María Lionza

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Estatua de María Lionza en Caracas.

María Lionza, María de la Onza, Lara, Guaichía es una deidad femenina mística autóctona del folklore venezolano.

De acuerdo con la antropóloga venezolana Daisy Barreto (1990: 12), las referencias más antiguas al culto se encuentran en testimonios orales que datan de principios de siglo, en los cuales campesinos de la región de Yaracuy y algunas áreas adyacentes discuten la existencia de una devoción de corte campesino y afrovenezolano a la Reina María Lionza en las sierras de la montaña Sorte en CHIVACOA. En ese tiempo, el culto se circunscribía a esa pequeña región y estaba basado en la devoción a los antepasados, en su mayor parte caciques indígenas y héroes de la independencia venezolana (Ferrandiz, 1999).

La importancia que la religión de María Lionza tiene en Venezuela es tal que, según el antropólogo estadounidense de la Universidad de Tulane, Wade Glenn, más de la mitad de la población ha participado en algún ritual "marialioncero".[1]

Representada popularmente como una diosa o reina, María Lionza es la figura central del llamado Espiritismo Marialioncero, culto en el que se mezclan ritos y creencias católicas, indígenas y africanas; y que ha absorbido elementos de la religión yoruba, vudú y elementos místicos y teológicos de otras culturas.

Orígenes[editar]

Monumento a María Lionza en Chivacoa, Yaracuy.

A pesar de que se le cree de origen indígena, comúnmente se le representa como una mujer blanca con una corona de oro en la cabeza y una rosa y un banderín en la mano derecha. El banderín tiene escrito su misión como diosa: Protectora de las aguas, Diosa de las cosechas.

No existe documentación histórica sobre la mujer representada, pero sí numerosas teorías contemporáneas sobre el origen del mito basadas en la tradición oral venezolana. Estas historias, aunque diferentes, coinciden en señalar a María Lionza como un ser sobrehumano, que habita las montañas de Sorte en el estado Yaracuy, desde donde el culto se extendió al resto del país alrededor del año 1900. Por esta razón, la región de Sorte es un sitio de peregrinación constante de los creyentes del culto marialioncero.

María Lionza (Yara, Guaichía)

"María Lionza es un dios bucólico que vive apaciblemente en la espesura de los bosques, en las aguas remanzadas, en grutas encantadas, entre rebaños de animales salvajes y rodeada de espíritus subordinados y obedientes"[2]

En América representa un símil de la diosa Venus y Gea, diosa de la paz, el amor, la armonía, siempre relacionada con la magia del agua,el trueno, perfumes, bosques, montañas. También representa el misterio universal de la feminidad y el amor y otras representaciones de la naturaleza.

El escultor Alejandro Colina la inmortalizó para el mundo como una mujer desnuda de musculatura atlética, sobre una danta (tapir macho, adorado por tribus indígenas), y con las manos extendidas en las que sostiene un hueso de pelvis femenina (símbolo de la fertilidad) en sus pies la danta aplasta a unas serpientes, símbolos de envidia y egoísmo. Esta escultura se realizó durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez. Está en la Autopista del Este, justo al lado de la Universidad Central de Venezuela.

La imagen de María Lionza que esculpiera Colina representa a una diosa indígena cuyo culto tiene su origen en la Serranía de Sorte en el estado Yaracuy y cuya práctica se ha extendido a otros países latinoamericanos y caribeños como Puerto Rico, República Dominicana y Colombia.Quienes visitan el monumento suelen depositar allí cartas de petición, flores y coronas.

El número de fieles del culto de María Lionza, que reúne elementos mágico-religiosos de diferentes culturas, ha aumentado y quienes lo practican buscan la solución a sus problemas espirituales y materiales (Pollak-Eltz. 1985).

