Saladas (Argentina)

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Saladas
Localidad y municipio de Argentina
Saladas
Saladas
Localización de Saladas en Provincia de Corrientes
Coordenadas: 28°15′00″S 58°37′00″O / -28.25, -58.616666666667Coordenadas: 28°15′00″S 58°37′00″O / -28.25, -58.616666666667
Entidad Localidad y municipio
 • País Bandera de Argentina Argentina
 • Provincia Bandera de Provincia de Corrientes Corrientes
 • Departamento Saladas
Intendente Santos Omar Herrero
Altitud  
 • Media 77 msnm
Población (2010) Puesto 12.º
 • Total 12 864 hab.
Gentilicio saladeño/a
CPA W3420
Prefijo telefónico 03782
Variación intercensal + 6,8 % (2001 - 2010)
Tipo de municipio Municipio de 1ª categoría
Población municipio 18.349 (2010)
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Saladas es una ciudad argentina, situada en la provincia de Corrientes, capital del departamento Saladas.

Está ubicada entre los paralelos de 27º58’22’’ y de 28º37’56’’ de latitud Sur, y los meridianos de 58º17’25’’ y de 59º2’15’’ de longitud Oeste.

Es un municipio de 1ª categoría, a 97 kilómetros de la ciudad de Corrientes.

Población[editar]

Cuenta con 12.864 habitantes (INDEC, 2010), lo que representa un incremento del 6,8% frente a los 12.041 habitantes (INDEC, 2001) del censo anterior.

Gráfica de evolución demográfica de Saladas entre 1991 y 2010
Fuente de los Censos Nacionales del INDEC

Toponimia[editar]

El nombre original era "San José de las Lagunas Aladas", que surge de la combinación del Patrono de la Ciudad, que es San José y lo de lagunas aladas es debido a la gran cantidad de garzas en sus lagunas. Este dato, poco conocido se encuentra únicamente en Libros antiguos o el record de Historia de Corrientes. Obviamente se recortó el nombre original de extraña manera. En Saladas no hay salares o aguas saladas.

Lagunas y arroyos [1] [editar]

Saladas está asentada sobre terreno arenoso, con relieve sobreelevado y rodeada de lagunas permanentes y temporarias, dando un paisaje ondulado muy especial. Algunas de ellas se usan como fuente de agua para riego en agricultura (arroz y primicias) y en Balnearios. Otras ocasionan graves problemas con sus desbordes en épocas lluviosas afectando su zona urbana y subrural. Dichas lluvias elevan las napas freáticas y hacen rebosar los pozos sépticos, contaminando los pozos de agua que se utilizan para consumo humano, fuera del radio servido por Aguas de Corrientes S.A. La situación más crítica en este comportamiento de las napas freáticas está dada en dos lagunas interconectadas entre sí, ubicadas en el sector noreste de la localidad: Laguna Chilca y Soto, donde se registran los más altos tenores de contaminación debido a la tendencia del escurrimiento subterráneo que las unen. La laguna Soto soporta además la descarga de los líquidos cloacales del Barrio Don Bosco (151 viviendas) afectada en su escurrimiento natural por la construcción del acceso a la Ruta Provincial 13, actúa como una "laguna de estabilización", por ello se hace necesario bajar el nivel del "pelo de agua", producir el normal escurrimiento de las mismas y detener así el acelerado "proceso de eutroficación", que no permite sanear las aguas.

