Placas de Peyer

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Las placas de Peyer son unos cúmulos de tejido linfático (nódulo linfático) que recubren interiormente las mucosas como las del intestino.

En su mayor parte, estos folículos linfoides se ubican en el íleon terminal y están formados principalmente por linfocitos B, que sintetizan inmunoglobulinas A, que a su vez van a realizar una función muy importante de inmunidad (exclusión inmunológica), opsonizando agentes patógenos que atraviesen estas paredes para que estos últimos puedan ser procesados por las células presentadoras de antígenos (CPA) y presentados a los linfocitos T, desencadenando una respuesta inmune.

Además de los ganglios linfáticos y el bazo, los linfocitos se encuentran en muchos tejidos, bien diseminados o en forma de agregados. Algunos de estos grupos están anatómicamente bien organizados y poseen propiedades singulares. Situados bajo la mucosa de los tractos respiratorios y gastrointestinal, hay agregados de linfocitos y células accesorias que se asemejan a los ganglios linfáticos en cuanto a estructura y función. Entre estos agregados se incluyen las placas de Peyer en la lámina propia del intestino delgado, las amígdalas en la faringe y los folículos linfoides en la submucosa del apéndice y en toda la extensión de las vías aéreas superiores. El tejido linfoide de estas zonas constituye el Sistema inmunitario de las mucosas. El sistema inmunitario cutáneo consta de linfocitos y células accesorias que se encuentran en la epidermis y la dermis.

En la salmonelosis[editar]

La patogenia de la salmonelosis por lo general de salmonella del serotipo Typhi comienza con la ingestión de un inóculo, que puede variar de 103 a 106 células.[cita requerida] Si el inóculo es suficientemente grande, superará la barrera gástrica que supone el pH ácido. El organismo patógeno logra atravesar la barrera intestinal y es fagocitado en las placas de Peyer, y su protección frente a polimorfonucleares, sistema del complemento e inmunoglobulinas le permite diseminarse linfáticamente y colonizar los territorios del sistema reticuloendotelial. El inóculo comenzará entonces a multiplicarse y a aumentar en número, llegando a producir la necrosis de las placas de Peyer por aplastamiento de las vellosidades del intestino delgado.