Significación cultural[editar]

La cultura venezolana a la igual que la de América Latina está formado por la unión de negros, indios y blancos españoles. María Lionza es el centro de la trilogía de máxima jerarquía en las cortes espirituales venezolanas. Dicha trilogía está conformada por la reina María Lionza, el Cacique Guaicaipuro -Cacique de Los Caracas y otras tribus que se opusieron ferreamente a los españoles-, y el Negro Felipe –soldado durante las guerras de Independencia de Venezuela-.

El culto a María Lionza[editar]

Altar Mayor de La Reina en la Montaña de Sorte, sector Quibayo.

En general, en los ambientes académicos venezolanos se considera que este culto rural de principios de siglo era una síntesis de algún tipo de prácticas y creencias de origen indígena que soportaron el empuje de la evangelización católica y se mezclaron posteriormente con elementos africanos traídos por los esclavos que fueron llegando a las haciendas de la región. En cualquier caso, los detalles específicos de estas mediaciones permanecen en la oscuridad y son todavía objeto de especulación. (Francisco Ferrándiz Martín, antropólogo: "El culto de María Lionza en Venezuela" 1999).

...no faltan antropólogos que definen el culto a María Lionza como una verdadera religión del siglo XX, resultante de nuestra economía petrolera y el consiguiente desplazamiento de las masas campesinas hacia los polos urbanos. En apoyo de este punto de vista se señala que, aunque los devotos de María Lionza usen con profusión cristos, rezos y agua bendita, la intención mágica con que se los utiliza, los diferencia en forma radical del sentido piadoso que tienen dentro de la actitud cristiana oficial.[3]

El culto, en su forma actual, demuestra un sincretismo progresivo de conceptos mágicos religiosos provenientes de tres áreas culturales distintas, perteneciente a los tres grupos étnicos que se han mezclado en Venezuela para formar el pueblo venezolano: los africanos, los indígenas y los españoles. Estas tres etnias están representadas simbólicamente en la TRINIDAD VENEZOLANA: la figura de MARÍA LIONZA, del INDIO GUAICAIPURO, y del NEGRO FELIPE oficial general del ejército bolivariano. (Pollak-Eltz, Angelina. 1994.)

El culto a María Lionza se extiende por buena parte de Venezuela, principalmente en la zona central del país. Pero es en la montaña del Sorte, en el Estado Yaracuy, donde tiene su máxima expresión. Los creyentes de este culto van a la montaña, y llenan todos los lugares disponibles para armar sus portales y realizar sus ritos. Subiendo a un lado del río que baja de la montaña, se puede ver a los feligreses que se sumergen en los pozos y se bañan bajo las caídas de agua, para hacer purificaciones y despojos. En los portales, la gente observa admirada cuando un creyente es poseído por uno de los espíritus que son invocados para hacer alguna purificación. Estos espíritus hablan a través de quien es poseído y traen mensajes para los presentes.

Hay distintos orígenes de María Lionza, y con el paso del tiempo las versiones que van de boca en boca van mutando y se van multiplicando. Al igual que muchas otras manifestaciones religiosas en Venezuela, el culto a María Lionza es producto de todo un mestizaje cultural y racial.

No en vano, el día más importante en el culto que se practica en el Sorte, es justamente durante la celebración del 12 de Octubre, día de la Raza. (Carlos Martinez.com)

El culto a María Lionza se distingue por el sincretismo, y alcanza su día máximo de celebración el 12 de octubre, día de la Resistencia Indígena; popularmente llamado "Día de la raza"; sus representantes espirituales, las tres potencias, el culto y la celebración se extiende a lo largo y ancho del territorio venezolano e incluso internacionalmente, en todos aquellos países donde existen colonias venezolanas. Otra fecha a destacar es la Semana Santa, donde las peregrinaciones alcanzan su punto máximo.

Estas celebraciones incluyen desde las más modestas ofrendas como flores y velas, rezos e inciensos, hechas en cualquier hogar, hasta la bajada de espíritus a través de médiums en cualquier lugar de Venezuela y especialmente en Sorte (Edo. Yaracuy), lugar de grandes peregrinaciones, para presenciar los bailes de candela (danza ritual sobre brasas ardientes).

