Leyendas mayas

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  1. Las leyendas mayas como todas las leyendas y mitos en las diversas culturas son un retrato de la cultura maya. Contiene aspectos mágicos o sobrenaturales que la distinguen. Las leyendas mayas resaltan temas como su cosmovisión, sus creencias y deidades. Pero como son relatos tradicionales que pasan de boca en boca se han transformado con el paso del tiempo, y más aún con la influencia religiosa y social de los conquistadores.[1] [2]

Los mitos o leyendas mayas más conocidas son las del origen del mundo y del hombre que se encuentran en el libro del Popol Vuh o Popol Wuj, pero hay otras historias que también resultan igual de importantes para el conocimiento de las raíces culturales mexicanas que construyen una identidad nacional.

Nombres y Lugares**[editar]

La mayoría de estas leyendas se llevan a cabo en las ciudades de Uxmal; Chichén Itzá; Palenque; Mayapán, en México y el Petén en Guatemala, entre otras localidades. Cada personaje lleva por nombre alguno de un animal o elemento de la naturaleza, como por ejemplo en la leyenda de “La flor blanca” que narra una relación amorosa y prohibida entre dos soberanos; donde encontramos a Canek o “serpiente negra” príncipe de Chichén Itzá y a su enamorada Sac Nicté la princesa de Mayapán que significa “flor blanca”.

En otras leyendas como la llamada “El Congreso Copán” se habla de una joven que se hace pasar por hombre para que no la castiguen porque su padre la ha enseñado todo sobre astronomía y matemáticas en esta leyenda aparecen Kuk “colibrí” un astrónomo de Yaxchilán y sus dos hijos Nicté-Ha “loto acuático” y Keel “papagayo”. Tiene que llevar un lugar en esepcifico la leyenda para poder identificar más sobre la leyenda

En el relato anterior se divisa un aspecto de la vida de la civilización maya donde se habla de cómo las mujeres de hace 3 000 años no podían aprender sobre ciertos temas pero aun así resultaban estar en un estándar de alta importancia dentro de la estructura social de la cultura maya. Otro punto de gran importancia era el tema de la muerte, pues los mayas creían que los vivos podían trasladarse al reino de las tinieblas o Xibalbá al igual que los difuntos podían intervenir en el territorio de los vivos algunos de sus rituales no tenían que ver con el sacrificio sino con un estado de trance que ellos se provocaban a través de sustancias estupefacientes como el balché (agua y miel de la corteza de árbol) y que les hacían sentir que su alma se desprendía de sus cuerpos para viajar por el inframundo.

Estos estados de trance se plasman en leyendas donde el hombre sostiene conversaciones con diferentes deidades o espíritus como Kakasbal (espíritu del mal) o Kizín entre otros brindan favores a los mortales a cambio del alma de un ser bueno ya sea animal o persona.

Con lo anterior se entiende que los mayas no eran muy diferentes a los hombres de hoy, ellos se preocupaban por las mismas cosas que ahora afligen a los individuos contemporáneos: como buscar la riqueza, las relaciones humanas, y la comprensión de su entorno.

Todo esto se puede ver en la leyenda "La tristeza del maya" donde se muestra un hombre infeliz que recibe múltiples dones y aun así continua siendo terriblemente apático o aquella de “El hombre que vendió su alma” que narra la historia de un maya que vende su alma a cambio de siete deseos; aunque la peculiaridad de ésta última leyenda y muchas otras es que en ocasiones los mortales resultan ser más listos que muchos espíritus lo que proporciona una gran moraleja sobre qué tanto el hombre será capaz de controlar su propia historia.

Algunas leyendas[editar]

La leyenda de Dziú y el maíz[editar]

Una de las leyendas que engloba casi la mayoría de los temas que se tratan en los relatos mayas es el de “Dziú y el Maíz” aquí se puede apreciar los conflictos de la vida cotidiana, las relaciones entre los elementos naturales y los hombre y por supuesto la intervención de las deidades.

El conflicto de esta historia es que Yuum Chaac, el dios de las aguas y de la agricultura se percata de que el suelo iba perdiendo su fertilidad, por esta razón decide que con ayuda de Kak el dios del fuego incendiaran las milpas para que con las cenizas se fertilice el suelo.

Pero antes pide la ayuda de todas las aves para que recojan las semillas para sembrarlas al siguiente año. Una de las aves el pájaro Dziú o tordo ojirrojo recogió desde temprano muchas semillas y decide irse a descansar, cuando los demás pájaros se dan cuenta de que no estaba presente para cumplir la tarea bajan su rendimiento y de pronto las llamas de Kak empiezan a consumir los sembradíos de maíz.

Dziú se da cuenta de lo que pasa y arriesga su vida para salvar lo que queda del incendio y terminando con sus ojos rojos y sus plumas quemadas. El dios Yuum Chaac decreta que todos los pájaros Dziú serán de ojos rojos con una marca en las alas color ceniza para recordar lo que hizo Dziú.

Leyendas Contemporáneas[editar]

Existen otras leyendas que son aún más conocidas por su trama mística y aún más tenebrosa como la de los Aluxes y la de la Xtabay. La primera habla de seres que juegan y hacen travesuras a los hombres cuando anochece, sus averías van desde esconder o arrojar objetos hasta destruir milpas si se les confunde con malos espíritus. Pero la Xtabay es aún más malévola pues es una hermosa mujer que seduce a los hombres y después los destruye dejando un rasguño o una mordida y el pecho abierto con marcas de garras.

La ceiba[editar]

Este último espíritu misterioso siempre habita bajo los árboles de ceiba. La ceiba es un árbol que no solo se menciona en esta leyenda sino en casi todos los relatos de la civilización en cuestión, por mencionar una, sería la de “La princesa y el Maquech” que relata un juramento de amor que se hace bajo un árbol de ceiba entre Cuzán una princesa que aceptado el mandato de su padre de casarse con el príncipe Ek Chapat y Chalpol un joven de pelo rojo.

El padre de Cuzán decide matar a Chalpol pero la princesa promete dejara de verlo a cambio de que le perdonen la vida su amante. Un día un hechicero le entrega un maquech o escarabajo a la princesa y le confiesa que su padre le perdono la vida a Chapol pero decidió convertirlo en insecto. Cuzán lo lleva siempre como la joya más preciada, siempre cerca de su corazón, cumpliendo así la promesa de amor que les hicieron a los dioses. Los secretos de la cultura maya no son algo inextensible cualquier persona puede tener acceso al pensamiento, cultura y tradición de esta ancestral civilización todo está dentro de esas maravillosas historias que no deben ser olvidadas.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Leyendas mayas
  2. Los mayas para niños: Cuentos y leyendas de ciudades y animales, Guillermo Murray

Enlaces externos[editar]