Lugares de memoria y tradiciones vivas de los otomí-chichimecas de Tolimán

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Lugares de memoria y tradiciones vivas de los otomí-chichimecas de Tolimán: la Peña de Bernal, guardiana de un territorio sagrado
UNESCO logo.svg UNESCO-ICH-blue.svg
Nombre descrito en la Lista Representativa del PCI.
RockyPeakBernal inQueretaroMexico.jpg
La Peña de Bernal.
País Flag of Mexico.svg México
Tipo Cultural inmaterial
N.° identificación 00174
Región América Latina y Caribe
Año de inscripción 2009 (IV sesión)
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Los Lugares de memoria y tradiciones vivas de los otomí-chichimecas son un conjunto cultural de tradiciones, que incluye el territorio simbólico de las comunidades otomí-chichimecas, o hñañhu, delimitado por el triángulo que forman los cerros del Zamorano y el Frontón, en el eje poniente-oriente, y la Peña de Bernal en el vértice sur.[1] que comprende los municipios de Tolimán, Ezequiel Montes, Colón y Cadereyta en el Estado de Querétaro, México.[1] Año con año los pueblos otomí-chichimecas se dirigen en peregrinación a la cima de esos cerros sagrados, cargando cruces para pedir el agua, la protección divina, venerar a sus antepasados y refrendar sus lazos de identidad y pertenencia.[1]

Pueblo Hñañhu[editar]

El pueblo otomí chichimeca o hñañhu —uno de los grupos más antiguos y numerosos de Mesoamérica— está asentado en la zona semidesértica del Estado de Querétaro, en la región de Tolimán, de la Peña de Bernal, se inscribe porque ha conservado un conjunto de tradiciones que es testimonio de su relación con la topografía y el medio ambiente circundante.[2] Los ñañha tienen un ciclo anual de fiestas que se articula alrededor del agua como elemento fundamental de la vida y la sobrevivencia.

Celebraciones[editar]

Todos los años se congregan para ir en peregrinación a elevaciones sagradas (cerro del Zamorano, cerro el Frontón y la Peña de Bernal) llevando cruces milagrosas, a fin de impetrar la lluvia y la protección divina, venerar a sus antepasados y exaltar la identidad y continuidad de su comunidad.[3] El vínculo entre la cultura espiritual y el espacio físico ejerce una influencia en el arte de la región –en particular en las imágenes religiosas, las pinturas murales, las danzas y la música– y las costumbres que encarnan ese vínculo son componentes esenciales de la identidad cultural de la comunidad.[3]

Capillas familiares y chimales[editar]

A lo largo de todo el año tienen lugar otras festividades comunitarias que constituyen todo un calendario de celebraciones de ritos centrados en el agua, un elemento sumamente escaso debido al clima de la región.[3] La celebración de los ritos suele efectuarse en capillas familiares privadas consagradas al culto de los antepasados, o se manifiesta con la elevación de los chimales (estructuras temporales construidas con carrizo y recubiertas de plantas silvestres) que son ofrendas y símbolos de la resistencia, la vitalidad y sentimiento identitario de la comunidad.[3]

En el área se hallan construcciones antiguas como el Reloj Público, Templo de Dolores, Fuente de la Castalia y el majestuoso Templo de San Pedro, cuya construcción se remonta al año de 1583. También se localizan los Oratorios Familiares, distribuidos en todo el municipio de Tolimán. Los habitantes de las comunidades consideran que en las viejas capillas familiares, distribuidas en toda la región, residen las almas de sus antepasados.[1]

Declaración como Patrimonio Cultural Inmaterial[editar]

Desde que en 2005 ingresó a la Lista Indicativa de México para su postulación como Patrimonio Cultural Inmaterial, luego de su envío en 2007 para su revisión y consiguiente aprobación, la Unesco decidió en el 2009 integrarlo en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad denominándolo «Lugares de memoria y tradiciones vivas de los otomí-chichimecas de Tolimán: la Peña de Bernal, guardiana de un territorio sagrado».[4] El nombramiento comprende todos los lugares sagrados de los indígenas otomíes-chichimecas; estos son representados por el semidesierto queretano, las capillas oratorio familiares, las festividades, las rutas de peregrinaje, la Peña de Bernal y la memoria indígena en sí.[5]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d «Peña de Bernal, guardián sagrado de las tradiciones vivas de los pueblos otomí-chichimecas». Diario de Querétaro (4 de octubre de 2009). Consultado el 6 de octubre de 2010.
  2. «Capillas familiares y tradiciones vivas de los pueblos otomí chichimecas de Tolimán, declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad» (1 de octubre de 2009). Consultado el 6 de octubre de 2010.
  3. a b c d «Lugares de memoria y tradiciones vivas de los otomí-chichimecas de Tolimán: la Peña de Bernal, guardiana de un territorio sagrado». UNESCO (2009). Consultado el 6 de octubre de 2010.
  4. «Incluye UNESCO el Proyecto de “Lugares de Memoria y Tradiciones Vivas de los Pueblos Otomí-Chichimecas”». Libertaddepalabra.com (19 de octubre de 2009). Consultado el 6 de octubre de 2010.
  5. «Lugares de Memoria y Tradiciones Vivas de los Pueblos Otomí-Chichimecas». Secretaría de Turismo del Estado de Querétaro. Consultado el 6 de octubre de 2010.