El tradicional Baile en Candela, que se celebra los 12 de octubre en el monumento natural María Lionza, en Yaracuy, reúne a miles de personas que asisten a rendir culto a su reina esotérica, o a simplemente hacer turismo alrededor de la mágica manifestación cultural. El monumento natural tiene tres accesos principales: Sorte, por el municipio Bruzual, y El Loro y Quibayo, por Urachiche. El Baile en Candela consiste en varios ritos que realizan creyentes y seguidores en honor a la reina espiritual María Lionza, personaje mítico que forma parte de leyendas ancestrales indígenas de la zona. (AVN/ Prensa MinCI)

Los cambios económicos de la Venezuela rural (agrícola) a urbana (industria petrolera), generó el desplazamiento de muchas personas hacia la ciudad y se cree que fue así como muchos yaracuyanos trajeron consigo a la capital el culto a la Diosa indígena.

En este sentido encontramos que:

"Al producirse la migración del campo hacia las ciudades, toda esa cultura rural se transporta también. Pero encontrando luego una cultura distinta... La consecuencia de esto es la fusión de dos culturas distintas pero sin la pérdida total de aquellos valores tradicionales. Estas tradiciones provenientes de la sociedad rural se trasladan a la ciudad y con ellos los cultos mágicos religiosos que hasta ahora sólo se conocían en el campo". (De Ángeles. 1992: 63-64)

El mito de María Lionza es un sistema de doctrinas en eterna hechura y cambio, pero que es expresión de muchos elementos de la identidad cultural venezolana, por una parte; y por otra, de la permeabilidad de ésta -por lo que se tilda de "espuria" a prácticas provenientes de otras tradiciones, que se integran al culto de un modo espontáneo, informal, y a veces muy superficial. (Edmundo Bracho. "Maria Lionza" Pág. 12).

El mito de María Lionza[editar]

El mito de María Lionza tiene su origen en la leyenda de una blanca doncella indígena que logra sobrevivir al ser sacrificada al Dios de las aguas, Convirtiéndose en Diosa Protectora de la naturaleza. Recorre los campos cabalgando una danta y se describe como una mujer hermosa que está peinando sus largos cabellos con un peine de oro en su Palacio de SORTE (Yaracuy). (109 / Tucusito Internacional)

Este mito, sangre poetizada de muchas generaciones de venezolanos es el motivo el nuevo cuadro de Pedro Centeno “María Lionza”. Esta mujer destructora inexorable de hombres de todas las razas, surge en el cuadro de centeno como un símbolo auroral; porque se nos ocurre que María Lionza más que mujer representa a América, es América. La hospitalaria y cabal América que recibe a través de sus océanos, de sus voluptuosos océanos, cargas ininterrumpidas de amantes que ya no volverán a su originaria y quebrada Europa. (Víctor Alberto Grillet; El Universal, Pág 13. 1/12/1946).

Según Daisy Barreto (1998), el mito de María Lionza no es un relato que viene transmitido fielmente por la tradición oral, sino que es un relato transmitido por la tradición escrita y con añadidos del recopilador.

Una mujer hecha mito[editar]

El mito de María Lionza forma parte de nuestra riqueza espiritual y nuestra herencia aborigen, como tal, forma parte de un patrimonio vivo que se renueva y se expresa en el misterio de la mujer y lo femenino.

Pero, ¿cómo se empezó a estudiar este mito? En 1939, Gilberto Antolínez registró el mito de María Lionza, cuando se encontraba haciendo una recopilación etnográfica de nuestros aborígenes. Esta fue la primera investigación que se hizo y que se siguen haciendo en torno al símbolo de la mujer, lo femenino, la madre y la naturaleza, elementos fundamentales de este mito y de nuestra cultura.

