Greguería

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Las greguerías son textos breves semejantes a aforismos, que generalmente constan de una sola frase expresada en una sola línea, y que expresan, de forma aguda y original, pensamientos filosóficos, humorísticos, pragmáticos, líricos, o de cualquier otra índole. Se considera un género creado por Ramón Gómez de la Serna.

Definición y antecedentes[editar]

Ramón Gómez de la Serna planteó la fórmula de la greguería de la siguiente manera:

humorismo + met\acute{a}fora \longmapsto greguer\acute{\iota}a

Siendo ésta una sentencia ingeniosa y en general breve que surge de un choque casual entre el pensamiento y la realidad.

El propio Gómez de la Serna, en su prólogo a Total de greguerías (1955), citó como antecedentes de la greguería a parte de la obra de autores como Luciano de Samosata, Horacio, Shakespeare, Lope de Vega, Quevedo, Jules Renard, Saint-Pol Roux, George Santayana, entre otros.[1] [2]

La imagen en que se basa la greguería puede surgir de forma espontánea, pero su formulación lingüística es muy elaborada, pues ha de recoger sintética, ingeniosa y humorísticamente la idea que se quiere transmitir.

El efecto sorpresivo se obtiene a través de:

  1. La asociación visual de dos imágenes: «La luna es el ojo de buey del barco de la noche».
  2. La inversión de una relación lógica: «El polvo está lleno de viejos y olvidados estornudos».
  3. La asociación libre de conceptos ligados: «El par de huevos que nos tomamos parece que son gemelos, y no son ni primos terceros».
  4. La asociación libre de conceptos contrapuestos: «Lo más importante de la vida es no haber muerto».

Obras[editar]

El principal promotor de la greguería fue el propio Gómez de la Serna, quien dedicó a lo largo de su vida numerosos libros a este nuevo género, que cultivaba asiduamente en secciones fijas de los periódicos y lo consagraría como uno de los escritores más conocidos de las letras españolas: Greguerías (1917), Flor de greguerías (1933), Total de greguerías (1955), etc. Este género, de hecho, sirvió para renovar la anquilosada idea de la metáfora y de la imagen poética que poseía la estética literaria española y anticipó el Surrealismo.

Ejemplos[editar]

Algunos ejemplos de greguería:

  • El primer beso es un robo.
  • El cometa es una estrella a la que se le ha deshecho el moño.
  • El arcoiris es la cinta que se pone la naturaleza después de haberse lavado la cabeza.
  • La lagartija es el broche de las tapias.
  • El vapor es el fantasma del agua.
  • La escalera de caracol es el ascensor a pie.
  • La leche es el agua vestida de novia.
  • El etc., etc., etc. es la trenza de lo escrito.
  • La cabeza es la pecera de las ideas.
  • La gasolina es el incienso de la civilización.
  • El más pequeño ferrocarril del mundo es la oruga.
  • La O es la I después de beber.
  • El agua se suelta el pelo en las cascadas.
  • Las latas de conserva vacías quedan con la lengua de hojalata fuera.
  • La escritura china es un cementerio de letras.
  • Los ceros son los huevos de los que salieron las demás cifras.
  • Los globos de los niños van por la calle muertos de miedo.
  • El estanque es una isla de agua.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Gómez de la Serna, Ramón (1955). «Prólogo». Total de greguerías (primera edición). Aguilar. 
  2. José de la Colina (noviembre de 2003). «Ramón, o el juego con el mundo». Letras Libres. Consultado el 11 de agosto de 2011.

Enlaces externos[editar]