La laguna está ubicada en el centro de la ciudad, a sólo tres cuadras de la plaza principal y funcionó como balneario municipal desde principios de los años 40. Se convirtió en el lugar elegido por los saladeños y el turismo regional. A mediados de la década del ‘80 el rápido crecimiento de la población obligó a ampliar los barrios y se construyeron cerca de 800 Viviendas frente a la laguna, lo que más tarde generó un desproporcionado volumen de residuos en el predio y la descarga directa de los líquidos cloacales en la laguna, por lo que el balneario se cerró. A partir de allí se sucedieron los estudios científicos: organismos como la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), el ICAA (Instituto Correntino del Agua y el Ambiente) y el Cecoal (Centro de Ecología Aplicada del Litoral), intentaron rescatar las aguas de la Soto, pero los resultados nunca derivaron en acciones concretas. Excepto en 2006, cuando un vecino de la localidad Víctor Hugo Pozzo, tomó la iniciativa de limpiar el predio y con recursos propios arregló las márgenes de la laguna, el trabajo permitió que ese verano, unas 3 tres mil personas disfrutaran por fin de semana del balneario. Luego en septiembre de 2008, se firmó un Convenio Marco por 5 años entre el CECOAL, dependiente del Conicet y la Municipalidad de Saladas para avanzar en los estudios. En 2009, la Municipalidad de Saladas instaló una línea de freatímetro, con asesoramiento de CECOALl, para conocer las fluctuaciones de la capa freática y sus posibles aportes a la laguna. También se retiraron televisores, botellas, almohadones y restos hogareños que los habitantes arrojaron indiscriminadamente al agua. La recuperación, es una obligación de todos, sin el apoyo de la comunidad, la tarea emprendida nunca se cristalizara.

Historia [2] [editar]

Saladas es considerada un pueblo rico y complejo en historia, por las cuestiones relacionadas con sus orígenes, por el levantamiento de los comuneros de Saladas (una de las primeras manifestaciones en contra del avasallamiento realista del cual se tiene registro, muchos años antes de la Revolución de Mayo) y por los ilustres y valerosos hombres que nacieron en estas tierras.

Uno de sus próceres destacables es el Sargento Juan Bautista Cabral, nacido en el pueblo de Saladas en 1789, quien salvó la vida del General San Martín en la batalla de San Lorenzo.

El Sargento Juan Bautista Cabral representa fielmente la extirpe correntina y el espíritu comprometido de la ciudad de Saladas en la historia Nacional .

Nace en el paraje denominado Colonia Cabral, a 11 Km al NE del actual Museo Histórico. La fecha de su nacimiento se desconoce pues el acta bautismal no se ha encontrado. El Convento de Santo Domingo Borromeo (a dos leguas de la Colonia Cabral ), donde pudo habérselo inscripto, sufrió un incendio en el que se perdieron los primeros libros de Actas de Bautismo. Existen versiones que dichos libros fueron llevados por un religioso ante la invasión de Andresito Guacurary Artigas y los indios guaraníes que formaban su milicia a quienes se les atribuye también el incendio.

El Mayor (R) de Artillería Arturo de Carranza dedicó importante tiempo de su vida a la búsqueda del acta de nacimiento del héroe saladeño falleciendo sin haberla podido encontrar. Como fruto de su tarea ha recreado, su mujer, importante documentación publicada luego de su muerte."Juan Bautista Cabral Inédito "Nelly Leguizamón de Carranza Ed. Armerías. Bs.As. 2006. (Ejemplar en Biblioteca Gerardo Pisarello).

El Prof. e Historiador Ramón Blanco, en su libro "Vida de Juan Bautista Cabral y memoria de su pueblo" cuenta que Lola Lafuente, descendiente de la Flia. Cabral , que vivió en la casa del Sgto., donde hoy es Museo Histórico, conservaba un cuaderno familiar con apuntes y que le habría mostrado entre las anotaciones el día de nacimiento consignado como el 24 de junio o de 1793.

Sus padres fueron Carmen Robledo y el indio José Francisco que trabajaba al servicio del estanciero José Ignacio Cabral Fernández de Arana.

Luego la sobrina del Clérigo Dn. José de Casajús, Tomasa Isabel de Casajús y su esposo Dn. Luis Cabral traen a Juan Bautista a vivir a la ciudad, junto a la plaza (donde hoy es el Museo) 1805.

El Historiador Hernán Gómez publica en uno de sus libros una carta que habría escrito Juan Bautista a su amo desde Bs. As. en momentos en que sucedían las invasiones inglesas (1806 - 1807) En ella da cuenta de haberse salvado milagrosamente de ser degollado por los ingleses, junto a Gregorio. Expresa que el clima no le sienta y que esta enfermo de cólico y se queja de los pocos cuidados que le presta el Señor Riera. Finalmente pide autorización a su amo para regresar a Corrientes.

