Revuelto de huevo

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Revuelto con beicon.
huevo revuelto con setas.

El revuelto de huevo es considerado uno de los platos preparados más genéricos de la cocina, fácil y rápido de preparar, forma parte principalmente de un desayuno aunque en algunas cocinas forma parte de platos principales. El ingrediente básico en el revuelto es el huevo que tras haber sido ligeramente batido con un batidor en un plato se vierte sobre una sartén con aceite o mantequilla caliente, tras el vertido se agita de tal forma que el huevo va cuajando en una especie de grumos.

Características[editar]

Esta simple operación puede tener un gran número de variantes y de pequeños detalles que hacen del plato una delicia, por ejemplo: hay cocineros que muelen pimienta y la vierten al final, otros prefieren sal gorda al final, otros al principio cuando se bate el huevo. Existe la posibilidad de mezclarlo con pequeñas tiras de tocino, o con taquitos de jamón, o con trozos de queso que se funde entre los grumos de huevo. Para que quede con una textura más agradable hay cocineros que añaden nata o leche a la mezcla para que quede más suave.

En Colombia y Venezuela se añaden tomate y cebolla cortados en brunoise. En este caso toma el nombre de perico. Los huevos revueltos propiamente dichos llevan dados de jamón cocido o ahumado, o bien rodajas de salchichas tipo Wieners, chorizo, etc.

Cuando se diluye huevo con otros líquidos por regla general se aumenta la temperatura a la que cuaja el huevo y esto debe ser tomado en cuenta al hacer un huevo revuelto, la dilucción hace que las distancias de las proteínas se encuentren con más moléculas de agua y es necesario más temperatura para que las moléculas de proteína se ordenen, el azúcar hace crecer la tempertura igualmente. Si consideramos la mezcla de un vaso de leche, azúcar y un huevo al no mezclarse la temperatura de cuajado es cercana a los 70 °C mientras que la mezcla rondará los 78º-80 °C.[1]

Se suele decir que la sal y los alimentos ácidos 'endurecen' las proteínas del huevo, esto es debido a que reducen la temperatura de coagulación, pero producen al mismo tiempo una textura más tierna (especialmente más tierna con la adicción de ingrecientes ácidos). En algunas recetas se empleaba verjus como acidulante, en la cocina marroquí existen platos con huevo revuelto a los que se añade vinagre.[2]

Se pueden elaborar huevos revueltos en el horno microondas se pone el huevo batido en un cuenco de vidrio y se pone dentro del horno, cada poco se bate hasta que adquiere la consistencia. Es cuestión de gustos.

Gastronomías[editar]

Revuelto de merluza y oricios en la Sociedad Gastronómica El Rinconín.

La facilidad del plato y la enorme capacidad de variantes permite ver que casi en cualquier cocina del mundo existe una variante deliciosa y popular. En algunos países como Estados Unidos y Canadá los huevos revueltos forman parte de una cultura de desayuno muy importante, de esta forma se pueden encontrar estableciminetos tales como: Prekins, Country Kitchen, etc. capaces de proporcionar a un viajero este delicioso plato.

En la cocina mexicana se tienen platos como el machaca con huevo. En Inglaterra forman parte del contundente desayuno inglés suele ser servido con un poco de pimienta negra, se elaboran tostas con huevo en la cocina escocesa, los scotch woodcock. En España pueden comerse acompañados de espárragos trigeros o con guisantes, gambas, o angulas (bien sea la original o un sucedáneo de surimi), a veces se le añade unas algas para proporcionar un aroma marino. Es muy tradicional los duelos y quebrantos. También en Venezuela se come mucho el huevo revuelto agregándole cebolla y tomate y va con el nombre de Huevos Perico.

Referencias[editar]

  1. "On food on Cooking", Harold McGee, 2004, Capítulo sobre "Eggs"
  2. "Couscous and Other Good Food from Morocco", P Wolfert - 1973 - Harper & Row

Véase también[editar]