Rizosfera

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Rhizosphere.svg

La rizosfera es una parte del suelo inmediata a las raíces donde tiene lugar una interacción dinámica con los microorganismos. Las características químicas y biológicas de la rizosfera se manifiestan en una porción de apenas 1 mm de espesor a partir de las raíces.

En un sentido más amplio, la rizosfera se puede considerar como la porción de suelo en la que están las raíces de las plantas, ya que es un zona donde se dan toda una serie de relaciones físicas y químicas que afectan a la estructura del suelo y a los organismos que viven en él, proporcionándole unas propiedades diferentes.

Se pueden destacar tres características de la rizosfera:

  • Estabilidad de las partículas de suelo, tanto por la acción mecánica de las raíces, como por la acción agregante de los exudados de los diferentes organismos presentes (plantas y microorganismos).
  • Es el lugar de destino de carbohidratos productos de la fotosíntesis y que, las plantas exudan por sus raíces para proveer energía a los microorganismos, quienes en retribución protegen a las raíces de organismos patógenos y además solubilizan minerales haciéndolos más asimilables. Se estima que al menos un tercio de los fotosintatos son exudados para este propósito.[cita requerida]

La rizosfera provee un complejo y dinámico microambiente, donde bacterias y hongos, en asociación con las raíces, forman comunidades únicas con un considerable potencial para la detoxificación de compuestos orgánicos nocivos. Está controlada por la misma raíz a través de exudados secretados en el sustrato cercano. Esos exudados se pueden clasificar en:

  1. Compuestos volátiles como el CO2,
  2. Compuestos de alto peso molecular como mucílago y proteínas, y
  3. Compuestos de bajo peso molecular que incluyen aminoácidos, carbohidratos, ácidos orgánicos y metabolitos secundarios (e.g. citoquininas).

La rizosfera de una misma planta puede variar drásticamente como resultado de la producción de diferentes tipos de exudados. Gracias a esos exudados se pueden establecer diferentes interacciones microorganismo-raíz que afectan positiva o negativamente el crecimiento de las plantas. Entre los organismos que participan positiva o negativamente en el crecimiento de las plantas podemos distinguir:

  • Hongos: Forman interacciones de simbiosis con las raíces de plantas que favorecen la ingesta de nutrientes, la tolerancia a heladas y la protección en contra de patógenos. Se conocen como micorrizas y son redes de comunicación física que permiten el movimiento de nutrientes entre hongos y plantas, e incluso entre plantas a través de los micelios.[1] Un ejemplo de esto son las micorrizas entre Vicia faba y Glomus intraradices que, a través de redes miceliales establecen un puente de comunicación entre plantas, permitiendo a las plantas que han sido atacadas por áfidos enviar señales para prevenir a las plantas vecinas que no han sido atacadas.[2]
  • Bacterias: Con las cuales pueden inducir la formación de nódulos radiculares, facilitar la germinación de la planta o promover la adquisición de minerales, agua y fósforo.
  • Nemátodos: Pueden consumir tejidos de plantas o facilitar su descomposición.

Referencias[editar]

  1. Strong, D. R.; Phillips D. A. (2001). «Notes from the underground. Communication and control in the rhizosphere». Plant physiology 127:  pp. 727–30. PMID 11706157. 
  2. Babikova, Z.; Gilbert L, Bruce TJ, Birkett M, Caulfield JC, Woodcock C, Pickett JA, Johnson D (2013). «Underground signals carried through common mycelial networks warn neighbouring plants of aphid attack». Ecol Lett.. doi:10.1111/ele.12115. PMID 23656527.