  • Juan Bautista Cabral no figura en la nómina de Cazadores Correntinos, grupo que se incorpora en la lucha contra los ingleses.
  • Si tenemos en cuenta la tradición, Cabral tenía aproximadamente entre 18 a 20 años cuando se sucede el histórico Combate de San Lorenzo, si fuera así durante las invasiones inglesas seria un niño de 7 u 10 años. Entonces la ley permitía la incorporación de los jóvenes a partir de los 14 años. Cabe la posibilidad que haya acompañado a un amigo de su amo llamado Gregorio y que el menciona en las cartas en dicha oportunidad.

Según la tradición por un Informe de Doña Transito Cabral de la Fuente , de 98 años (1938) descendiente del matrimonio que le dio trabajo, al enrolarse Juan Bautista, el patrón le dio el apellido (Hernán Gómez. Presidente de la Junta de Estudios históricos de Corrientes Ed. Corrientes 1942).

Filiación de Cabral. Sobre la Familia Casajús[editar]

Su sobrina nieta (del Sacerdote José de Casajús ), doña Tomasa , poseía una merced de tierras en la localidad , a dos leguas y medias la nordeste , donde vivió cuando niña . Sus padres, Don Francisco Javier de Casajús y Ruiz de Bolaños y doña Rosa de Jericó de Casajús y Pesoa , recibirán la visita de sus amistades y parientes , entre quienes se contaba don Eugenio Tomas Cabral de Alpoin , que con su familia , criados , peones y esclavos se hallaban en la estancia cuando una de las criadas, Carmen dio a Luz un niño al que se bautizo con el nombre de Juan Bautista y que concibió con el indio Francisco peón de la familia.

Como era costumbre, Carmen, recibe el apellido de la madre de don Eugenio Tomas, llamada doña María Robledo. Al casarse Luis Cabral, hijo de Eugenio Tomas con doña Tomasa Casajús y Casajús, en 1805, pasaron a habitar una vivienda del pueblo de Saladas (donde hoy es el Museo), ubicada frente a la plaza y haciendo cruz con la Parroquia , llevando con ellos al personal de servicio , entre quienes se encontraba Juan Bautista Cabral que vivió hasta octubre de 1812 en dicha casa, pues se trasladó luego a corrientes para incorporarse al contingente que integro el Regimiento a Granaderos a Caballo.

El periodo transcurrido desde esa fecha hasta que viajaba a Buenos Aires para incorporarse al Regimiento de Granaderos a Ordenes de su comprovinciano, coronel José Francisco de San Martín, vuelve a perderse en la nebulosa que caracteriza a su corta vida terrena.

Era costumbre de la época que los amos le dieran a sus servidores el apellido. Los patrones varones a los empleados varones y las patronas mujeres a las empleadas de su mismo sexo. También existen versiones que el apellido de Cabral fue solicitado por Juan Bautista al incorporarse a la leva de tropas que se realizara para luchar contra los realista, que realizara el gobierno de Bs. As. a través de San Martín . Muchos mestizos o indios aprovechaban estas oportunidades porque al prestar servicios a la Patria podrían obtener en algunos casos libertad y prestigio social.

El Reclutamiento en la Formación del Regimiento de Granaderos a Caballo[editar]

En el legajo de la Sala X-6 -3-2- del Archivo General de la Nación , se encuentra la nómina de 75 reclutas incorporadas por la leva realizada por el Teniente de Gobernador de la ciudad de San Juan de Vera de las Siete Corrientes, Teniente Coronel don Toribio de Luzuriaga.(Dicho lista, que pese a haber sido del conocimiento de eruditos historiadores permanecía inédita, recién es transcripta por el Mayo de Artillería de Carraza en su documentado trabajo "Nuestro Cabral"), incluyendo los nombres de tres personas conducidas en calidad de presos y otros once que quedan enfermos en la capital correntina. Subscriben el documento José Ignacio Avendaño, con el visto bueno del citado Luzuriaga. (1982)

En la enumeración se advierte la presencia de otro correntino, quien ofrenda su vida en el combate de San Lorenzo. Se trata de FELICIANO SILVA, hijo de Francisco Antonio de Silva y Casajús y de Florenciana Navarro - no Silvas ni Florencia, como publican en la Gazeta de 10 de marzo de 1813 - nacido y bautizado en Corrientes el 17 de junio de 1792, advierte de Carranza en opúsculo mencionado.

