Quinto Fulvio Flaco (cónsul 179 a. C.)

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Quinto Fulvio Flaco (en latín, Quintus Fulvius Flaccus) fue un político y militar de la República romana que ocupó el consulado en 179 a. C., fue uno de los cuatro hijos del cuatro veces cónsul del mismo nombre Quinto Fulvio Flaco.

Pretura y campaña en Hispania Citerior[editar]

Las primeras informaciones sobre su carrera le sitúan en el cargo de edil curul en 185 a. C.; y como el pretor urbano Cayo Décimo acababa de fallecer, se ofreció para ocupar su lugar sin éxito; y no accedió a la magistratura de pretor hasta el año 182 a. C. con Hispania Citerior como provincia.

En esta provincia expulsó a los celtiberos de la ciudad de Urbicua que ocupó, y los derrotó en una gran batalla en la que habrían muerto unos 23.000 celtíberos y 4.000 habrían caído prisioneros. Después sometió la ciudad de Contrebia y derrotó en otra batalla a los celtiberos que en la mayor parte se sometieron a los romanos.

El senado decretó un agradecimiento público, pero al salir Quinto hacia Italia, con los soldados que se habían distinguido en la mayoría de las grandes batallas que había ganado, los celtiberos, que probablemente pensaron que iba a llevar a cabo algún plan hostil contra ellos, lo atacaron en un estrecho desfiladero.

A pesar de la posición de desventaja de Quinto, de nuevo obtuvo una victoria completa, mérito principalmente debido a su caballería. Los celtíberos, después de haber perdido no menos de 17.000 de sus hombres, se dieron a la fuga. Fulvio Flaco prometió juegos en honor de Júpiter, y construir un templo a la Fortuna equestris, y luego regresó a Italia.

Celebró sus victorias con un triunfo en 180 a. C. y fue elegido cónsul para el año 179 a. C. junto con su hermano Lucio Manlio Acidino Fulviano, que llevaba este nombre por haber sido adoptado por la familia de los Manlius Acidinus. Unos juegos en honor en Júpiter fueron instituidos por el senado para celebrar las victorias, de acuerdo a la promesa hecha por el cónsul electo.

Consulado y guerra contra los lígures[editar]

En su consulado hizo la guerra a los lígures a los que derrotó completamente, y su campamento fue tomado. A su regreso a Roma, celebró un segundo triunfo en el mismo día en que un año antes había triunfado sobre los celtíberos.

Censura y sacrilegio[editar]

En 174 a. C. fue nombrado censor con Aulo Postumio Albino y en su cargo expulsó del senado a su propio hermano Gneo Fulvio Flaco. Construyó un templo de la Fortuna Equestris en Roma, el que había prometido por sus triunfos en Hispania. A tal fin, tomó a la mitad del techo del templo de Juno Lacinia de Bruttium, a fin de utilizar las placas de mármol para formar el techo de su nueva estructura. Los brucios protestaron frente a este sacrilegio; y cuando la noticia de cómo se habían obtenido los mármoles se supo en Roma, los cónsules lo llamaron en el senado para dar explicaciones.

Su conducta fue censurada y los mármoles reenviados a su origen y se hicieron sacrificios expiatorios a Juno. Como en Bruttium no había ningún arquitecto capacitado para restaurar las losas de mármol a su lugar, fueron depositadas en la zona del templo, y allí se quedaron.

Después de su censura Quinto Fulvio Flaco fue escogido miembro del colegio de pontífices, pero empezó a mostrar síntomas de enajenación mental, que fue considerada por el pueblo como un justo castigo por el sacrilegio que había cometido contra el templo de Juno. Mientras estaba en esta condición, supo que de sus dos hijos, que estaban sirviendo en Iliria, uno había muerto, y el otro estaba gravemente enfermo. Esto parece haber alterado su mente por completo, y él se ahorcó en su propio dormitorio, en el año 173 a. C.[1]

Se le atribuye la construcción Vía Fulvia, aunque este hecho es dudoso.

Referencias[editar]

  1. Liv. xxxix. 39, 56, xl. 1, 16, 30, & c., 35-44, 53, 59, xli. 27, xlii. 3, 28; Vell. Pat. i. 10, ii. 8; Apiano, Hisp. 42; Val. Máx. i. 1. $ 20, ii. 5. § 7; Cic. in Verr. i. 41
Precedido por:
Aulo Postumio Albino Luscus y Quinto Fulvio Flaco
Cónsul de la República Romana junto con Lucio Manlio Acidino Fulviano
179 a. C.
Sucedido por:
Marco Junio Bruto y Aulo Manlio Vulso