Jariyismo

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El jariyismo o cariyismo (en árabe خارجي plural خوارج, jāriyī, plural jawāriy) es una de las tres ramas teológicas principales del islam, junto a la del chiismo y el sunnismo.

La palabra jariyí significa "el que se sale", en referencia a la deserción que protagonizaron en el año 657 cuando abandonaron el bando de Alí al aceptar éste en el campo de batalla de Siffín un arbitraje entre él y su adversario, el omeya Muawiya.

A diferencia de los sunníes, que consideraban que el califa debía ser un árabe varón miembro de la tribu de Quraish, y de los chiíes, que consideraban que debía ser Alí, yerno de Mahoma, o un descendiente directo suyo, los jariyíes pensaban que la dignidad califal emana de la comunidad, que debe elegir libremente al más digno "aunque sea un esclavo negro".

Defienden también que sin rectitud en el obrar no existe verdadera fe. El musulmán que se aparta de la ley deja de ser musulmán, y si es califa debe ser destituido. Los jariyíes provocaron grandes rebeliones contra los califas omeyas, debilitándolos y facilitando su sustitución por los abasíes.

Fue un jariyí Harūrī, Abd-al-Rahman ibn Muljam, quien asesinó a Alí en el año 661.

Su rigor en lo que al cumplimiento de los preceptos del islam se refiere tiene como contrapunto una gran tolerancia hacia las otras religiones.

Doctrina y ramas[editar]

Los jariyíes fueron en su momento un grupo importante cualitativa y cuantitativamente. Después se dividieron en varias ramas. Hoy en día los jariyíes que quedan pertenecen a la secta de los ibadíes y viven en el sultanato de Omán, en Zanzíbar y en algunos islotes del Magreb.

Para el Jariyismo, todos los hombres son iguales, y los privilegios de la aristocracia quraish, acentuados durante el reinado de la dinastía omeya, están condenados .

Están divididos en la cuestión de la fe y la actitud a adoptar hacia otros musulmanes; los Azraquitas son radicales, haciendo uso de la violencia política y no permiten el ocultamiento de la fe; los Najadatas, menos duros contra el cauteloso, son partidarios de la toma del poder por la fuerza de las armas; los Sufríes condenan el asesinato político y admiten el ocultamiento de la fe por precaución; los Ibaditas, son pacifistas, pero inflexibles tanto política como moralmente, resultando ser más tolerantes con respecto a otros musulmanes.

La tendencia más radical, la Azraquita o Azraquí, considera al resto de los musulmanes como infieles (mušrik, مشرك "idólatra, politeísta") y se desarrolló en Persia alrededor de 685 por Nafi 'ibn al-Azraq (Nāfiʿ Ben Al-Azraq, نافع بن الازرق). Los jariyíes azraquitas utiliza prácticas específicas:

  • El examen de prueba (imtiḥān, امتحان "revisión; evento") consistía en exigir a cualquier kharidjita neófito, como muestra de su sinceridad, el matar a un opositor preso, en referencia al hecho de que el Profeta le había pedido a `Ali que cortara las cabezas de los prisioneros mequinenses.
  • Asesinato religioso (religieux (istiʿrāḍ, استعراض, "demonstración"), que autorizó no sólo la matanza de varones, sino también de las mujeres y los niños, que eran prepúberes.

Consideraban el territorio ocupado por otros musulmanes como un territorio de infidelidad (dār al-kufr, دار الكفر, ' territorio de incredulidad'), donde era lícito atacar a las personas y bienes, pero es un territorio del que se ha de exiliar, como Muhammad hizo exiliándose de La Meca para escapar de los infieles.

Una tendencia menos brutal, la Sufrí, viviente en medio hostil al Jariyismo, fue desarrollada por Ziyad ben al-Asfar (ziyād ben al-aṣfar, زياد بن الأصفر). Esta tendencia condena el asesinato político, admite la ocultación de la fe (taqiyya) por la prudencia y niega la masacre de los niños de los infieles. Consideran que la Sura XII (José) no es en realidad parte del Corán.

Una tercera tendencia, la ibadita, se ha extendido mucho más que las dos anteriores y aún actualmente existe en distintas variantes regionales. Fundada por `Abd Allah ben Ibâd, (ʿabd allah ben ibāḍ, عبد الله بن إباض), tiene un carácter moral de intransigencia política y rigorismo. Sin embargo los ibaditas son mucho más flexibles en las relaciones con otros musulmanes. Por ejemplo está prohibido atacar por sorpresa sin invitarles a unirse. Más generalmente, es el uso de la violencia el que está prohibido, salvo para defenderse.

La rama fundada por Chabib ben Yazîd al-Harûrî (šabib ben yazīd al-ḥarūrī, شبيب بن يزيد الحروري) argumentó que era legítimo confiar el Imamato a una mujer, si ella era capaz de realizar las tareas relacionadas con este papel. Su esposa Ghazala al-Harûrîya (697-?) (ġazāla al-ḥarūrīa, غزالة الحرورية) ordenó a las tropas como Juwayriya (juwayrīya bint abī sufyān, جويرية بنت أبي سفيان), en la batalla de Yarmuk. Durante la batalla, huyó el famoso general omeya Hayay bin Yusef (660-714).

En algunas obras, los ibaditas se llaman 'Jariyismo blanco', mientras los Sufrís se llaman 'Jariyismo amarillo ' y los Azraquitas 'Jariyismo azul'. 'Blanco', 'amarillo' y 'azul' son nombres que provienen probablemente de la aproximación entre el nombre del fundador de la Ibaditas, 'Abd Allah ben Ibad y el adjetivo blanco (ʾabyaḍ, ابيض), بيض), el nombre del fundador Sufrí, Ziyad bin al-Asfar y el adjetivo amarillo (ʾaṣfar, أصفر) y el nombre del fundador de los Azraquitas, Nâfi` ben al-Azraq, y el adjetivo azul (ʾazraq, أزرق).

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