Jacinta Parejo de Crespo

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Jacinta Parejo
Jacinta Parejo de Crespo

26 de abril de 1884-15 de septiembre de 1886
Presidente Joaquín Crespo
Predecesor Ana Teresa Ibarra
Sucesor Ana Teresa Ibarra

7 de octubre de 1892-28 de febrero de 1898
Presidente Joaquín Crespo
Predecesor -
Sucesor Maria Isabel Sosa Saa

Datos personales
Nacimiento 16 de agosto de 1845
Bandera de Venezuela Parapara, Venezuela
Fallecimiento 16 de abril de 1914 (68 años)
Bandera de Venezuela Caracas, Venezuela
Padres María Josefa y Juan Parejo
Cónyuge Saturnino Silva
Joaquín Crespo
Religión Católica
Firma Firma de Jacinta Parejo de Crespo

Jacinta Parejo de Crespo (Parapara, Guárico, 16 de agosto de 1845 - Caracas, 16 de abril de 1914), fue la esposa de Joaquín Crespo y dos veces primera dama de Venezuela.

Fueron sus padres María Josefa Parejo y Juan Parejo. Con apenas 16 años de edad contrajo matrimonio, el 8 de agosto de 1861, con el general Saturnino Silva, quien murió en combate durante la Guerra Federal. Durante las actividades relacionadas con el suceso luctuoso, conoce al general Joaquín Crespo, nativo como ella del Guárico y hombre de confianza del general Antonio Guzmán Blanco, para entonces vicepresidente de la República. El 18 de septiembre de 1864, contrae nupcias con Crespo.

Jacinta Parejo sería, en dos oportunidades primera dama de la República: en el bienio 1884-1886, cuando el general Crespo sustituye constitucionalmente al Ilustre Americano y de 1892 a 1898, en la oportunidad en que su esposo, al frente de la Revolución Legalista derroca al presidente Raimundo Andueza Palacio. Antes de Jacinta Perejo, ninguna mujer había tenido en Venezuela la oportunidad de inmiscuirse en la política oficial tal como ella lo hizo. En tal sentido, opinaba, celebraba reuniones, trabajaba en proyectos pertenecientes al jefe de Estado y en algunas ocasiones intercedía su esposo por algunos presos políticos.

El ascendiente personal y político de Misia Jacinta (como también se le conocía), sobre el general Crespo quedó al margen de cualquier duda. El caudillo estaba totalmente identificado con su esposa y en consecuencia, su confianza en ella no tenía límite. Era ella quien suplía la falta del comité o junta revolucionaria en la clandestina organización de la Revolución Legalista de 1892. De esta forma, mientras el general Crespo se encontraba empeñado en la dirección de la campaña militar en apartadas regiones del país, Misia Jacinta, desde Caracas realizaba también la campaña del enlace de voluntades, de la acción conjunta, de la distribución secreta de la correspondencia y del envío al frente de combate de la oficialidad seleccionada.

A raíz de la muerte de Joaquín Crespo en el sitio de la Mata Carmelera (16.4.1898), en defensa del gobierno de Ignacio Andrade, le tocó a Misia Jacinta asumir la defensa del patrimonio de su difunto esposo y de sus hijos. Sin embargo, profundamente afectada por la muerte de su marido, no logró impedir que prosperaran varias demandas judiciales, particularmente la emprendida por el general colombiano Vicente Sebastián Mestre quien reclamaba la suma de Bs. 700.000 de daños y perjuicios por un «proyecto» de Código Militar que había presentado y que se había perdido sin que se le hubieran cancelado sus honorarios. Los avatares legales de la Sucesión Crespo constituyen uno de los mayores pleitos jurídicos de los primeros años del siglo XX en Venezuela. Por haber sido su primera dueña, por lo menos en teoría, ya que nunca vivió en él, el palacio de Miraflores es conocido también, en la tradición popular, como «La Casa de Misia Jacinta».

Referencias[editar]

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