Dicho contingente partió en la lancha del patrón Pastor Pérez, el 3 de noviembre de 1812, a cargo del Teniente de Milicias de Voluntarios de Caballería, don Juan Bautista Parrety Figueroa. Luego de 4 días de navegación por el río Paraná, desembarcan en Santa Fe, desde allí continúan por tierra y a caballo, pasando alternativamente por Coronda, Capilla del Rosario, de San Pedro y San Fernando, y arriban a Buenos aires, incorporándose solo 50 hombres al cartel del Retiro, el 19 del mismo mes, quienes de inmediato son sometidos a rigurosas instrucción militar. Sin embargo, no todo resultaría satisfactorio para nuestro Juan Bautista, pues su nombre figura entre los internados en el Hospital de Hombres de la Residencia , cuya administración ejercían los hermanos de la Orden de Belén.

En efecto, ingresa en el establecimiento sanitario el 29 de diciembre de 1812 y permanece con parte de enfermo sin consignarse el carácter de la dolencia que lo aqueja hasta el 3 de enero del año siguiente, en que se reintegra a la primera compañía del primer escuadrón del Regimiento. Atestiguan su interacción, los frailes betlemitas Antonio Severino de San Alberto y Bernardo de Copacabana, con la constancia del Sargento Mayor, José Zapiola y el visto bueno del coronel San Martín.

Nuevamente la "oscuridad" proyecta sombras en torno del saladeño, hasta que en la inminencia del intento de desembarco de fuerzas realistas sitiadas en Montevideo por Rondeau, el Triunvirato ordena a San Martín marchar por tierra al frente de 125 granaderos el 28 de enero de 1813, para proteger las poblaciones costeras del Paraná.

Amanecía el 3 de febrero cuando el militar observa desde el Monasterio de San Carlos Borromeo - conocido como "Monasterio de San Lorenzo" por encontrarse situado en San Lorenzo (Santa Fe) - el despliegue de la flotilla enemiga en un número de 250 efectivos. Sobre la elevada planicie que remata la barranca, tuvo lugar de San Martín, que al caer fulminado aprisiona la pierna izquierda del jinete, quien recibe en la incomodo posición una herida en la mejilla del mismo lado, dejándola una cicatriz permanente. En circunstancia que varios soldados se disponían a rematarlo, Cabral desmonta y sable en mano libera a su jefe del peso que lo oprime, recibiendo dos bayonetazos que lo hieren mortalmente.

El combate se resolvió en fracción de minutos - no más de 15 - y al crepúsculo fueron recogidos los cadáveres del campo de Marte. Se los arrastraba a la cincha de las cabalgaduras, en virtud de su estado de descompensación. Posteriormente, los padres lorenzinos les dieron cristina sepultara junto al muro de la huerta del convento al pie de unos cipreses, según consta en el Boletín de la Comisión Nacional de Museos y Monumentos y Lugares Históricos. El arquitecto Mario J. Buschiazzo relata en "El Histórico Convento de San Lorenzo", como los soldados voluntarios ejecutan la excavación de una larga zanja destinada a tumbas de solo medio metro de profundidad, y que la tierra que cubría los cuerpos sobrepasaba dicha superficie, ofreciendo un panorama sobrecogedor. Por su parte, Adolfo P. Carranza, menciona, en el libro "San Martín", la existencia de un acta suscripta en San Lorenzo el 22 de marzo de 1894, que lleva las firmas de Fray Domingo Delfino, a la sazón guardián del convento y del propio Carnaza, director del Museo Histórico nacional, donde consta que los despojos de Cabral fueron inhumados en el "campo santo" del monasterio, lugar en el cual San Martín le erigió un cenotafio que ha desaparecido.