Un mito hecho mujer[editar]

En 1951, el artista Alejandro Colina, elaboró la escultura de María Lionza en Caracas. Con el pasar del tiempo esta imagen trascendió los gustos estéticos de su época y ocupó un espacio significativo en el imaginario colectivo de los habitantes de la ciudad Caracas y de todos los creyentes del mito. Muestra de ello, es todo el interés que despierta su estado de conservación mientras estuvo en pie en la Autopista Francisco Fajardo; así como cuando se partió, el 6 junio de 2004, y durante su proceso de restauración, que culminó en 2011. Actualmente, la pieza está en custodia de la Universidad Central de Venezuela (UCV), en las instalaciones de la Casona Ibarra, colocando en su lugar una replica de la obra original. El traslado de sus partes se efectuó satisfactoriamente desde la autopista hasta la UCV, a través de un trabajo multidisciplinario de la Comisión para la Preservación y Desarrollo (COPRED). La UCV actualmente está solicitando a la alcaldía Libertador remover la replica para colocar la escultura original en su correspondiente lugar. El IPC en su papel de órgano rector en la conservación del patrimonio del país realiza visitas de carácter informativo, con el fin de conocer los lineamientos y metodologías que se esperan ejecutar en el proceso de intervención. En torno a María Lionza gira, no solo lo intangible del mito; ahora se le añaden los valores artísticos, las formas y los volúmenes de la obra de arte.

Una mujer hecha naturaleza[editar]

La vinculación entre el mito de María Lionza y la naturaleza se hace evidente en el estado Yaracuy, próximo a la población de Chivacoa, donde se encuentra el macizo de Nirgua, el cual fue declarado Monumento Nacional María Lionza en 1960. En este monumento se origina el Río Yaracuy, el cual surte de agua a todo el estado y desemboca en el Mar Caribe, se caracteriza por su selva nublada y entre su fauna se destaca la Danta o Tapir, el cual es un elemento que forma parte del mito. En este patrimonio natural se conjugan los valores de nuestra diversidad biológica con las creencias y rituales destinados a la Diosa. Lo cual califica a este espacio como un paisaje cultural donde convive el ambiente y la cultura en torno al mito.

Para el INSTITUTO DEL PATRIMONIO CULTURAL, el mito de María Lionza simboliza la manera en que se gesta el mestizaje biológico y cultural de Venezuela. En él se expresan las raíces indígenas, europeas y africanas que conforman el mapa de Venezuela. Por tal motivo, desde el año 2000 varias instituciones académicas, vienen trabajando en la elaboración del expediente para su declaratoria como patrimonio de la Nación, entre las que destaca la Escuela de Antropología de la UCV, la Universidad Nacional Experimental de Yaracuy (UNEY) y el IPC.

Prof. Zaida García/ Septiembre 2004

El mito de María Lionza: ¿Cómo se volvió una diosa?[editar]

Hay más de 25 relatos de leyenda sobre la diosa. Los etnólogos han descubierto que el mito es constantemente escrito en los círculos espiritistas del culto a María Lionza. Sin embargo, es difícil encontrar una versión escrita del mito.

En este trabajo las versiones del mito que se mencionan se tomaron de la lectura que hace Girardi del mito de María Lionza, (s/fc.), que reseña como los más importantes y más aceptados por los devotos:

Relato 1.- El cacique indio tenía una linda hija de ojos verdes. Como los ojos verdes eran un mal signo, el padre decidió llevarla al lago y dársela a la anaconda que vivía en el fondo del lago. Después, la anaconda la arrojó hacia fuera del lago. Se volvió una Diosa maravillosa rodeada por muchos animales, agua y plantas.

