Papaíto Piernas Largas

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Papaíto Piernas Largas
de Jean Webster
Daddy Long Legs frontespizio.png
Género Novela juvenil
Idioma Inglés
Título original Daddy-Long-Legs
País Flag of the United States.svg Estados Unidos
Formato Impreso
Páginas 302 (inglés)
Serie
Just Patty Papaíto Piernas Largas Mi querido enemigo
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Papaíto Piernas Largas (1919)

Papaíto Piernas Largas o Papá Piernas Largas es una novela de Jean Webster publicada en 1912. El libro consta de dos capítulos, titulados Miércoles Negro y Cartas de la señorita Jerusha Abbott al Señor Papaíto Piernas Largas.

Resumen de la obra[editar]

Jerusha Abbot era una joven de 17 años que vivió toda su vida en el Hogar John Grier, un orfanato muy anticuado. Era la mayor de todos los huérfanos y, a pesar de que debería haberse marchado de allí luego de cumplir 16, había conseguido permiso para quedarse, a fuerza de trabajar muy duro ocupándose de los niños más pequeños y de infinitos quehaceres.

Un “Miércoles negro” (así llamaba Jerusha a los primeros miércoles de cada mes, cuando los adinerados Síndicos que mantenían económicamente al orfanato venían de visita), al finalizar el día, la directora del Hogar pidió hablar con Jerusha. En su camino hacia la oficina, la protagonista pudo ver la sombra de uno de los Síndicos, que ya estaba a punto de marcharse. En su sombra, las piernas se proyectaban tan largas, que ella pensó que se trataba de un verdadero “Papaíto Piernas-Largas” (Daddy Long-Legs), nombre común que se da en inglés a ciertas arañas de patas largas.

Ya con la directora, Jerusha recibió la noticia: el Síndico que acababa de ver había decidido enviarla a la Universidad para que se convirtiera en escritora, luego de leer una historia de la joven, que narraba en tono humorístico pero un tanto desvergonzado los acontecimientos que se repetían cada “Miércoles Negro”. Él costearía los estudios y brindaría a la joven una importante mensualidad, pidiendo a cambio solamente una carta mensual de Jerusha, donde contaría sus progresos en los estudios y sus actividades cotidianas. El desconocido Síndico pidió que Jerusha lo llamase siempre John Smith, y que no se revelara a ella su verdadero nombre, y además advirtió que no respondería a ninguna de las cartas.

El resto del libro presenta todas las cartas escritas por “Judy”, como ella elige llamarse casi al comenzar el Capítulo 2, y en ellas puede verse el crecimiento intelectual, social y personal de la muchacha en el transcurso de sus cuatro años de estudio. Durante ese tiempo elige no revelar su pasado de huérfana a las nuevas amigas que va conociendo: las más cercanas, Julia Pendleton –a quien al principio no aprecia demasiado, por pertenecer a una clase alta y ser muy “mimada" - y Sallie McBride, con quien entabla mejor relación desde el comienzo. También narra en sus cartas cómo va creciendo su amistad con Jervis Pendleton (tío de Julia) con quien se lleva muy bien y de quien poco a poco se va enamorando.

En el final del libro, el “Papaíto Piernas-Largas”, a quien Judy estuvo escribiendo durante tanto tiempo sin recibir respuesta alguna, salvo unos pocos telegramas emitidos por el secretario del Síndico y que solían brindar órdenes estrictas a la joven, resulta ser el mismísimo Jervis Pendleton. Éste revela su identidad a Judy invitándola a conocerlo, El final de la última carta de Judy, escrita la mañana siguiente de conocer a su benefactor y enamorado, dice:

Te extraño horriblemente, Jervie querido pero es una nostalgia feliz; pronto estaremos juntos y ahora sí que nos pertenecemos el uno al otro; nada de juegos de hacer creer y mucho menos. Parece raro que yo pertenezca por fin a alguien, ¿no? Pero es una sensacion muy muy dulce... Y no dejaré que lo lamentes ni un solo instante.


Tuya por siempre,
Judy.


P.D: Esta es la primera carta de amor que escribo en mi vida. ¿no es una maravilla que haya sabido cómo hacerla?