Respecto de las bajas experimentadas por el ejército patriota, Bartolomé Mitre informa en "Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana ": "los Granaderos tuvieron 27 heridos y 15 muertos, siendo de estos últimos un correntino, dos porteños, tres puntanos, dos riojanos, un oriental y un santiagueño, estando todas las demás provincias Unidas representadas por algún herido, como si en aquel estrecho campo de batalla se hubiesen dado cita sus más valientes hijos para hacer acto de presencia e la vida y en la muerte".

Pese a la rotunda afirmación de tan calificado, en la Relación de los individuos que han muerto en San Lorenzo, figuran dos comprovincianos caídos, a saber Juan Bautista Cabral, hijo de Francisco y Carmen Robledo, natural de Saladas, Corrientes, estado soltero. Y en la misma Primera Línea, menciona a Feliciano Sylvas, hijo de Francisco Antonio y de Florencia Navarro, natural de Corrientes, estado soltero. Subscribe el documento, José Zapiola.

El 27 de febrero, San Martín oficiaba al gobierno de Buenos Aires, recomendado a la superioridad el heroísmo puesto en evidencia por aquellos valientes, en esto términos "como se la satisfacción que tendrá V. E (vuestra excelencia) en recompensar las familias de los individuos del regimiento, muertos en la acción de San Lorenzo, o de sus resultas, tengo el honor de incluir a V. E la adjuntan relación de su numero, país de su nacimiento y estado. No puedo prescindir de recomendar particularmente a V. E a la viuda del capitán don Justo Bermúdez, que ha quedado desamparada con una criatura de pecho, como también a la familia del granadero Juan Bautista Cabral, natural de Corrientes que atravesado con dos heridas no se le oyeron otros ayes que los de "viva la Patria , muerto contento por haber batido a los enemigos", efectivamente, a las pocas horas feneció, repitiendo las mismas palabras". La generosa actitud del Libertador, inspirada en un sentimiento de estricta justicia, mereció pronta respuesta del Triunvirato, concebida en la siguiente manera.

"Buenos Aires, marzo 6 de 1813. Considérese a las viudas de los valientes soldados que han rendido su vida en defensa de la patria y escarmiento de piratas agresoras, con las pensiones asignada según sus clases, y muy particularmente a la viuda del capitán Bermúdez, fíjese en el cuartel de Granaderos un monumento que perpetué recomendablemente la existencia oficio del bravo granadero Juan Bautista Cabral en la memoria de sus camaradas y publíquese el presente oficio con este decreto y la adjunta nota a la Gaceta Ministerial para noticia y satisfacción de los interesados, tomándose razón en el Tribunal de Cuentas" Al pie hay tres firmas de los Señores del Gobierno y fue publicado en el Nº 48 de la Gaceta. En cumplimiento del decreto de marras, se colocó en la entrada del cuartel del Retiro en escudo ovalado con esta inscripción en el centro. "Al Soldado Cabral muerto en la acción de San Lorenzo el 3 de febrero de 1813" . Orlando sus bordes, se lee: "Sus compañeros le tributan esta memoria".

Más detalles del combate de San Lorenzo[editar]

En el encuentro frontal caen bajo el fuego de los realistas los primeros granaderos, los de primera línea. El propio Coronel San Martín sufre los efectos de la decidida resistencia de los invasores, su caballo, su elegante caballo bayo , cae mortalmente herido de metralla y arrastra en su caída al coronel, quién queda aprisionado con su pierna derecha bajo el peso inerte del caballo muerto.

"Bermúdez se presentó a recibir órdenes ,como el Coronel (San Martín) le había indicado, herido y cubierto de sangre San Martín forcejeaba y se revolcaba en el suelo, luchando por salir bajo su caballo, que al caer muerto le había apretado la pierna derecha". (Pastor Obligado).