Relato 2.- Antolinez (1945), etnógrafo, registró el siguiente: Hace mucho tiempo atrás la gente de Yaracuy (Jirajara), recibió un aviso o premonición de que una niña de ojos verdes iba a nacer. Eso se consideraba un alerta, porque sus ojos podrían ser una señal de malos tiempos por venir y, si veía su reflejo en el lago cercano, un monstruosa culebra podría salir de ella y traer muerte y destrucción. Bajo esta profecía, y justo antes de la conquista española, una niña de ojos verdes nació. Estaba destinada a ser sacrificada a la gran Anaconda, por el aviso recibido. El padre la salvó y la envió a un lugar secreto donde creció. Veintidós guardias la cuidaron en esa nueva casa y se encargaban enérgicamente de prevenir que la niña se acercara al lago. Un día los guardias se durmieron y ella se escapó de ellos. Fue al campo y encontró en su camino un bello lago, y con fascinación, vio su reflejo en el agua. Desde ese momento en adelante, ella tomó la forma de una anaconda y creció tanto que su cuerpo explotó y desbordó las aguas y trajo inundaciones al pueblo. Su cabeza estaba en la laguna de Tacarigua y su cola en la montaña de Sorte.

Relato 3.- El Cacique, indio de Yaracuy, tenía una niña de ojos verdes deslumbrantes. Era una buena señal para la familia y la comunidad, que tanto necesitaban en los tiempos duros de la conquista española. A medida que crecía se convirtió en un amuleto de salvación para la comunidad. El nombre de la niña era Yara. Tupi, su madre, la llevó a la montaña donde permanecía a salvo bajo el cuidado de un regimiento de guardias. Sin embargo, la situación con los conquistadores españoles empeoró. El encanto de Yara le permitió convertirse en una diplomática para establecer conversaciones con los españoles, y la comunidad puso todas sus expectativas en ella como instrumento de paz. Se reunió con Ponce de León usando el nombre de María del Prado. La conversación fracasó y ella se retiró a la montaña donde desapareció y se mantuvo allá como una diosa.

Algunos estudiosos encuentran a Yara parecida a Uyara, deidad que pertenece a los mitos de los tupis en Brasil. Antolinez define a Uyara como una mujer dulce pero con sonrisa melancólica que atrae y captura a los hombres, satisface sus deseos con ellos, y luego los abandona. La lujuria es lo que la impulsa, es una come hombres. Los atributos de Uyara han sido proyectados en María Lionza.

Relato 4.- Para 1920 el mito relataba a la diosa como una mujer blanca (Garmendia, 1980). María era hija de una pareja de españoles. Cuando tenía 15 años, desapareció mientras nadaba en un lago. No murió sino que fue rescatada por una onza. La onza y María eran una y la misma. Por ello se llama María de la Onza y el dialecto popular condensó el nombre en María Lionza. Hay una versión similar a esta donde María Lionza se llama María Concepción de Sorte, hija de unos españoles, creció entre animales del bosque, hasta que un día le atrajo una luz extraña y desapareció. Se fue al cielo y se unió a algunos indios, que la hicieron reina y cabalga una onza.

Relato 5.- Algunos historiadores han tratado de averiguar si la historia de María Lionza es real. Para Garmendia, María Lionza era una dama española, que vivía en Barquisimeto durante la mitad del siglo XVII y su verdadero nombre era María Alonso. Era propietaria de vastas extensiones de tierra y era famosa por su bondad y la forma tan dulce que trataba a los trabajadores. Tenía afinidad por las onzas y era propietaria de 1.000 de estos animales.

Relato 6.- Para Bruno Manara, historiador (1995). María Lionza era una española, que posiblemente se llamaba María del Marqués. Nació en España y vino a Venezuela, después que su barco naufragó como resultado de un huracán, que barrió al mar caribe en 1800. Fue arrojada a las playas venezolanas y fue rescatada por un grupo de indígenas que se la llevaron a Chivacoa, un jefe indio joven. Ella le enseñó algunas habilidades básicas a la tribu y luego se convirtió en reina de la tribu y de las montañas.

En: VITAE / UCV

Estudios hechos por el licenciado Bruno Manara (1995: 217-219, 225, 232, 236) buscan despejar la incógnita de quién es María Lionza. Por lo extenso del trabajo se resume la versión aportada por la comunicación a través de dos mediums en los que la diosa se hace presente y relata su origen: Llega a Venezuela en un buque que naufraga y llega al actual Puerto Cabello (Edo. Carabobo), natural de Tenerife (Islas Canarias) y de aproximadamente 25 años, su nombre original es María Leoncia del Marquéz. Son los indios Araucos quienes la rescatan en la playa y la llaman “Lionza”, que quiere decir “mujer llegada por aguas” y llevada a la montaña-residencia de los indígenas, lugar en el que hoy se le venera (Sorte, Edo. Yaracuy). De acuerdo a esta versión, muere a los 66 años.

