Pedro Romero

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Retrato de Pedro Romero por Goya

Pedro Romero Martínez (Ronda, Málaga; 19 de noviembre de 1754Id.; 10 de febrero de 1839) fue un torero español.

Descendiente de una dinastía taurina muy conocida, su padre Juan Romero y sus hermanos menores, José y Antonio fueron también matadores de toros. Además, se atribuye a su abuelo, Francisco Romero, el mérito de ser el primero que empleó la muleta y el estoque para dar muerte a un toro.

Biografía[editar]

Comenzó como segundo espada en la cuadrilla de su padre en 1771, participando en tres novilladas este mismo año en Jerez de la Frontera. Se le considera el primer matador de toros de su época, a diferencia de sus rivales y contemporáneos, Joaquín Rodríguez "Costillares" y Pepe-Hillo, a quienes se consideraba como los primeros toreros.

Romero dirigía la lidia en intención de la muerte del toro, suerte para la que tenía especial talento siendo llamado por sus contemporáneos El Infalible, lo que lo diferenciaba de Pepe-Hillo quien consideraba que la faena debía ser consistente desde el comienzo al fin de la misma. Se presenta en 1775 por primera vez en Madrid e inicia una rivalidad con Costillares, que en 1777 lo aleja de participar en festejos en esta ciudad como resultado de una polémica con éste.

En 1778 alterna por primera vez con Pepe-Hillo, naciendo una rivalidad histórica que se entabló en la Real Maestranza de Sevilla y otras plazas y de la que se le tiene como postrer vencedor.

Desde 1778 a 1799 se mantiene como matador exitoso en los festejos anuales que se presentarán en las plazas de primera categoría. El 19 de mayo de 1785 inauguró la Plaza de toros de Ronda. Si bien se retiró en 1799 y una vez más en 1806 (negándose después a torear para los franceses), se mantuvo activo en la Escuela de Tauromaquia de Sevilla[1] y mató a su último toro en 1831 a los 77, brindando este último a la reina Isabel II de España. Es probable que matase más de 5.000 toros. En su larga trayectoria no recibió nunca una cornada.

Sus últimos años los dedicó a la escuela de tauromaquia de la que fuese director y maestro por orden del rey. Fueron discípulos suyos Francisco Arjona Herrera "Cúchares" y Francisco Montes "Paquiro", quienes serían los grandes rivales de su generación.

Características de su arte[editar]

Estampa de la época que muestra a Romero en la suerte de recibir

Para muchos especialistas fue Romero un visionario adelantado a su época quien, más de un siglo antes que Belmonte y Manolete, recomendaba la quietud del torero en la escuela sevillana: «...el que quiera ser lidiador ha de pensar que de cintura para abajo carece de movimientos... El toreo no se hace con las piernas, sino con las manos».

Referencias[editar]

  1. Martínez, Fernando (15 de junio de 2014). «Pedro Romero, director de escuela».

Fuentes y enlaces externos[editar]