El mismo autor, haciéndose eco de la información proporcionada por el General Pacheco, nos dice que "la herida del Libertador fue en el rostro, que avanzando San Martín con el 2º Escuadrón sobre el cañón que hacia fuego, ya cuando estaba muy inmediato, disparó (el artillero) un tiro a metralla y matando entre ellos el caballo de San Martín lo apretó en la caída. El comandante Zabala se acercó y reconociendo un jefe en el suelo, le hirió en la cara".

El General Mitre nos dirá: "Nosotros nos guiamos, además de datos que indirectamente resultan de los documentos, por los informes verbales del General don José Matías Zapiola ( aún cuando no se halló presente) y por los que nos comunicó en Chile el Dr. Julián Navarro, cura párroco de Rosario en aquella época y en calidad de Capellán voluntario acompañó a San Martín en aquel día, sin desampararlo en el combate, por lo cual fue recomendado en el parte oficial"-.Y relata: " Las cabezas de las columnas españolas , desorganizadas en la primera carga , que fue casi simultánea se replegaron sobre las mitades de retaguardia y rompieron un nutrido fuego contra los agresores recibiendo a varios de ellos en la punta de sus bayonetas. San Martín, al frente de su escuadrón, se encontró con la columna que mandaba en persona el comandante Zabala, jefe de toda la fuerza de desembarco. Al llegar a la línea recibió a quemarropa una descarga de fusilería y un cañonazo a metralla, que, matando su caballo, le derribó en tierra, tomándole una pierna en su caída".

"Trabóse a su alrededor un combate parcial al arma blanca, recibiendo él (San Martín), una ligera herida de sable en el rostro, cicatriz que siempre conservó. Un soldado español se disponía ya a atravesarlo con la bayoneta, cuando uno de sus granaderos, llamado (Juan Bautista) Baigorria, puntano, lo traspaso con su lanza".

El Gesto heroico de Cabral[editar]

Pastor S. Obligado nos dirá: "Un grupo de soldados, a veinte varas distantes, sin duda reconociendo a un jefe en el herido caído, tiraba una multitud de balas, una de ellas le traspasó el brazo (al Cnel. San Martín). Un soldado se cortó del grupo y vino a afirmar la boca del fusil en el pecho de San Martín. El peligro era inminente, un soldado de caballería, que estaba tras de Bermúdez, preparó su carabina, partió la bala y el español rodó por tierra muerto antes de disparar su fusil. Aquel soldado era Cabral, lanzóse del caballo, atando el suyo a las riendas del de San Martín y forcejeando logró sacarlo con dificultad, arrastrándolo entre los muertos y heridos hasta alejarlo un poco del peligro".

Por testimonio del General Escalada- según atestigua Obligado-sabemos que el Coronel San Martín "sacado de bajo el caballo por Cabral, atolondrado por el golpe, a pie en medio de los caballos que corre, le grita a Escalada, ayudante en comisión aquel día: · ¡Reúnan al Regimiento y vayan a morir!".

El gesto máximo de Cabral será descripto así por el General Mitre: "Imposibilitado de levantarse del suelo repitiendo las mismas palabras", que el propio Libertador recogió y consignó en oficio al Superior Gobierno: "No puedo prescindir de recomendar muy particularmente a V. E:�a la familia del Granadero Juan Bautista Cabral, natural de Corrientes, que atravesado el cuerpo con dos heridas, no se le oyeron otros ayes que los de ¡Viva la Patria! ¡Muero contento por haber batido a los enemigos! Efectivamente, a las pocas horas feneció, repitiendo las mismas palabras" (Oficio del Cnel. San Martín del 28 de Febrero de 1813).

Sobre la autenticidad del gesto de Cabral y los hechos que lo desencadenaron, en el Gral. Mitre nos dice que "surgen de los documentos consultados y del relato que de ellos le hiciera el presbítero Julián Navarro en Chile , quien fue testigo presencial de los hechos, pues actuó en el campo de batalla alentando tropas a nuestras tropas.