Cortes Espirituales[editar]

Maria Lionza acompañada del Negro Felipe y del Cacique Guaicaipuro conforma las “Tres Potencias”. Ellos son la base fundamental de un cielo de deidades y espíritus divididos jerárquicamente en “Cortes”.

Las principales cortes de Maria Lionza son:

  • La Corte Celestial: Los santos católicos.
  • La Corte Indígena Venezolana, compuesta por: caciques, cacicas, indios e indias, presidida por el Cacique Guaicaipuro, India Cari Cara (hermana del Cacique Guaicaipuro) forman parte de ella el Cacique Yoraco, el Cacique Naiguatá, Reina Urimare, Cacique Urimare (Hombre), Cacique Mara, India Mara (hermana del cacique Mara), Tamanaco, India Tibisay, India Rosa, Cacique Sorocaima, Cacique Churuguara, Cacique Terepaima, Indio Yaguarin, Indio Arichuna, Indio Cayaurima, Cacique Tiuna, Cacique Paramaconi, Cacique Caracas, Barquisimeto, Baruta, Cacique Guaicamacuto, Cacique Jirajara, Caroni, Cacique Naiguata, Canaima, Cacique Chacao, Cacique Catia, Gran Cacique León de las Caramas, Cacique Coromoto, Cacique Guaicamacuare, Cacique Prepocunate, Guayoma, entre otros.
  • La Corte Negra: compuesta por negros esclavos, brujos y brujas de color, como el Negro Felipe, Negra Matea Bolívar (Aya del Libertador Simón Bolívar), Negra Francisca, Negra Tomasa, Negro Pío, Negro Eloy, Macario Pantoja, Negro Lorenzo, Negra Petra, Felipa del Valle.
  • La Corte Calé o Malandra: liderada por el malandro Ismael también compuesta por, La chama Isabel, Jhonny, Antonio, Freddy, Ramon, Machera, El Ratón, Tomasito, Miguelito, Luisito, Pedro, Luis Sánchez, Manuel Sánchez Sánchez, El Chamo Gabriel, Pez Gordo, William, entre otros.
  • La Corte de los Juanes llamada por algunos corte de los Don Juanes: compuesta por varias figuras que pertenecen al folclore venezolano: Don Juan del Tabaco, Don Juan de los Caminos, Don Juan de los Suspiros, Don Juan de los 4 Vientos, Don Juan de los Pensamientos, Don Juan del Chaparro, Don Juan De la Calle, Don Juan del Amor, Don Juan de las aguas, Don Juan del Dinero, Don Juan del Progreso, Don Juan de los Tesoros, Don Juan de La Fuerza, Don Juan del Yaracuy, Don Juan del Descruce, Don Juan de la Luz, Don Juan del Trabajo, Don Juan de los Negocios, Don Juan del Tumba-Tumba, Don Juan del Borracho, Don Juan de la lotería, Don Juan de las Cruces, Don Juan de las Sombreros, entre otros.
  • La Corte Médica: compuesta por doctores(a)s y enfermeros. Liderada por el Dr. José Gregorio Hernández (El Venerable), Dr. José María Vargas, Luis Razzetti, Dra. Tamara Kayruzan, Dra Diana Kayruzan (hermana de la Dra Tamara) Plazo Izquierdo, Alberto Díaz, Doctora Magali, Dr. Francisco Maldonado, el Dr. Pediatra Vladimir Mendoza, entre otros.
  • La Corte Vikinga: compuesta por reyes, princesas y guerreros vikingos provenientes de Groelandia, Erick El Rojo y sus Hijas: Ericka y Rosmelyn, Mr. Robinson, Mr. Bárbaro, Mr. Vikingo, Mr. Baby, Rey Vikingo, Mr. Smith, entre otros.
  • La corte de las ánimas: compuesta por las ánimas milagrosas de la creencia popular venezolana.

