Juan Francisco de la Cerda

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Retrato de Juan Francisco de la Cerda Enríquez de Ribera, Marqués de Cogolludo, después VIII Duque de Medinaceli por Claudio Coello (Museo Nacional de Arte de Cataluña).

Juan Francisco de la Cerda Enríquez de Ribera (Medinaceli, 4 de noviembre de 1637 - Madrid, 20 de febrero de 1691) VII Marqués de Cogolludo, IV Marqués de Alcalá de la Alameda, VI Duque de Alcalá de los Gazules, IX Conde de Los Molares, IX Marqués de Tarifa, VIII Conde de El Puerto de Santa María y VIII Duque de Medinaceli,[1] fue un noble y político español de la Casa de Medinaceli.

Biografía[editar]

Don Juan Francisco era hijo de Antonio Juan Luis de la Cerda, VII Duque de Medinaceli y de Ana María Luisa Enríquez de Ribera Portocarrero y Cárdenas, V Duquesa de Alcalá de los Gazules.

El 6 de noviembre de 1675 Carlos II alcanzaba su mayoría de edad según los dispuesto en el testamento de Felipe IV. En ese mismo día Juan José de Austria se había desplazado hasta la Corte con la intención de que su hermano le otorgase la gobernación de la Monarquía. Tras la reunión de los dos hermanos, Carlos II dispuso que don Juan se aposentase en el Palacio del Buen Retiro y que allí aguardase instrucciones. Poco después se produjo una dramática entrevista entre el rey y su madre, la hasta entonces regente Mariana de Austria

Heredó de su padre, Antonio Juan de la Cerda, VII Duque de Medinaceli, el título de VIII Duque de Medinaceli. Engrandeció la Casa de Medinaceli con su matrimonio con Catalina de Aragón, duquesa de Segorbe, Cardona y Lerma. Al igual que sus antecesores se mantuvo fiel a la monarquía de los Austrias y, tras la muerte de Juan José de Austria (1679), se convirtió en el valido de Carlos II de España, así como fue nombrado su Sumiller de Corps, cargo de indudable influencia, y Caballerizo mayor. Inició una política económica de claro carácter reformista, desarrollada a través de la Junta de Comercio y Moneda. La devaluación de la moneda que puso en marcha llevó al colapso de precios y al acaparamiento de granos lo que provocó indirectamente diversas bancarrotas .

Debido al fracaso de su política económica, que provocó el estallido de revueltas en distintos puntos de la Península, junto a las derrotas militares frente a la Francia de Luis XIV (Paz de Basilea de 1684), el duque dimitió de su cargo y se retiró a su residencia alcarreña, donde moriría en 1691. Todos sus títulos pasaron a su hijo, Luis Francisco de la Cerda Aragón, IX Duque de Medinaceli.

Referencias[editar]