Juan Bautista Cabral era un granadero sin rango. La posteridad lo ha ascendido a Sargento en un acto justiciero y espontáneo. Fue inhumado con sus otros trece compañeros de gloria, junto al muro sur de la huerta conventual, en la parte exterior de ella. El combate de su regimiento, asombrado de tanto heroísmo -dice Ángel Carranza- le erigió un modesto cenotafio, en el antiguo campo santo del cementerio, cuya inscripción ha sido borrada por el tiempo. Este antiguo Campo Santo fue inhabilitado y abandonado después.

En 1881, el jefe del parque Nacional, coronel Domingo Viejo Bueno , encargo al escultor Camilo Ramairone que modelase una estatua de Cabral. Se fundió en bronce en los talleres del Parque, utilizando algunos cañones antiguos. En 1883 el gobierno Nacional le cede al gobierno de la provincia de Corrientes el cual se colocó en la plaza que tiene su nombre en la capital de esa provincia, en medio de una fiesta popular el 9 de julio de 1887.

El 22 de mayo de 1894, por iniciativa de Dr. Adolfo P. Carranza, Director del Museo Histórico Nacional, se colocó en los muros del cementerio conventual una placa de mármol con el siguiente texto: «A la memoria de Juan Bautista Cabral muerto en San Lorenzo el 3 de febrero de 1814. Su abnegación salvo la vida del Libertador».

En una suerte de síntesis, basta mencionar un episodio del profundo anecdotario sanmartiniano, que pinta de cuerpo entero al hombre y al soldado en circunstancias del bautismo de fuego del Regimiento de Granaderos en San Lorenzo. Sucedido el fugaz combate con la con la escuadra realista, San Martín ordeno formar al escuadrón con frente al majestuoso río y previo al conmovedor toque de clarín, paso lista de sus hombres. Cuando toco el turno a Cabral, instruyo al sargento de mayor edad que respondiera:!Presente! Murió en el campo del honor, pero existe en nuestros corazones ¡Viva la Patria ! ¡Granaderos!. La lección de heroísmo no fue obstáculo para que sus huesos tuvieran el final sin gloria de una fosa común y transcurridos el tiempo, la oscuridad que siempre se abatió sobre su persona continué proyectando sombra se tornó del saladero. Empero, su canto al coraje es permanente ejemplo para generaciones de argentinos.

Referencias[editar]

  1. Fuente: CECOAL (Centro de Ecología Aplicada del Litoral).
  2. www.saladas.gob.ar Bibliografía:
    • Félix de Azara, "Geografía Física y Esférica de las Provincias del Paraguay y Misiones Guaranìes"
    • Anales del Museo Nacional, Págs.260 - 261, Montevideo (Uruguay), 1904.
    • Raúl de Labougle, "Historia de los Comuneros", Imprenta Coni, Págs. 114. Buenos aires, 1953.
    • Idem, "Litigios de antaño", Imprenta Coni, Págs.114 - 115, Buenos Aires, 1941.
    • Hernán F. Gómez, "El Municipio de Saladas", Editorial Corrientes, Págs. 5,6,7,8 y 9, Bs. As, 1942
    • Manuel Florencio Mantilla, "Crónica Histórica de la Provincia de Corrientes" Espinasse y Cía., Págs. 102-103 Bs. As. 1928
    • Federico Palma, "orígenes del Pueblo de Saladas", Revista de la Junta de historia de Corrientes Nº 3, Imprenta del Estado de Corrientes, Págs. 113 - 140 Corrientes, 1968.
    • Mayor (R) de Artillería Arturo de Carranza "Nuestro Cabral". Revista CIRSE. Órgano de Difusión del Círculo de Suboficiales del Ejercito Nº 25, Año VII, Págs. 4,5, Buenos Aires, julio de 1976.
    • Boletín de la Comisión Nacional de Museos y Monumentos y Lugares Históricos, Págs. 45, Bs. As. 1939.
    • Adolfo P. Carranza, "San Martín" Págs. 9 Bs. As, 1909.
    • Bartolomé Mitre, "Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana ", Biblioteca del Diario " La Nación ", Bs. As. 1887.