Existen más cortes espirituales: la Corte Egipcia, la Corte de las Reinas, la Corte de los Encantos, la Corte Bruja, la la Corte Chamarrera, entre otras.

Monumento Natural Cerro María Lionza[editar]

Amanecer en el cerro Maria lionza, estado Yaracuy

El Cerro María Lionza fue declarado monumento natural mediante el Decreto No. 234 del 18 de marzo de 1960. Se trata de un macizo montañoso donde nace el río Yaracuy, bosques vírgenes. Asiento de leyendas, cultos folclóricos y mágico-religiosos.

El Gobierno de Rómulo Betancourt (1958-1963), declara el 18 de marzo de 1960 al Cerro María Lionza como Monumento Natural, a la vez persigue y detiene a los que practican el culto: En fechas anteriores y posteriores a tal declaratoria en Gaceta Oficial, ubicamos en la prensa de circulación nacional artículos referidos a la detención de diversos “brujos” en las zonas de Acarigua-Araure, en el Estado Portuguesa, San Cristóbal en el Estado Táchira, y a otros oriundos del Estado Yaracuy. A éstos detenidos se les imputa el delito de ejercer ilegalmente la medicina, recibir dinero de gente humilde y practicar la brujería, aparte de estigmatizarlos como actores ridículos que atentan “contra las costumbres y el criterio sano” de los que allí habitan. Pollak-Eltz (1987: 67) nos informa que durante el primer mandato del Dr. Rafael Caldera (1969-1974), se persiguió a los cultistas y se destruyeron algunos santuarios en la montaña.

En este sentido, Bracho (1994: 85) informa sobre el cierre de la Montaña que se hizo en 1965, de acuerdo a un decreto del Gobierno Nacional en el mes de abril, debido a informes que mostraban que los que asistían a dicho sector no lo hacían con intenciones religiosas “si no a festejar hasta destruir el medio ambiente y beber alcohol -actividades prohibidas en un Parque Nacional-. Lo cual traía como consecuencia disputas violentas, a veces con saldos lamentables”. Indica Bracho, además, que luego de siete meses fue reestablecido el ingreso y desde entonces la Montaña no se volvió a cerrar.

Luego de treinta y tres años de la declaración del “Cerro María Lionza” como Monumento Natural, es en 1993 cuando se publica en Gaceta Oficial (Nº 4525) el Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso del mismo, instrumento que para Ferrándiz (1999: 12) constituye una forma de reglamentar el uso de la montaña, y que establece normas que los creyentes no respetan u omiten por no mostrarse dispuestos a ajustar sus prácticas a dicha ordenanza. (Marchán, 2007. Pág 37-38, 41)

Artículos de prensa[editar]

