue asimilar un signo ya existente, que encajaba bien con su espiritualidad e ideales, basados en la contemplación e imitación de Cristo pobre y crucificado.

Notas y referencias[editar]

  1. G. Fatás, G. M. Borrás, Diccionario de términos de arte y elementos de Arqueología, Heráldica y Numismática
  2. Enciclopedia franciscana

Enlaces externos[editar]