  • Acosta Saines, Miguel. 1958. Origen de algunas creencias venezolanas. Imprenta Nacional. Caracas - Venezuela.
  • Antolinez, Gilberto (1995). Los ciclos de los dioses, folklore y mitología del centro-occidente de Venezuela. “Obras”. Orlando Barreto (Comp.), San Felipe: La Oruga Luminosa. Vol. I.
  • Barreto, Daisy (1995). El mito y culto de María Lionza identidad y resistencia cultural. En: Historias de identidad urbana. Composición y re composición de identidades en los territorios populares urbanos. Emanuele Amodio y Teresa Ontiveros (comp.). Caracas: Trópycos, UCV, Faces.
  • Barreto, Daisy (1998). María Lionza: Genealogía de un mito. Tesis Doctoral. Caracas: Faces, UCV
  • Ferrandiz, Francisco (1999a) Crónicas del espacio herido: la corte de los malandros en el espiritismo marialioncero. En: Joven (es). México: Instituto de la Juventud (en prensa).
  • Ferrandiz, Francisco(1999b) El culto de María lionza en Venezuela: Tiempos, espacios, cuerpos. México: Departamento de Antropología, Escuela de Humanidades, Universidad Autónoma del estado de Morelos (mimeo).
  • Manara, Bruno (1995) María Lionza, su entidad, su culto y la cosmovisión anexa. Dirección de Cultura de la U.C.V. Colección letras de Venezuela.
  • Pollak-Eltz, Angelina (1985) María Lionza, mito y culto venezolano. Universidad Católica Andrés Bello. Colección Manoa. 2.ª. Edición.
  • Pollak-Eltz, Angelina (1997) Cultos Afoamericanos. Universidad Católica Andrés Bello. Colección Manoa.
  • Ponce, Liliana (1978). Mito y culto a María Lionza y aportes de la Santería cubana a este culto nacional. Escuela de Sociología y Antropología. UCV. (mimeo)
  • Paúl, Luis Alberto. 1978. Leyendas indígenas de Venezuela. Minsterio de Información y Turismo. Caracas - Venezuela.
  • Antolinez, Gilberto (1950) Distribución folklórica del Estado Yaracuy. En: O. Barreto (comp.) Los ciclos de los Dioses, I.: (p. 74-81). San Felipe: La Oruga Luminosa.
  • Antolinez, Gilberto (1951) “El ciclo de las princesas encantadas". En: O. Barreto (comp.) Los ciclos de los Dioses, I. ( p. 202-205). San Felipe: La Oruga Luminosa.
  • Antolinez, Gilberto (1951) “El ciclo de las princesas encantadas”. En: O. Barreto (comp.) Los ciclos de los Dioses, I. ( p. 202-205). San Felipe: La Oruga Luminosa.
  • Antolinez, Gilberto (1957) “Mari, la dama del peine y el espejo de oro”. En: O. Barreto (comp.) Los ciclos de los Dioses, I. ( p. 212-215). San Felipe: La Oruga Luminosa.
  • Jiménez, Maritza. En el mito de Maria Lionza se aprecia la evolución del país. El Nacional, Caracas, 25 de junio de 1988, C-13.
  • Jiménez, M. Edsel, C. La inquisición sí actuó en Venezuela. El Nacional, Caracas, 06 de enero de 1988, C-arte.
  • Liquidar cultos a Maria Lionza anunció Policía Técnica Judicial. Últimas Noticias, Caracas, 07 de marzo de 1966, 06.
  • s/a. Maria Lionza, Diosa bucólica que se venera actualmente en Venezuela. El Universal, Caracas, 27 de febrero de 1943. 4
  • s/a. Maria Lionza, una leyenda que se convirtió en culto. El Universal, Caracas, 30 de julio de 1967. 54
  • Quintero, Rodolfo. La transformación urbana del culto a Maria Lionza. en: Papel Literario de El Nacional. 26 de octubre de 1961.
  • Víctor Alberto Grillet; El Universal, Pág 13. 1/12/1946

Referencias[editar]

  1. Romero, Simón (27 de octubre de 2009). «In Venezuela, Adoration Meets Blend of Traditions» (en inglés). The New York Times. Consultado el 4 de diciembre de 2013. 
  2. Francisco Tamayo (1943)
  3. [[...no faltan antropólogos que definen el culto a María Lionza como una verdadera religión del siglo XX, resultante de nuestra economía petrolera y el consiguiente desplazamiento de las masas campesinas hacia los polos urbanos. En apoyo de este punto de vista se señala que, aunque los devotos de María Lionza usen con profusión cristos, rezos y agua bendita, la intención mágica con que se los utiliza, los diferencia en forma radical del sentido piadoso que tienen dentro de la actitud cristiana oficial.|Manara, Bruno]] (1995). Maria Lionza Su entidad, su culto y la cosmovisión anexa. Biblioteca de la UCV: Dirección de cultura de la UCV. pp. 7–9. ISBN 980-00-0824-1. 

Enlaces externos[editar]